Descubren un sistema de respaldo en los riñones que sorprende a la ciencia
Investigadores de la Clínica Mayo encontraron un mecanismo oculto en los riñones que regula la conservación de agua, independiente de la hormona vasopresina. Este avance podría mejorar tratamientos para la enfermedad poliquística renal.
Un equipo de investigadores de la Clínica Mayo realizó un descubrimiento significativo sobre la función de los riñones, revelando un sistema de respaldo oculto que ayuda a conservar agua en el organismo. Este hallazgo podría tener implicaciones importantes para el tratamiento de la enfermedad poliquística renal (PKD) y otras condiciones relacionadas.
El estudio, liderado por el nefrólogo Fouad Chebib, M.D., fue publicado en el Journal of Clinical Investigation. Durante la investigación, los científicos identificaron un mecanismo que permite a los riñones regular el agua sin depender de la hormona vasopresina, que se creía era la única responsable de este proceso.
Según Chebib, "la capacidad del riñón para regular el agua es uno de los procesos más fundamentales del cuerpo. No es común descubrir una nueva forma en que se lleva a cabo esta función". Este hallazgo amplía la comprensión de la fisiología renal, proporcionando una nueva perspectiva sobre cómo los riñones contribuyen al equilibrio hídrico del cuerpo.
La PKD es un trastorno genético que provoca el desarrollo de quistes llenos de líquido en los riñones, lo que puede llevar a la insuficiencia renal. En los Estados Unidos, aproximadamente 140,000 personas padecen la forma más común de esta enfermedad, conocida como PKD autosómica dominante (ADPKD). Muchos pacientes eventualmente requieren diálisis o trasplante de riñón.
Durante los experimentos, el equipo de Chebib probó compuestos que inicialmente se pensó que empeorarían la enfermedad al aumentar la actividad celular relacionada con el crecimiento de quistes. Uno de estos compuestos fue el probenecid, un medicamento que se introdujo en la década de 1940 para conservar suministros de penicilina.
Contrario a las expectativas, el probenecid no solo no aceleró el crecimiento de los quistes, sino que lo ralentizó. Después de repetir los experimentos y obtener resultados consistentes, los investigadores se dieron cuenta de que habían descubierto algo inesperado.
El equipo investigó cómo el probenecid afectaba el manejo del urato en las células renales. El urato, comúnmente asociado con la gota, actúa como una molécula de señalización dentro de las células renales. Esta señalización permite que los riñones reabsorban agua y concentren la orina sin depender de la vasopresina.
Este descubrimiento podría mejorar uno de los principales inconvenientes de los tratamientos actuales para la PKD. El único medicamento aprobado para ralentizar la progresión de la enfermedad es el tolvaptan, que bloquea la vasopresina pero provoca que los pacientes produzcan grandes cantidades de orina, a menudo entre 6 y 7 litros al día. Esto puede ser difícil de manejar y llevar a los pacientes a interrumpir el tratamiento.
Los estudios preclínicos y un pequeño ensayo clínico mostraron que la adición de probenecid redujo tanto el volumen de orina como la necesidad de orinar durante la noche, manteniendo la efectividad del tratamiento. En promedio, los pacientes experimentaron una reducción del 30% en el volumen de orina, lo que mejoró su calidad de vida.
El equipo de Chebib no ve el probenecid como una solución a largo plazo, ya que es un medicamento antiguo y no ampliamente disponible. Sin embargo, espera utilizar lo aprendido para desarrollar nuevas terapias que apunten específicamente al nuevo mecanismo identificado.
La investigación de Chebib está motivada por una experiencia personal, ya que su interés en la enfermedad renal comenzó tras el diagnóstico de su padre con PKD. "Este ha sido un viaje largo y con un propósito profundo. Comenzó con una motivación personal y condujo a algo que podría beneficiar a los pacientes".
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Un sistema de respaldo oculto en los riñones que ayuda a conservar agua, independiente de la vasopresina.
¿Quién lideró el estudio?
El nefrólogo Fouad Chebib, M.D., en la Clínica Mayo.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El 18 de junio de 2026 en el Journal of Clinical Investigation.
¿Por qué es importante este hallazgo?
Podría mejorar los tratamientos para la enfermedad poliquística renal (PKD) y reducir efectos secundarios de medicamentos actuales.
¿Cómo actúa el urato en el proceso?
El urato actúa como señalizador que permite a los riñones reabsorber agua sin depender de la vasopresina.






