La crisis de combustible paraliza los icónicos autos de Cuba en su lucha diaria
Cuba enfrenta una severa crisis energética que ha dejado inmóviles a los famosos 'almendrones', vehículos clásicos estadounidenses que son esenciales para el transporte de la población.
LA HABANA — La escasez de combustible que azota a Cuba está poniendo a prueba a los conocidos "almendrones", los antiguos automóviles estadounidenses que funcionan como taxis colectivos y representan la resiliencia del país. En este contexto, muchos de estos vehículos emblemáticos, que son conocidos por su alto consumo de gasolina, se encuentran detenidos debido a la falta de combustible, un problema que se ha intensificado desde enero y que el gobierno cubano atribuye al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos.
Diriel Valdez, un joven de 27 años, trabaja en la restauración de un Chevrolet Deluxe de 1951 en su hogar en Las Minas, un pequeño pueblo cercano a La Habana. A pesar de que la carrocería de su automóvil se encuentra en buen estado y el motor original funciona, la dificultad para conseguir combustible representa un verdadero obstáculo. "En febrero me anoté en el Ticket (la aplicación estatal para reservar combustible), y ya es este mes ahora y todavía voy por el 2.800 y pico", comentó Valdez, quien ha dirigido un taller de carrocería desde su adolescencia.
La espera por combustible se ha convertido en un símbolo de la crisis en la isla. Valdez, como muchos cubanos, depende de la aplicación estatal para obtener 20 litros de gasolina, suficiente para realizar un viaje a la playa. Sin embargo, el sistema ha demostrado ser ineficiente, lo que ha llevado a una frustración generalizada entre los usuarios.
El fenómeno de los almendrones es un testimonio de la creatividad y la improvisación de los cubanos. Estos vehículos, que datan de antes de la revolución de 1959, han sobrevivido gracias a la habilidad de los mecánicos locales que han tenido que cambiar motores, reconstruir carrocerías y encontrar piezas de repuesto de diversas maneras. La forma redondeada de estos sedanes estadounidenses es lo que les ha valido el apodo de almendrones.
Durante un apagón reciente en La Habana, Leonardo Daniel González, un taxista de 30 años, utilizó el Chevrolet Fleetmaster de 1948 de un amigo para trabajar en la oscuridad. "Estos carros hoy por hoy pasan de generación en generación", expresó González. "Tuve uno que era de mi bisabuelo, y así sucesivamente".
Cuba atraviesa una de sus crisis energéticas más críticas en años, con apagones que pueden durar hasta 20 horas en ciertas áreas. Actualmente, el país produce solo alrededor del 40% del combustible que consume, dependiendo en gran medida de importaciones para mantener operativas sus plantas eléctricas y su sistema de transporte. Las sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump han complicado aún más la situación, restringiendo severamente la entrada de petróleo a la isla.
Valdez ha notado que la falta de combustible también impacta su negocio. "La gente no quiere hacerle trabajos grandes a los carros porque no tienen esperanza de que vuelvan a circular como antes. Muchos autos están estacionados sin uso", lamentó.
Con el tiempo, algunos conductores han comenzado a recurrir al mercado negro para obtener combustible a precios exorbitantes, llegando a pagar hasta 8 dólares por litro. A pesar de la introducción de vehículos eléctricos y nuevas alternativas de transporte, como motocicletas eléctricas importadas de China, los almendrones siguen siendo vitales para el transporte en toda la isla, especialmente porque los autos modernos son inaccesibles para la mayoría de los cubanos.
A pesar de la crisis, González se aferra a la esperanza de que los almendrones continuarán en circulación. "Hay aplicaciones y grupos de WhatsApp que ayudan a conseguir transporte", comentó, aunque también reconoció que el turismo, una fuente crucial de ingresos, ha disminuido drásticamente.
Esta situación refleja no solo una crisis de combustible, sino también un desafío más amplio para la economía cubana y la vida diaria de sus ciudadanos, quienes continúan lidiando con las consecuencias de las sanciones y la escasez.
Lectura rápida
¿Qué está sucediendo en Cuba?
La isla enfrenta una grave crisis de combustible que ha dejado inmóviles a los autos clásicos conocidos como almendrones.
¿Quiénes son los afectados?
Los cubanos dependen de estos vehículos para su transporte diario, y la escasez de gasolina ha impactado su funcionamiento.
¿Cuándo comenzó la crisis?
La escasez de combustible se ha intensificado desde enero de este año.
¿Dónde se localiza la situación?
La crisis afecta a toda Cuba, especialmente en áreas como La Habana.
¿Por qué se da esta situación?
El gobierno cubano atribuye la crisis al bloqueo energético de Estados Unidos y a las sanciones impuestas.
[Fuente: AP]





