Un traumatólogo rosarino salvó a locador en Gesell: "Fue una cosa de locos"
El hecho ocurrió el 31 de diciembre. Descansaba junto a su familia en un complejo turístico cuando vio que el dueño del lugar caminaba ensangrentado cerca de la pileta. Lo contó en Cadena 3 Rosario.
02/01/2026 | 22:48Redacción Cadena 3 Rosario
Lo que debía ser una tranquila tarde de verano en la costa atlántica terminó convirtiéndose en una situación límite que pudo haber tenido un desenlace trágico. Gracias a la rápida intervención de un médico rosarino que se encontraba de vacaciones, un empresario hotelero de Villa Gesell logró sobrevivir a una grave lesión que le provocó una importante pérdida de sangre.
El hecho ocurrió el 31 de diciembre, en medio de una jornada de intenso calor. Matías Coscollola, médico traumatólogo (MP 16.579), descansaba junto a su familia en un complejo turístico cuando advirtió que el dueño del lugar caminaba ensangrentado cerca de la pileta. Al consultarle qué le había sucedido, el hombre explicó que se había cortado la mano con un cuchillo.
Al examinarlo, Coscollola advirtió de inmediato la gravedad de la lesión: el corte había afectado el arco palmar, una estructura clave para la irrigación sanguínea de la mano. La herida provocaba una hemorragia intensa que ponía en riesgo la vida del paciente, un hombre de aproximadamente 70 años.
Lo que comenzó como una tarde típica de verano en la costa atlántica estuvo a punto de terminar en tragedia. El 31 de diciembre, en medio de una jornada de calor extremo en Villa Gesell, el médico rosarino Matías Coscollola, traumatólogo (MP 16.579), le salvó la vida a un empresario hotelero tras una grave lesión que le provocó una hemorragia severa.
“Fue una cosa de locos”, relató el profesional en Viva la Radio por Cadena 3 Rosario. “Tarde de mucho calor, pileta, sol… y de repente el dueño del complejo pasa ensangrentado”. Al verlo, Coscollola no dudó en intervenir. “Le pregunto qué le había pasado y me dice rápidamente que se había cortado la mano con un cuchillo”.
La escena era crítica. “Cuando lo voy a ver, el cuchillo había cortado el arco palmar. Nosotros en la palma tenemos dos arcos palmares que aseguran la irrigación de la mano. Él había cortado uno de esos”, explicó. Y graficó la gravedad del momento: “Había sangre por todos lados”.
Junto a su esposa, que también es médica, actuaron de inmediato. “Mi mujer me socorrió con gasas y vendas. Hicimos un torniquete sobre la mano, produciendo mucha presión para que dejara de sangrar”, contó. A pesar de la maniobra, el cuadro se agravó: “El paciente hizo una hipotensión severa y se nos desmayó”.
Ante la urgencia, no hubo tiempo para esperar una ambulancia. “La esposa estaba en shock, no podía manejar, así que me subí yo al auto y lo llevé al hospital”, recordó. El traslado fue rápido pero tenso: “Desde la playa hasta el sanatorio habrá sido unas 20 cuadras”.
En el hospital de Villa Gesell, la atención fue inmediata. “La verdad que se portaron muy bien. Lo atendieron rápido, suturaron la herida, cauterizaron el arco palmar y salió sin ningún problema”, destacó el médico.
Ya más tranquilo, al día siguiente pudo conversar con el empresario. “Estaba totalmente agradecido. Me dijo: ‘Pensé que me iba’”, recordó Coscollola. Incluso, el propio herido intentó explicar lo sucedido: “Según él, por el golpe de calor pensó que estaba pinchando un chorizo… y lo que estaba pinchando era la mano”.
Más allá del episodio, el traumatólogo dejó un mensaje claro para situaciones de emergencia. “Lo primero es visualizar el corte, ponerlo bajo el agua si hace falta para ver de dónde viene la sangre”, explicó. Y remarcó: “Después hay que comprimir fuerte con una gasa y vendar apretado”.
Entrevista de Lucas Correa.





