Boy Olmi presenta su unipersonal sobre la historia familiar y los mandatos heredados
El actor revela que el espectáculo surgió tras diez años de búsqueda personal, enfocándose en los mandatos familiares y el inconsciente transgeneracional.
19/03/2026 | 11:50Redacción Cadena 3
Buenos Aires, 19 de marzo (NA) – Boy Olmi está en un momento artístico singular con Boy, un unipersonal que presenta en el Teatro Picadero. Este espectáculo, según el actor, surge de una investigación profunda sobre su historia familiar, sus ancestros y los mandatos ocultos que influyen en la identidad.
En una entrevista exclusiva con la Agencia Noticias Argentinas, Olmi compartió su proceso creativo junto a la directora y dramaturga Shumi Gauto, destacando el aspecto sanador que encontró en el teatro. Aseguró que su obra no solo refleja su historia personal, sino que también resuena con la experiencia colectiva: "Boy es mi unipersonal y no lo pensé especulativamente sobre qué me convenía hacer o cuál es el espectáculo en el que me gustaría estar, sino que es algo que me ocurrió", explicó.
El actor añadió: "Me ocurrió en la vida después de diez años de búsqueda, de preguntas y de situaciones que se fueron encadenando". Esta búsqueda comenzó a partir del envejecimiento de su madre, lo que lo llevó a indagar sobre sus raíces y los legados familiares que a menudo no se verbalizan.
"Empecé a preguntar sobre mis propios ancestros, empecé a preguntarme sobre los mandatos, las cargas, los mensajes que estaban ocultos en mi familia", recordó. Así, inició una exploración sobre lo que denomina "el inconsciente transgeneracional".
Olmi enfatizó que su investigación no solo abarcó los valores heredados, sino también secretos familiares que pueden convertirse en mandatos o creencias que condicionan la vida: "Aquello tiene que ver con los secretos que la familia guardó y que aparecen en nuestra vida como mandatos, como creencias firmes, y que a veces no nos pertenecen del todo".
Una búsqueda sobre 16 tatarabuelos y múltiples orígenes
En su proceso de reconstrucción personal, el actor se dedicó a investigar a sus 16 tatarabuelos, sus países de origen, culturas y religiones. Esta labor incluyó archivos familiares, libros, museos, iglesias, entrevistas con parientes, historiadores y expertos.
Durante este camino, Shumi Gauto se convirtió en una figura clave para dar forma escénica al material. La directora centró su atención no solo en el pasado familiar, sino en cómo este proceso impacta en el presente: "No me interesa tanto su historia lejana, familiar, sino me interesa saber qué te está pasando a vos en este momento de la vida".
Con esta premisa, comenzó un trabajo de dos años que abarcó charlas, improvisaciones y relatos personales que Gauto transformó en dramaturgia: "Ella fue grabando y registrando todo lo que yo le contaba. Con todos esos relatos, finalmente elaboró una dramaturgia que se transformó en una obra de teatro".
El director de la obra subrayó que el espectáculo no incluye elementos ficticios, aunque se ha convertido en una pieza teatral estructurada: "No tiene nada de ficción, porque son las cosas que dije yo de absoluta verdad".
Olmi afirmó que Boy genera un impacto significativo tanto en él como en el público: "Lo que pasa con este espectáculo es tremendamente sanador para mí, pero también para el público que lo ve. La gente se divierte mucho, se conmueve y también se va con muchas preguntas".
El material, según el actor, trasciende su experiencia personal, abordando aspectos universales de la vida: "Esto no es un espectáculo sobre mi historia, es un espectáculo sobre la historia de todos nosotros. Con nuestros vínculos, con nuestros padres, con nuestros hijos, con el amor, con la vida, con la muerte, con el sexo, a todos nos pasan cosas parecidas".
“El teatro tiene una función social, sanadora”
En la charla, Olmi también reflexionó sobre el papel del teatro en la vida de las personas. Aunque aclaró que su obra no busca ser terapéutica, sí considera que el teatro puede generar transformaciones profundas: "La gente no tiene que salir de ningún teatro como entró. La gente tiene que ser modificada por las emociones", afirmó.
