Sobrevivientes del ébola en Congo relatan sus vivencias y enseñanzas del brote de 2018
Los sobrevivientes del brote de ébola de 2018 en Beni, Congo, comparten sus experiencias sobre el dolor y el miedo, así como lecciones aprendidas que pueden ser cruciales para la lucha contra la enfermedad en la actualidad.
BENI, República Democrática del Congo (AP) — La palabra ébola evoca recuerdos intensos para Vianney Kambale Kombi, quien revivió el dolor y el miedo que sintió su comunidad durante el brote de ébola entre 2018 y 2020. Este episodio, el segundo más grande registrado, dejó más de 3.400 casos y más de 2.200 muertes, y su contención fue posible gracias a la introducción de vacunas.
Kombi también recuerda el escepticismo generalizado que rodeaba la enfermedad, así como los ataques a los trabajadores de la salud y la inacción de los pacientes, factores que contribuyeron a la rápida propagación del virus. "Pensábamos que era brujería", afirmó Kombi. "La comunidad no había aceptado que esta enfermedad existiera y que podíamos recuperarnos de ella".
En Beni, un próspero centro comercial en la frontera con Uganda y Ruanda, hay temores de que los errores del pasado se repitan y de que la falta de una vacuna aprobada en el presente complique aún más la respuesta al brote actual. Este nuevo episodio, causado por el raro virus Bundibugyo, ha confirmado 550 infecciones, 101 de ellas mortales y 19 recuperaciones.
Sospechas de conspiración
Kombi recordó cómo contrajo el virus tras estar en contacto con otros infectados. En ese momento, la información sobre la enfermedad era escasa y muchos en la comunidad la consideraban una "conspiración occidental". "La comunidad no había aceptado que pudiéramos recuperarnos de esta enfermedad, por eso, al principio, reintegrarnos en la comunidad fue un poco difícil", añadió.
Bienfait Wanzire, otro sobreviviente, comentó: "Cuando una pandemia llega aquí a Congo, al principio pensamos que es un asunto político". La confusión sobre la naturaleza del virus llevó a una resistencia y desconfianza generalizada.
La pérdida de seres queridos
Babah Mutuza Lusungu, médico en el centro Dieu Est Grand en Beni, recordó la pérdida de su tío y colegas en su lucha por convencer a la población de que el brote era real. "Había una resistencia muy fuerte", dijo Lusungu, quien instó a las autoridades a colaborar más con líderes juveniles para informar a la comunidad sobre la enfermedad.
La ex trabajadora de la ONU, Esperance Masinda, relató su experiencia cuidando a niños huérfanos a causa del ébola. Contrajo el virus mientras cuidaba a su esposo, un médico. Aunque ambos sobrevivieron, la vacuna que recibieron los alejó de familiares y vecinos. "Cuando estábamos en la comunidad, nos decían que no íbamos a durar ni cinco años, que íbamos a morir por ese medicamento que nos pusieron allí", recordó Masinda.
Sin embargo, Masinda también destacó que, con el tiempo, la percepción de la comunidad cambió. "Hoy, cuando nos ven, esas personas ya no nos estigmatizan. Todos somos seres humanos. Aunque hayamos sido víctimas del ébola, todos somos seres humanos".
Lectura rápida
¿Qué ocurrió en Beni, República Democrática del Congo?
Un brote de ébola entre 2018 y 2020 causó más de 3.400 casos y 2.200 muertes.
¿Cómo enfrentaron la comunidad el brote?
Hubo escepticismo sobre la enfermedad, y muchos la consideraron una conspiración.
¿Qué lecciones aprendieron los sobrevivientes?
Es importante la colaboración entre autoridades y líderes comunitarios para educar sobre la enfermedad.
¿Cuál es la situación actual del ébola en Congo?
Se ha confirmado un nuevo brote con 550 infecciones y 101 muertes.
¿Cómo ha cambiado la percepción sobre los sobrevivientes?
Los sobrevivientes han comenzado a ser aceptados nuevamente en sus comunidades.
[Fuente: AP]





