Cuidado, legisladores trabajando
24/08/2021 | 12:09Redacción Cadena 3
Los diputados y senadores se tomaron vacaciones de invierno. Y no van a volver a sesionar como mínimo hasta después de las Paso del 12 de septiembre. Obviamente, están en plena campaña política. Y después de las Paso, ahí nomás, van a entrar en campaña para la elección general, el 14 de noviembre. En definitiva, con chauchas y palitos, el Congreso va a funcionar medio año.
Esto ha generado quejas airadas, casi una ola de indignación. Mucha gente critica que el Congreso, entonces, "no trabaja". Entonces salen las estadísticas para ver si el Congreso sesionó más o menos que en la última década, si sancionó más o menos leyes, si las comisiones evaluaron más o menos proyectos.
La verdad, hay que bajarle la espuma. El "trabajo" del Congreso no es como el de una panadería. Los panes de una panadería pueden variar un poquito en su calidad, pero son siempre panes, siempre es bueno que haya panes.
En cambio, no es seguro que sea bueno que siempre haya leyes. Por ejemplo, si van a sancionar leyes como la de alquileres. Su impulsor, el diputado del PRO Daniel Lipovetsky quiso demagogear y prometió que con esa ley bajarían los alquileres. Pasó todo lo contrario: subieron. Hubiera sido mucho mejor que Lipovetsky no "trabajara".
A veces hacer muchas leyes es sinónimo de incompetencia. Como pasó este año, que modificaron dos veces por ley la ley del monotributo. Demoraron tanto con la primera y era tan mala que, cuando la aplicaron, los que habían pagado el impuesto, tenían saldo en contra en la Afip. En las estadísticas figuran dos leyes. Debería figurar un papelón.
A veces, el trabajo más importante de los diputados y senadores no es cambiar las leyes, sino defender las que ya están y que sostienen cosas muy importantes como la democracia, la república y la división de poderes. Por ejemplo, el kirchnerismo tiene en carpeta proyectos de ley para copar la Justicia, manipular la Corte o someter a los fiscales al presidente. Lo más valioso que pueden hacer los legisladores opositores es impedir que se traten esos proyectos. Si es necesario, faltando a las sesiones. Todo eso no figurará en ninguna estadística, pero probablemente, para muchos diputados, será el mayor orgullo de toda su carrera.
Hay otra cuestión. El Congreso argentino, cuando está controlado por el oficialismo, suele cederle gran parte de sus atribuciones al Poder Ejecutivo a través de leyes de Emergencia. Y los presidentes abusan cada vez más de los Decretos de Necesidad y Urgencia, que se transforman en leyes no porque el Congreso las debata y las apruebe, sino justamente porque el Congreso no las rechaza y así quedan vigentes. El récord lo tiene Rodolfo Rodríguez Saá, que en 7 días de presidente firmó 6 DNU. Lo sigue Duhalde. Y el tercero va a ser el actual presidente, Alberto Fernández, que ya dictó 102 DNU. En el mismo tiempo el Congreso aprobó 97 leyes.En definitiva, en Argentina, más que el Congreso, legisla el Presidente. Lo dicen los números.
Son algunas cosas a tener en cuenta cuando hablemos del "trabajo" de los diputados y los senadores.