El actor también se refirió al origen del hecho teatral: "El teatro tiene una función muy profunda, una función social, sanadora".
Olmi mencionó que nunca evitó proyectos de este tipo, pero llegó a este en un momento crucial de su vida: "Hace 10, 20, 30 años no me hubiera pasado esto, no hubiera tenido los elementos y las herramientas para hacerlo".
Definió la experiencia como una exposición intensa de su intimidad emocional: "Yo vengo a exponer mi propia desnudez de alma". A pesar de la vulnerabilidad, considera que esa entrega es reparadora.
Al ser preguntado sobre colegas con los que le gustaría trabajar, mencionó a varios referentes del cine y teatro argentino, como Leonardo Sbaraglia, Ricardo Darín, Paola Barrientos, Pilar Gamboa, Mercedes Morán y Julieta Zylberberg. También destacó su colaboración actual con Pablo Fábregas y Ana Escalante, a quienes describió como "las personas más encantadoras y más talentosas" con las que ha trabajado últimamente.
Más allá de los nombres, dejó claro que busca trabajar con artistas arriesgados, que se atrevan a romper sus propias limitaciones: "Me gustaría brindarme al trabajo con personas que se arriesgan, con personas que su juego creativo tiene el atrevimiento de romper la cáscara de ellos y se atreven a volar locamente".
El actor vinculó el espíritu de su espectáculo con la situación global actual, tocando temas como la crisis ecosocial, guerras y degradación ambiental: "Yo creo que el momento que estamos pasando a nivel global, la profunda crisis ecosocial que está viviendo la humanidad, pone en peligro la sustentabilidad de la propia especie".
Olmi enfatizó que la solución no radica en aumentar las divisiones, sino en integrar lo que hoy está disociado: "Yo veo que en lo político, en lo religioso, en lo sexual, en montones de aspectos, estamos divididos y estamos disociados. Yo creo que estamos todos juntos en realidad".
Para el actor, Boy propone justamente ese ejercicio de integración: "Mi espectáculo integra las partes que me componen y por lo tanto propone que cada espectador integre las partes que lo componen".
En cuanto a su relación con la televisión, el cine y las plataformas, Olmi aclaró que no siente que haya abandonado ningún formato, sino que sigue activo en diferentes espacios, aunque con formas de circulación distintas. "No es que me gustaría volver, yo nunca me voy de ningún lado, ni de la pantalla chica ni de la pantalla grande", afirmó.
Como ejemplo, recordó que su última película, La banda de Jane de los monos, que dirigió y subió a YouTube, ha sido vista por más de 100.000 personas. También mencionó otros trabajos recientes en streaming, como la serie Paisajes reales y un reality en Olga.
Las últimas funciones en el Picadero y la gira internacional
Antes de su viaje a Europa, Olmi confirmó que tiene programadas dos funciones de Boy en el Teatro Picadero, los jueves 19 y 26 de marzo a las 20. Luego, presentará el espectáculo en Madrid y Barcelona, participando en un festival de teatro latinoamericano.
Así, con una obra que nació de una búsqueda personal, se convirtió en una experiencia colectiva que plantea preguntas sobre la identidad, la herencia y la fragilidad humana, Boy Olmi se prepara para cerrar su etapa en Buenos Aires y abrir una nueva etapa internacional con un espectáculo que, según sus propias palabras, "no deja a nadie afuera".
Lectura rápida
¿Qué es Boy?
Es un unipersonal de Boy Olmi que explora su historia familiar y los mandatos heredados.
¿Quién es Boy Olmi?
Es un actor argentino que presenta su unipersonal en el Teatro Picadero de Buenos Aires.
¿Cuándo se presentan las funciones?
Las funciones están programadas para los jueves 19 y 26 de marzo a las 20 horas.
¿Dónde se llevará a cabo la gira?
Después de Buenos Aires, Olmi llevará su espectáculo a Madrid y Barcelona.
¿Cuál es el enfoque del espectáculo?
El espectáculo aborda la búsqueda personal de Olmi y las experiencias universales de la vida humana.
[Fuente: Noticias Argentinas]





