Cristina Wargon: “Soy feminista, pero no apruebo cancelar ni cambiar el idioma”
La periodista y escritora cordobesa dijo a Cadena 3 que concibe a ese movimiento como “una forma de los derechos humanos”. Además, repasó una vida dedicada a comunicar con inteligencia, desparpajo y humor.
19/06/2026 | 20:25Redacción Cadena 3
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La Argentina Hoy
Tengo un recuerdo muy vívido de leer tus columnas en el diario Tiempo de Córdoba, donde compartías redacción con periodistas como Miguel Clariá. ¿Cómo fueron tus inicios en el periodismo?
Mi llegada al periodismo fue por una invitación de quien en ese entonces estaba a cargo de la sección de cultura. En aquella época, a las mujeres se nos solía asignar cultura o modas, porque eran espacios que no incomodaban a nadie; la cultura no solía mover el perímetro político o económico. Entré en ese mundo y simplemente me quedé.
¿Te habías imaginado alguna vez que terminarías siendo periodista?
Hay una definición de Freud que dice que la vocación es un deseo encarnado. Aunque no había periodistas en mi familia, descubrí una referencia intelectual curiosa: una tía abuela me confesó que siempre había soñado con que yo fuera periodista en Italia. Finalmente, ese sueño se cumplió aquí, en Argentina.
Te convertiste en una columnista destacada en una época donde no era frecuente ver a mujeres en ese rol. ¿Cómo fue tu experiencia dirigiendo el semanario de Tiempo de Córdoba?
Pasé de cultura a dirigir el semanario y, sinceramente, no me gustaba porque no sabía decir que no. Publicaba notas de amigos por compromiso, hasta que un gran jefe, de quien aprendí mucho, me dio un consejo fundamental: "A los amigos se les da un litro de sangre, pero no espacio en el diario". Fue una gran lección sobre el rigor profesional.
Tras el cierre del diario, diste el salto a la radio. ¿Cómo surgió esa etapa y tu primer programa de humor?
Me llamaron para Radio Universidad. Como yo era feminista, me pidieron que hiciera algo para las mujeres. Así nació "Chocolate por la noticia". Era un programa de humor donde hacíamos lo que podíamos en esa primavera democrática de 1983.
Mencionaste el feminismo. ¿Cómo definirías tu postura respecto a este movimiento hoy en día?
Considero que el feminismo es una forma de defender los derechos humanos; es la búsqueda de igualdad en derechos, desde el acceso a la salud hasta las oportunidades profesionales. Sin embargo, no adhiero a los fanatismos, a las cancelaciones ni a las modificaciones idiomáticas. Creo que el fanatismo desnaturaliza el sentido de una lucha que es genuina.
En los años 90 tuviste un gran éxito con tu primer libro y trabajaste como guionista en televisión. ¿Cómo viviste ese salto a la masividad?
Mi carrera ha sido una suma de casualidades. Mi primer libro surgió porque me exigieron que recopilara mis notas publicadas bajo la amenaza de echarme si no lo hacía. El libro fue un éxito extraordinario y eso me abrió las puertas de la televisión. Trabajé como guionista para Carlos Perciavalle y, ante mis dudas sobre el posible fracaso de un proyecto, mi amiga María Elena Walsh me dio un consejo sabio: "Hacelo, porque la gente sólo se acuerda de los éxitos y olvida los fracasos".
Tu comunicación está marcada por el humor. ¿De dónde proviene ese recurso tan singular en tu narrativa?
Apareció por casualidad. Cuando vivía en casillas rodantes en el norte argentino siguiendo a mi primer marido, les mandaba cartas a mis familiares contándoles mis peripecias, como lo que era comprar carne en medio de la selva. Esas cartas hacían que todos se murieran de risa. Después, mi madre me pidió un cuento de humor para su cumpleaños y ahí empecé formalmente. El humor es, además, un código de comunicación en mi familia; todos nos manejamos así.
También trabajaste con figuras de gran personalidad como Chiche Gelblung. ¿Cómo fue ese vínculo profesional?
Chiche es el tipo más talentoso con el que he trabajado y aprendí muchísimo de él. Teníamos momentos buenos y otros espantosos, como las viejas parejas. Él me quería como segunda voz y yo aceptaba ese rol naturalmente, porque de lo contrario me hubiera "comido". Fue una etapa en la que me divertí mucho.
Hoy seguís activa escribiendo en tu máquina. ¿Cómo es tu rutina y qué temas te motivan a expresarte actualmente?
Sigo escribiendo en máquina, aunque leo en formato digital. Mi cabeza está siempre llena de ideas, poemas y relatos que busco rastrear hasta volcarlos al papel. Escribo las editoriales de mi revista y crónicas de Mendiolaza. Me movilizan las cosas que me provocan indignación o curiosidad. Recientemente escribí una carta abierta a Mario Pergolini cuestionando su idea de crear un robot para atender a los adultos mayores; los viejos no necesitamos robots, necesitamos conexión humana y afecto para combatir la soledad.
Además de tu labor literaria, liderás un proyecto editorial propio. ¿De qué se trata?
Llevo adelante la revista digital "Humor a la Wargon", donde también rescatamos notas antiguas que no quiero que se pierdan. Es un objetivo familiar muy importante para mí. Al mismo tiempo, hoy sostengo una lucha por el reconocimiento artístico en Córdoba, ya que las pensiones que nos otorgaron se han devaluado drásticamente y estamos cobrando menos que una jubilación mínima, lo cual es una situación que quiero visibilizar.
Para finalizar, ¿podrías recomendarnos un libro, película o serie que te hayan marcado?
Como serie, recomiendo un clásico como "Breaking Bad". En cuanto a libros, sugiero volver a Borges. Mi consejo es entrarle por sus cuentos más sencillos, como los de "El Aleph", y aprender a disfrutar de sus ficciones sin acobardarse por su complejidad. Borges era un gran mentiroso y, por lo tanto, un escritor maravilloso.
Entrevista de Sergio Suppo.
Lectura rápida
¿Cómo comenzó la carrera periodística de la entrevistada? La carrera comenzó por una invitación a la sección de cultura de Tiempo de Córdoba, donde se asignaban roles a mujeres en espacios menos conflictivos.
¿Qué influencia tuvo su familia en su decisión de ser periodista? Aunque no había periodistas en su familia, una tía abuela soñaba con que ella fuera periodista en Italia.
¿Cuál fue un consejo importante que recibió durante su carrera? Un jefe le aconsejó que "a los amigos se les da un litro de sangre, pero no espacio en el diario", lo que le enseñó sobre el rigor profesional.
¿Qué programa de radio creó y en qué contexto? Creó "Chocolate por la noticia" en Radio Universidad, un programa de humor para mujeres durante la primavera democrática de 1983.
¿Qué proyecto editorial lidera actualmente? Lidera la revista digital "Humor a la Wargon", donde rescata notas antiguas y lucha por el reconocimiento artístico en Córdoba.






