Y en eso cayeron los presos al velorio
30/04/2026 | 11:58Redacción Cadena 3
Dejemos a un lado la tragedia que significa la muerte de Tomás Orihuela.
Pero yo ayer, la verdad, cuando escuché que en el marco del velorio de Orihuela caían dos equipos del servicio penitenciario trayendo a dos hermanos que están detenidos, venían de las cárceles de Bouwer y de Cruz del Eje, a dos hermanos y a dos primos, que están presos, me sorprendió.
La verdad que lo que me vino a la mente era una escena de un cuento cordobés. Podía escuchar el punto de inflexión del chiste que lo podrían haber hecho Rengo Quintero, el flaco Pailos, Cacho Buenaventura, Negro Álvarez. Viste ese punto de inflexión donde te dicen, te vienen describiendo un velorio y te dicen, "y en eso cayeron los presos".
No lo pude evitar, me sonó así. Porque claro, si no es por alguien que está ahí cubriendo el velorio, no nos enteramos que el servicio penitenciario de Córdoba tiene un servicio que es llevar a los presos a los velorios de sus familiares. Y aparentemente no solamente a los más cercanos.
Porque bueno, uno puede entender en el caso de parientes muy cercanos, la madre, un hijo. La pregunta que me hago es si cualquiera puede pedir permiso en su trabajo para ir al velorio de un primo. No sé si está contemplado en alguna norma.
Porque esto choca con la experiencia diaria de mucha gente.
¿Es la justicia la que le da la orden al servicio penitenciario de quiénes pueden asistir o quién da la orden del traslado?
En cualquier caso, hay un campo normativo que funciona y que permite estas cosas. O sea, que habilita esto. O sea, es un derecho que tiene la persona privada de la libertad a poder ir al velorio de alguien. Se ve que es así.
El Estado gasta porque hay que movilizar desde Cruz del Eje, desde Bouwer, agentes penitenciarios, móviles, combustibles, horas extras, todo corre para hacer esto. Cuando la verdad hay muchísima gente que no está en una cárcel y tiene que movilizarse por su cuenta o pedir permiso en un trabajo o a veces no ir.
Voy a decir algo muy duro, pero si te duele mucho la muerte de un familiar y no poder ir al velorio de un primo, lo hubieras pensado antes.
Yo digo, ponen en cuestión esto el régimen penitenciario, que ya viene muy cuestionado por los celulares, los call centers tumberos, los hacinamientos, la gravedad de la vida que deben llevar los presos que se comportan bien en una cárcel donde debes estar sometido por estas bandas organizadas, donde debes estar sometido a extorsiones, debe ser espantoso para muchos de los propios presos que están en las cárceles.
La cuestión del trabajo dentro de las cárceles. ¿Quién sustenta una cárcel? Bueno, los delitos que se organizan desde la cárcel. Y cómo que, no sé, yo me llevo a preguntarse cuáles son las prioridades del Estado en esto.
¿Cuáles son las prioridades ahí? Porque hay dinero para pasear a presos por un velorio. En vez de usarlo, por ejemplo, para hacer un sistema informático confiable, automático, para registrar los antecedentes, las reincidencias y los pedidos de captura.
En eso podría estar mejor invertido el dinero, ¿no? Probablemente si invertían en eso, no hubiera pasado lo que pasó, no tenían que ir los presos a un velorio. Exacto, no hubiera habido velorio, no habría un muerto, no habría traslado de presos de Cruz del Eje a ver un primo.
La ley los habilita para salir en accidentes. ¿Qué dirán los legisladores, los ministros, los políticos de la oposición? En caso de enfermedad, accidente grave, fallecimiento de familiares o allegados con derecho a visita o correspondencia, se llaman deberes morales.
Es el artículo 166 de la ley 24.660. O tal vez cómo se interpreta eso.
Digamos, este tipo de cosas se hacen en nombre de derechos humanos, de los derechos de los presos, y además está bien que hay que respetarlos, pero ¿hasta dónde llegan?





