Mantener viva la memoria, nuestra obligación
02/04/2026 | 14:55Redacción Cadena 3
Hay algo que te pasa cuando llegás a Malvinas que es muy difícil de explicar: la sensación de aterrizar en una base extranjera que está en tu propia tierra. El despliegue militar es asombroso, lo ves desde el aire, y aunque no te permiten grabar, les aseguro que las islas son exactamente iguales al dibujo que nos daban en el colegio. Verlas ahí, tan reales, es el primer impacto.
Pero después viene el golpe. Cuando bajás y te firman el pasaporte, sentís como si fuera una trompada que te baja todos los dientes. Uno va a laburar, pero en ese momento mirás la cara de los dos excombatientes que viajaban con nosotros y pensás: "Si me duele a mí, lo que les debe doler a ellos". Cada paso en la isla, entre tanques y aviones, es una piña nueva.
En el camino hacia Puerto Argentino, hay un lugar que se llama Mount Tumbledown, pero todos le dicen la Loma de las Botas. Es una imagen fuerte: ves cientos de botas que los soldados británicos dejan ahí al irse, como un símbolo de que "dejaron un pie" en la isla y que van a volver. Así de cruda es la bienvenida.
Sin embargo, siempre digo que ojalá todos pudieran ir al menos una vez en la vida. Porque cuando lográs pasar ese dolor infinito, cuando vas a Darwin y te quebrás, descubrís que las Malvinas son hermosas, son un paraíso.
A mí me tocó, como periodista, recorrer esos lugares donde los pibes pasaron la noche y se murieron de hambre. Me tocó dormir con dos excombatientes arriba del Monte Longdon para desafiar ese pasado. Fuimos en febrero, teníamos carpas, teníamos todo, y aun así nos morimos de frío. Ahí arriba, entre canciones y una guitarra, intentamos devolverles una experiencia distinta a la que vivieron de pibes: uno tirando municiones con la mano porque su arma no servía, y el otro haciéndose el muerto para sobrevivir porque la suya tampoco disparaba.
Honrar a esos hombres y a mujeres como Dorita es, por sobre todo, hablar. Que nuestros hijos entiendan la importancia de Malvinas y la locura de la dictadura, pero que eso no empañe jamás la hidalguía y el amor por la tierra de esos soldados. Todavía falta juzgar mucho sobre los maltratos y el estado en el que volvieron, pero lo que no está en duda es su entrega.
Mantener viva la memoria no es solo un laburo de ellos. Ellos cuentan la historia, pero replicarla es tarea de absolutamente todos nosotros. Ojalá, de verdad, algún día cada argentino pueda pisar Malvinas al menos una vez.
Lectura rápida
¿Qué sucede al llegar a Malvinas? Se experimenta la sensación de aterrizar en una base extranjera en la propia tierra, con un asombroso despliegue militar visible desde el aire.
¿Quiénes acompañan al periodista en el viaje? Dos excombatientes que vivieron la guerra y que generan una reflexión sobre el dolor que sienten al regresar.
¿Dónde se encuentra la Loma de las Botas? En el camino hacia Puerto Argentino, es un lugar simbólico donde se dejan botas como señal de que los soldados británicos volverán.
¿Cómo se describe la experiencia de visitar Darwin? Se menciona que tras superar el dolor, se puede descubrir la belleza de las Malvinas, consideradas un paraíso.
¿Por qué es importante honrar a los excombatientes? Es fundamental hablar sobre su historia y transmitir a las nuevas generaciones la importancia de Malvinas y el sacrificio de los soldados.





