¿Desapareció la clase media?
05/08/2024 | 10:44Redacción Cadena 3
Hoy quiero reflexionar sobre un tema que ha cobrado relevancia en nuestra sociedad: la desaparición de la clase media en Argentina. Este planteamiento proviene de un artículo de Guillermo Oliveto en el diario La Nación, titulado "Clase media: mito, realidad o nostalgia". Como periodista, considero fundamental abordar estas cuestiones que afectan a nuestra comunidad y que, a menudo, se discuten en voz baja.
Oliveto, un especialista en temas de consumo, nos invita a examinar cómo la crisis económica, la recesión y la pérdida del poder adquisitivo han impactado en el tejido social. Los datos son contundentes: más del 50% de la población es pobre, y 7 de cada 10 niños viven en condiciones de pobreza, según la UCA y la Encuesta Permanente de Hogares. Esta realidad desdibuja la noción de clase media, que se ha ido achicando a lo largo de los años.
Una de las afirmaciones más impactantes que hace Oliveto es que se han perdido las expectativas de largo plazo. Antes, tener una casa propia era un sueño común, una aspiración que organizaba la vida cotidiana. Hoy, ese sueño ha sido reemplazado por deseos más inmediatos, como un nuevo celular o un viaje. Esta transformación en las aspiraciones de los jóvenes es un reflejo de la profunda crisis que enfrentamos, donde las metas a largo plazo parecen inalcanzables.
El análisis de Oliveto también revela que, para pertenecer a la clase alta, una familia necesita ingresos superiores a los 4,8 millones de pesos mensuales, mientras que la clase media alta se sitúa en 1,8 millones. La mayoría de los hogares, con un ingreso promedio de un millón, se encuentran en la franja de clase media baja y clase baja superior, no pobre. Esto indica que, a pesar de trabajar arduamente, muchos argentinos se ven atrapados en una lucha constante por llegar a fin de mes.
La nostalgia por lo que alguna vez fue la clase media se siente en el aire. Antes, salir a cenar un par de veces al mes o renovar algún electrodoméstico era parte de la vida cotidiana. Hoy, esos pequeños lujos son un recuerdo lejano para muchos. La pandemia y la falta de acceso al crédito hipotecario han exacerbado esta situación, convirtiendo el sueño de una vivienda propia en una aspiración casi inalcanzable para la mayoría.
El artículo de Oliveto no solo es un análisis de datos, sino también un llamado a la reflexión sobre nuestras expectativas y aspiraciones. En un país donde el futuro parece incierto, es vital que no perdamos de vista la importancia de construir un futuro mejor, donde la clase media no sea un mito, sino una realidad tangible.