El error más común: ¿Sacar las plantas cuando llueve?
El agua de lluvia aporta grandes beneficios a las plantas, pero moverlas de lugar durante una tormenta puede provocar estrés y frenar su crecimiento. Qué conviene hacer y qué no cuando llueve.
25/01/2026 | 10:30Redacción Cadena 3
Cada vez que llueve aparece la misma duda: ¿conviene sacar las plantas al balcón o al patio para que aprovechen el agua de lluvia? Es un tema muy discutido y entiendo por qué. El agua de lluvia es excelente para las plantas: en su caída arrastra minerales, nitrógeno y gases presentes en el ambiente que favorecen el crecimiento. Ese olor tan característico que sentimos cuando empieza a llover también es parte de ese beneficio.
Ahora bien, una cosa es que la planta esté afuera de manera habitual y otra muy distinta es sacarla de golpe el día que llueve. Si la planta ya vive en el exterior, no hay problema en dejarla bajo la lluvia, siempre y cuando el drenaje de la maceta funcione bien. El único cuidado es controlar que los orificios no estén tapados, especialmente si llueve varios días seguidos, para evitar que las raíces se pudran.
El error más común es sacar una planta de interior “un ratito” para que se moje con la lluvia. Las plantas no se adaptan tan fácilmente a los cambios bruscos. En la naturaleza nacen, crecen y viven siempre en el mismo lugar. Cuando las movemos de un ambiente a otro, las sometemos a un cambio repentino de luz y de temperatura que les genera estrés.
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En una casa podemos tener 25 o 26 grados, y afuera en verano fácilmente superar los 30. Ese contraste hace que la planta detenga su crecimiento durante varios días. Y cuando una planta frena su crecimiento, también deja de absorber agua y nutrientes. Es decir: el agua de lluvia que tanto queríamos aprovechar, en realidad no le sirve.
Por eso, mi recomendación es simple y efectiva: si la planta está adentro, no la muevas. Juntá agua de lluvia en un balde, una palangana o un recipiente limpio y usá esa agua para regarla en el lugar donde la planta vive siempre. Si querés, también podés rociar sus hojas para limpiarlas del polvillo, algo muy beneficioso y natural, ya que en su ambiente original el agua siempre cae desde arriba.
Un detalle importante: asegurate de que el agua tenga la misma temperatura que el ambiente. Si el agua estuvo afuera y está muy fría, dejá el rociador o el recipiente un rato dentro de la casa hasta que se equilibre la temperatura. Ese pequeño gesto evita otro shock innecesario.
En resumen, el agua de lluvia es un gran aliado, pero el cambio de lugar no. Si la planta está afuera, dejala afuera y controlá el drenaje. Si está adentro, recolectá el agua y usala con inteligencia. Así evitamos el estrés y logramos que nuestras plantas estén realmente sanas y fuertes.
Lectura rápida
¿Qué beneficios tiene el agua de lluvia para las plantas? Aporta minerales, nitrógeno y gases que favorecen su crecimiento.
¿Qué error común se comete con las plantas cuando llueve? Sacarlas de su lugar habitual para que se mojen con la lluvia, lo que provoca estrés.
¿Qué se debe hacer si la planta está adentro? No moverla y recolectar agua de lluvia para regarla en su lugar habitual.
¿Por qué es importante controlar el drenaje de las macetas? Para evitar que las raíces se pudran si llueve varios días seguidos.
¿Qué precaución se debe tener con el agua recolectada? Asegurarse de que tenga la misma temperatura que el ambiente antes de usarla.





