Confesión y condena: dos años del asesinato de Roberto Wolfenson
En febrero de 2024, Rosalía Paniagua confesó haber estrangulado a Wolfenson con un collar. La mujer sigue detenida y con una condena firme por el homicidio.
21/02/2026 | 12:03Redacción Cadena 3
Buenos Aires, 21 de febrero (NA) -- El crimen del ingeniero Roberto Wolfenson está por cumplir dos años y la mucama Rosalía Paniagua, quien confesó haberlo asesinado por estrangulamiento, sigue detenida con condena firme.
El trágico suceso ocurrió en el country La Delfina de Pilar, el 22 de febrero de 2024, cuando el cuerpo de Wolfenson fue encontrado sin vida en su hogar, lo que causó gran conmoción en la comunidad y más allá, debido a que no se hallaron signos de entrada forzada. Las sospechas rápidamente recayeron sobre su círculo más cercano.
En junio de 2025, la investigación dio un giro importante cuando las pruebas forenses mostraron ADN de Paniagua debajo de las uñas de la víctima, lo que llevó a la fiscalía a sostener que había existido un forcejeo previo al estrangulamiento.
Con el avance del caso, se descubrió que el celular de Wolfenson había desaparecido y el hecho fue calificado como homicidio criminis causa, sugiriendo que Paniagua había actuado para ocultar otro delito.
Durante el juicio en el Tribunal Oral en lo Criminal N°4 de San Isidro, Paniagua asumió su responsabilidad y relató cómo utilizó un collar con el nombre de su hijo para asfixiar a Wolfenson tras una acalorada discusión.
En su declaración, la acusada expresó: "Me siento avergonzada. Voy a decir la verdad. Me voy a hacer cargo de lo que hice por mis hijos; ya no viene al caso seguir mintiendo”.
Según su testimonio, la pareja de la víctima, Graciela Orlandi, le había pedido que le quitara el celular a Wolfenson, lo que desató una pelea. Paniagua relató: "El señor me descubrió agarrando el celular y empezó la pelea. Me empezó a decir cosas malas: que era una desgraciada, una puta, una paraguaya ladrona y que iba a llamar a la policía. Me agarró de los pelos”.
Los detalles de la discusión fueron escalofriantes. Paniagua narró: "No quise lastimar al señor. Todo se me nubló cuando me dijo ‘la concha de tu madre’, y se me fue de las manos”.
Explicó que, en medio del forcejeo, Wolfenson la golpeó, y ella reaccionó golpeándolo a él. "No sabía si estaba muerto. No sabía si llamar a la policía”, confesó.
Después de lo sucedido, Paniagua salió del barrio con el celular de la víctima, que presentaba lesiones visibles, y el personal de seguridad no se percató de la situación. Luego desechó el chip del celular en una estación de tren y finalmente lo rompió tras una advertencia de su esposo, quien desconocía la verdad del crimen.
Paniagua cerró su testimonio diciendo: "No fue mi intención robar ni matar al señor. Se me fue de las manos. Por mi culpa estoy separada de mis hijos. Me hago cargo, por mi culpa están sufriendo mis hijos. Reconozco mi error, me gustaría pedirle perdón a los hijos del señor”.
El tribunal no consideró atenuantes y, en noviembre de 2025, Paniagua fue condenada a prisión perpetua por homicidio agravado en concurso con robo. La sentencia es firme y la mujer permanece en una unidad del Servicio Penitenciario.
Lectura rápida
¿Qué ocurrió en el caso de Roberto Wolfenson?
Fue asesinado en su hogar el 22 de febrero de 2024 por su mucama, Rosalía Paniagua.
¿Quién es la acusada?
Rosalía Paniagua, la empleada doméstica que confesó haber estrangulado a Wolfenson.
¿Qué motivó el crimen?
Paniagua afirmó que actuó en defensa propia tras una agresión durante una discusión.
¿Cuál fue la condena?
En noviembre de 2025, Paniagua fue condenada a prisión perpetua por homicidio agravado.
¿Qué pruebas fueron determinantes?
El ADN de Paniagua hallado debajo de las uñas de la víctima fue clave en la investigación.
[Fuente: Noticias Argentinas]





