Bahía brasileña impulsa un proyecto de conservación para proteger a los tiburones
Una comunidad pesquera en Ilha Grande, Brasil, cambia su perspectiva sobre los tiburones y promueve su conservación tras el hallazgo de tiburones en gestación en la zona.
ANGRA DOS REIS, Brasil — En la bahía de Ilha Grande, ubicada en el sureste de Brasil, una comunidad pesquera ha transformado su visión sobre los tiburones de punta negra, que anteriormente eran considerados una posible fuente de alimento. Este cambio de percepción se ha visto impulsado por investigaciones científicas que han identificado a estos tiburones en gestación en una ensenada cercana, lo que ha llevado a un esfuerzo por proteger el área.
Estudios recientes indican que Brasil es el mayor consumidor de carne de tiburón, pero a su vez, estos animales son uno de los grupos de vertebrados más amenazados del mundo. Más de un tercio de las especies de tiburón están en peligro de extinción debido a la pesca excesiva, la degradación de su hábitat y el cambio climático, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Las costas brasileñas albergan una rica diversidad de especies de tiburón y son esenciales para la conservación de muchas poblaciones en riesgo. Por ello, la protección de estas áreas se ha vuelto crucial en el contexto de la conservación oceánica global.
La identificación de zonas de cría como la ensenada de Piraquara de Fora es un aspecto fundamental de los esfuerzos de conservación, como lo afirma el equipo del proyecto Tiburones de la Bahía de Ilha Grande, del Instituto Brasileño para la Conservación de la Naturaleza.
"Antes los pescábamos y nos los comíamos", comenta Marlene Fernanda do Nascimento Martins, una líder comunitaria de 35 años. "Los conservacionistas explicaron que ya no deberíamos hacerlo, por los propios animales y la necesidad de protegerlos".
Rastreo de tiburones para promover la conservación
Los tiburones se reproducen lentamente, lo que hace que su supervivencia sea más vulnerable. "Las áreas de reproducción son fundamentales para garantizar que la especie sobreviva en toda esta ecorregión del Atlántico", señala Leonardo Mitrano Neves, coordinador del área científica del proyecto.
Mitrano Neves y su equipo han instalado recientemente equipos de monitoreo submarino en diferentes partes de la ensenada, dejándolos bajo el agua junto con carnada para atraer a los tiburones. Este material y las imágenes capturadas por drones serán analizados posteriormente en un laboratorio para obtener datos que faciliten mejores esfuerzos de conservación.
Aunque los tiburones de punta negra son los más comunes en la región, el proyecto también abarca a los tiburones toro y los tiburones martillo. La iniciativa busca iniciar actividades de educación ambiental en escuelas locales, promoviendo la idea de que los tiburones son parte del patrimonio natural de la región.
Los materiales de comunicación destacan que los tiburones no son una amenaza para los humanos y que en la región no se han registrado incidentes relacionados con ellos.
Protección de los tiburones y los riesgos de su consumo
A pesar de que Brasil prohíbe la pesca dirigida de tiburones, aún se permite desembarcar especies no protegidas capturadas incidentalmente. Las especies amenazadas cuentan con regulaciones que prohíben su captura y comercialización, debiendo ser devueltas al agua.
El coordinador del proyecto en la bahía de Ilha Grande, José Truda Palazzo, ha destacado que sus esfuerzos para disuadir a las comunidades locales de consumir carne de tiburón están comenzando a dar resultados. Durante las reuniones, se ha informado sobre la importancia de los tiburones para el ecosistema oceánico y los riesgos para la salud que conlleva su consumo.
Como depredadores en la cúspide de la cadena alimenticia, los tiburones acumulan altos niveles de metales pesados en sus tejidos, como arsénico, mercurio y plomo. Un estudio de 2024 reveló que algunos cazones picudos brasileños también dieron positivo por cocaína.
"Esperamos que cada vez más personas comprendan que cação es tiburón, y que la carne de tiburón es tóxica, además de que los tiburones son animales en peligro", concluyó Palazzo.
Oportunidad para el ecoturismo
Cuando el clima es favorable, los residentes pueden observar tiburones desde las montañas bajas que rodean la costa. Con el tiempo, esta actividad podría convertirse en una fuente adicional de ingresos gracias al ecoturismo, según Palazzo.
Nascimento Martins, quien también se dedica a la pesca y vende hielo en la playa para complementar sus ingresos y mantener a sus tres hijos, considera que el ecoturismo sería una gran ayuda para la comunidad. "Somos una comunidad remota con recursos limitados. Cualquier cosa que pueda ayudar a preservar nuestro pueblo es bienvenida", afirma.
Otro miembro de la comunidad, Reinaldo Dias da Rocha, menciona que su padre ya le había aconsejado no pescar tiburones, pero el proyecto ha reforzado la importancia de proteger a estos animales. "Transmitimos esta información a nuestros sobrinos y a los turistas que vienen a disfrutar de nuestras hermosas playas, y enfatizamos que no se debe consumir lo que llamamos cação", puntualiza.
Lectura rápida
¿Qué se está haciendo en la bahía de Ilha Grande?
Se impulsa un proyecto de conservación para proteger a los tiburones, promoviendo su importancia y mitigando su consumo.
¿Quiénes están involucrados en el proyecto?
El Instituto Brasileño para la Conservación de la Naturaleza y la comunidad local, liderada por Marlene Fernanda do Nascimento Martins.
¿Cuándo se inició este proyecto?
La iniciativa se ha desarrollado recientemente, tras el hallazgo de tiburones en gestación en la zona.
¿Dónde se lleva a cabo el proyecto?
En la ensenada de Piraquara de Fora, en la bahía de Ilha Grande, Brasil.
¿Por qué es importante este proyecto?
Busca proteger a los tiburones, una especie en peligro, y promover la salud de la comunidad a través de la educación sobre los riesgos del consumo de carne de tiburón.
[Fuente: AP]






