Inflación: doble tiro en el pie de Caputo
El dato de inflación de la Ciudad reavivó la discusión sobre la metodología del INDEC y expone una posible contradicción del Gobierno: evitar el impacto de los servicios podría terminar mostrando subas más fuertes en alimentos.
10/02/2026 | 11:03Redacción Cadena 3
Ayer por la tarde conocimos el dato de inflación de la Ciudad de Buenos Aires: 3,1%. Es una inflación alta, evidentemente. Hoy el INDEC va a dar a conocer su número nacional y, según anticipó el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, sería más bajo, entre el 2,4% y el 2,5%.
Lo interesante de la medición de la Ciudad es que se hizo con la metodología que el INDEC tenía que estrenar y finalmente no estrenó por decisión del Gobierno. Ese cambio implicaba actualizar la canasta de consumo para reflejar mejor qué compran hoy los argentinos y no seguir midiendo con pautas de 2004, que están claramente desactualizadas. Recordemos que, en medio de esa discusión, renunció el director del INDEC.
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Ahí aparece el primer “tiro en el pie”. Por intentar sostener una metodología vieja —básicamente porque convenía que el número fuera menor— se terminó reabriendo toda la discusión sobre la credibilidad del INDEC y su historia. Por unas décimas se generó un revuelo enorme.
Pero además hay un segundo posible error. La inflación de la Ciudad, medida con una metodología más actual, dio 3,1%. Es alta, sí, pero tampoco es un desastre para los niveles de inflación que viene teniendo Argentina. Pasar de 2,5% a 3,1% no nos cambia dramáticamente la vida. Sin embargo, esa medición muestra un dato clave: el 59% de la inflación estuvo explicado por los servicios.
Y justamente eso es lo que el Gobierno quería evitar que pesara tanto. En la medición de 2004 tienen más peso los bienes y, sobre todo, los alimentos. Dentro de los alimentos, la carne vacuna. Por ejemplo, casi no se contempla la carne de cerdo, porque en 2004 se consumía muy poco y hoy se consume mucho más. ¿Qué puede pasar entonces? Que el próximo dato del INDEC, medido con la metodología vieja, esté muy influido por el precio de la carne roja, que aumentó fuertemente. Es decir, por evitar que impacten los servicios públicos —energía, gas, tarifas— se puede terminar reflejando una inflación más alta por el lado de los alimentos. Ese es el “doble tiro en el pie”.
Dentro del índice porteño hay, de todos modos, un dato alentador: la inflación núcleo, la que no contempla precios regulados ni estacionales, fue del 2,2%. Es bastante baja y, además, menor que la del mes anterior. Esa es la inflación que refleja los precios más estables y la verdadera competencia en el mercado.
¿De qué va a depender que la inflación baje de verdad? De que la economía argentina tenga capacidad para absorber pesos. Es decir, que crezca. Que haya más producción, más consumo y, por lo tanto, más necesidad de dinero circulando en una economía más dinámica. Ese es el camino sano.
Algunas señales van en esa dirección, aunque muy lentamente. El Banco Central sigue comprando reservas: solo ayer adquirió 176 millones de dólares y en lo que va del mes ya suma alrededor de 500 millones. Cada vez que compra dólares, lo hace con pesos que vuelven al mercado. Al mismo tiempo, las tasas de interés vienen bajando, lo que facilita el crédito y aumenta la circulación de dinero. Sin embargo, el total de pesos en la economía se reduce levemente porque el Gobierno también baja los intereses que paga por su deuda interna.
Todo esto sucede despacio. En definitiva, lo único que realmente puede salvar a Argentina de la inflación es que la economía empiece a crecer de manera sostenida. Si no, seguiremos atrapados en un círculo vicioso del que es muy difícil salir, sin importar demasiado cómo se mida la inflación.
Lectura rápida
¿Cuál fue el dato de inflación de la Ciudad de Buenos Aires? La inflación fue del 3,1%.
¿Quién anticipó el número nacional de inflación? El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, anticipó que sería entre 2,4% y 2,5%.
¿Qué metodología se utilizó para medir la inflación en la Ciudad? Se utilizó una metodología más actual que el INDEC no estrenó por decisión del Gobierno.
¿Qué porcentaje de la inflación estuvo explicado por los servicios? El 59% de la inflación estuvo explicado por los servicios.
¿Qué necesita la economía argentina para que la inflación baje de verdad? Necesita crecer, aumentando la producción y el consumo para absorber pesos en circulación.





