"Quique" Clausen, de barrio Argüello a ser guía del Everest
Es uruguayo, pero de chico se radicó en Córdoba y descubrió su pasión por el montañismo. Contó a Cadena 3 cómo la vida lo llevó a potenciar su pasión, que ahora materializa en la cima del mundo. Mirá
13/05/2019 | 21:32Redacción Cadena 3
"Quique" es uruguayo, pero cordobés por adopción. Cuando daba sus primeros pasos, sus padres se radicaron en el tradicional barrio Argüello de la capital provincial, y las vocales pretónicas alargadas sustituyeron en poco tiempo la incipiente tonada rioplatense.
En el ocaso de su educación secundaria, y casi por un capricho devenido de la curiosidad por los estudios de su hermana mayor, comenzó a descubrir su pasión, que lo llevó bien alto. Pero alto en serio.
"Estaba en el último año de la secundaria, en 1998. Mi hermana estudiaba en el Ipef y tenía una materia que se llamaba montañismo. Su profesor escalaba en roca y vivía cerca de casa. Mi hermana empezó a escalar y un fin de semana le preguntó a su profe si podía llevarme. Ahí me enganché con la escalada en roca. Le cambié el curso de escalada en roca por pintarle la casa, y con el tiempo nos hicimos muy amigos", contó Enrique Clausen, el protagonista de la historia, a Cadena 3.
Al salir del colegio empezó a estudiar Ingeniería Industrial, pero un viaje a Bariloche lo hizo apostar por lo que realmente le movía el piso. "A la vuelta de ese viaje dejé la carrera; me enteré que había una vinculada al montañismo en Mendoza y fui al otro año. Tenía que viajar cada un mes, porque se podía hacer a distancia. Fue la que me introdujo a la alta montaña. Ahí aprendí a moverme y a conocer ese mundo", relató.
"Quique", mate en mano en la cima del mundo (Foto: Instagram Quique Clausen).
En 2002 se recibió como guía de trekking y fue a trabajar al Aconcagua, hasta que en 2009 se fue a vivir con su pareja a Bariloche, donde fue papá, profundizó su profesión y trabajó con los hermanos Benegas, muy reconocidos en el ambiente.
"El año pasado tuve la oportunidad de trabajar con ellos y pude escalar el Lhotse, la cuarta montaña más alta del mundo. Me quedé, hicimos cumbre y este año me tocó venir a trabajar como guía en una expedición al Everest", sostuvo.
A partir de allí, "Quique" se desempeña como guía en una expedición privada en la cima del mundo, que dura casi 60 días. La comunicación con la radio más federal del país se dio desde allí, en los desniveles de la cordillera del Himalaya, con unos 15 grados bajo cero afuera.
El campo base de noche, fotografiado por los hermanos Benegas.
"Estamos guiando a cinco clientes de distintas parte del mundo. Tenemos un chico de Canadá, uno de Estados Unidos, una de Inglaterra y dos argentinos. Estamos en la recta final. Comenzó el 8 de abril en Katmandú", precisó.
Tras la preparación de la logística, aclimatación en la base y trekking en la zona, con prácticas con cuerdas fijas, comienzan las rotaciones en altura, donde tocan distintos campamentos en los que pasan diferentes noches hasta llegar a hacer cumbre, cuando una ventana de buen tiempo lo permita. Y allí, guiando esa expedición, hay un cordobés por adopción que algún día soñó desde el tradicional barrio Argüello llegar bien alto.
Informe de "Turno Noche"









