El US Open en Shinnecock Hills: desafiantes condiciones de viento para los golfistas
Los jugadores del US Open se preparan para un duro desafío en Shinnecock Hills, donde el viento y las condiciones del campo generan preocupación entre los competidores y organizadores.
SOUTHAMPTON, Nueva York, EE.UU. — La jornada de práctica del Abierto de Estados Unidos dejó una imagen peculiar el miércoles en Shinnecock Hills: las banderas de la USGA ondeaban sin movimiento, pero eso no duró mucho. El viento en este campo es tan constante como el tráfico en la autopista Montauk.
Esta situación tiene a todos en alerta, desde los jugadores hasta los funcionarios de la USGA, con miras a la 126ta edición del segundo torneo más antiguo de golf.
El director de competiciones de la USGA, John Bodenhamer, calificó el viento como "problemático", afirmando: "Este año creo que el viento impactará nuestro campeonato de una manera que no ocurre en otros años".
Las preocupaciones aumentan al recordar las dos ediciones anteriores en Shinnecock Hills, donde el viento y el calor hicieron que el campo se secara rápidamente, dejando los greens en condiciones difíciles para jugar.
En 2004, la situación fue tan crítica que nadie logró terminar bajo par y 28 jugadores no pudieron bajar de 80 golpes en su ronda. En 2018, greens extremadamente rápidos y posiciones de bandera difíciles impidieron que los últimos 44 jugadores alcanzaran el par.
Ante esto, la USGA está tomando precauciones. Bodenhamer anunció que los greens estarán a aproximadamente 10.5 en el Stimpmeter, en lugar de los 11 a 12 inicialmente planeados, y que el campo se mantendrá lo más blando posible para los próximos cuatro días.
El golfista Justin Rose, quien ha competido en Shinnecock los últimos dos años, comentó: "El campo está tan disfrutable como lo he visto". En cuanto a la preparación, Bodenhamer subrayó que el objetivo es que el campo sea "duro pero justo".
El torneo comenzará el jueves a las 6:35 de la mañana, anticipándose un clima mixto de emoción y nerviosismo. Los dos mejores jugadores del mundo, Scottie Scheffler y Rory McIlroy, comenzarán en el turno de la mañana, cada uno en lados opuestos del campo.
Scheffler, quien busca completar el Grand Slam de su carrera, recordó que tomó su primer palo de golf en Nueva Jersey y perfeccionó su juego en Dallas.
Sin embargo, el viento es un factor crítico en Shinnecock Hills, que está ubicado entre la bahía Great Peconic al norte y el océano Atlántico al sur. Se prevé que el viento sople a 20 millas por hora el jueves, con ráfagas casi del doble de esa velocidad durante la tarde.
Bodenhamer explicó que la estrategia para el campo es que sea "duro pero justo", evitando condiciones extremas que dificulten la competencia. Adam Scott, quien participa en su 100mo major consecutivo, mencionó que Shinnecock es uno de sus campos favoritos y que están siendo cautelosos debido al viento.
En cuanto a la historia del torneo, solo tres jugadores han logrado terminar un Abierto de Estados Unidos bajo par en los cinco torneos previos en Shinnecock: Raymond Floyd en 1986, Retief Goosen en 2004, y Phil Mickelson como subcampeón en 2004. El último campeón que ganó en este campo con un resultado sobre par fue Brooks Koepka en 2018.
La esencia de Shinnecock Hills radica en sus desafíos naturales, como lo mencionó Bodenhamer, citando una antigua frase del New York Herald que destaca su perfección para los golfistas más exigentes.
Lectura rápida
¿Qué evento se está llevando a cabo?
El Abierto de Estados Unidos en Shinnecock Hills.
¿Quién es el director de competiciones de la USGA?
John Bodenhamer.
¿Cuándo comienza el torneo?
El jueves a las 6:35 de la mañana.
¿Qué jugadores destacados participarán?
Scottie Scheffler y Rory McIlroy.
¿Cuál es la preocupación principal sobre el campo?
Las condiciones de viento y la dificultad de los greens.
[Fuente: AP]






