Convención Bautista del Sur minimiza el abuso sexual en sus filas
La Convención Bautista del Sur, tras un informe sobre abusos sexuales, ha empezado a minimizar su magnitud. Líderes de la SBC afirman que nunca hubo una "crisis", a pesar de los reclamos de sobrevivientes.
Hace cuatro años, la Convención Bautista del Sur (SBC) se vio inmersa en un escándalo tras la publicación de un informe que reveló que sus líderes habían desestimado históricamente las denuncias de abuso sexual dentro de la organización, intimidando a las víctimas y obstaculizando reformas necesarias.
En 2022, la SBC aprobó una resolución en su reunión anual en la que se disculpó públicamente con algunos sobrevivientes de abusos y se comprometió a implementar reformas, como la creación de una base de datos de trabajadores de iglesias acusados de abuso sexual de manera creíble.
Este gesto fue interpretado como un paso hacia la rendición de cuentas, alineándose con movimientos sociales como #MeToo y #ChurchToo, que buscan abordar el abuso sexual más allá de los escándalos en la Iglesia católica.
Sin embargo, muchos sobrevivientes y defensores han dejado de luchar por cambios significativos, al observar lo que consideran un retroceso en la voluntad de la SBC para abordar el problema de manera efectiva.
Recientemente, líderes prominentes de la SBC han comenzado a difundir la idea de que, aunque ha habido casos de abuso, estos nunca constituyeron una "crisis" en la organización. Esta postura ha generado indignación entre quienes han sufrido abusos.
Declaraciones de líderes de la SBC
Willy Rice, el nuevo presidente de la SBC, ha caracterizado el informe de 2022 del consultor Guidepost Solutions como una "cacería de quimeras", sugiriendo que el tema ha sido utilizado como un arma política contra la denominación. Rice afirmó que las iglesias deberían enfocarse en educar sobre la prevención de abusos y atender adecuadamente a las víctimas.
Por su parte, Jack Graham, expresidente de la SBC, también ha negado la existencia de una "crisis sistémica de abuso sexual", describiendo las acusaciones como un engaño que ha costado a la organización millones y ha dañado su reputación.
La sobreviviente Tiffany Thigpen expresó su frustración, señalando que quienes abogaron por reformas han sido atacados y abandonados. "Todos los que nos vieron liderar la reforma también nos vieron ser atacados verbalmente, difamados, acosados", publicó en redes sociales.
Rice, en su defensa, comparó las acusaciones de abuso dentro de la SBC con las que enfrentó el juez de la Corte Suprema Brett Kavanaugh, sugiriendo que ambas situaciones han sido politizadas.
El impacto en las víctimas
Las palabras de los líderes de la SBC son vistas como desalentadoras por las víctimas. Christa Brown, una sobreviviente que ha estado en la lucha por reformas durante más de dos décadas, afirmó que no hay un lugar seguro dentro de la SBC para denunciar abusos. "Nunca ha habido nada que ganar al hablar", indicó.
A pesar de las promesas de reformas, el grupo de trabajo establecido para supervisar estas iniciativas fue disuelto sin haber creado la base de datos prometida. En su lugar, la SBC ha optado por dirigir a las iglesias hacia bases de datos ya existentes de delincuentes sexuales.
El abuso sexual por parte del clero tiene características únicas que a menudo son mal entendidas por los líderes de la SBC. La manipulación del lenguaje religioso por parte de líderes abusivos complica aún más la situación, generando un entorno de desconfianza para las víctimas.
El informe de 2019 "Abuse of Faith", que documentó aproximadamente 380 líderes de la SBC acusados de abuso en dos décadas, ha sido objeto de debate. Mientras algunos minimizan los números, otros argumentan que el abuso a menudo no se denuncia, especialmente cuando el perpetrador es un líder de la iglesia.
Las críticas hacia la SBC continúan, y muchos defensores de los sobrevivientes enfatizan la necesidad urgente de una base de datos de pastores acusados de abuso para prevenir futuros incidentes.
Lectura rápida
¿Qué ha ocurrido recientemente en la SBC?
La SBC ha minimizado las denuncias de abuso sexual, afirmando que no hay una "crisis" a pesar de las evidencias presentadas.
¿Quién es el nuevo presidente de la SBC?
El nuevo presidente es Willy Rice, quien ha defendido a la organización y minimizado el impacto de las denuncias.
¿Qué reformas se prometieron en 2022?
Se prometió la creación de una base de datos de trabajadores acusados de abuso y una disculpa pública a las víctimas.
¿Qué opinan los sobrevivientes sobre la situación actual?
Los sobrevivientes sienten que la SBC no ha cumplido sus promesas y que han enfrentado hostilidad al buscar reformas.
¿Cuál es el contexto más amplio de este problema?
El abuso sexual en la SBC se enmarca en un contexto más amplio de denuncias en otras instituciones religiosas, reflejando una crisis de confianza en el liderazgo religioso.
[Fuente: AP]






