El gobierno relaja la política monetaria para incentivar la actividad económica
17/04/2026 | 07:11Redacción Cadena 3 Rosario
Ayer fue un día clave para la economía argentina por dos razones centrales. Por un lado, el Gobierno busca despejar las dudas sobre los vencimientos de deuda de junio, un paso fundamental para bajar el riesgo país y recuperar el acceso al crédito internacional. Por otro, comienzan a verse señales de un cambio en la política monetaria que puede impactar en la actividad en los próximos meses.
El desafío inmediato no es menor: vencen cerca de 9 mil millones de dólares y el Ejecutivo necesita cubrirlos sin convalidar tasas de interés elevadas. El problema de fondo es conocido: Argentina paga caro su historial de crisis. Más allá de las credenciales del presidente, lo que está en duda es la capacidad del país de sostener el rumbo más allá de 2027, en un contexto sin acuerdos políticos de largo plazo.
Esa falta de previsibilidad explica por qué instrumentos como el RIGI buscan dar garantías fuera del sistema local, permitiendo litigar en tribunales internacionales. Es una señal clara de desconfianza estructural. En ese marco, el intento de normalización financiera avanza, pero con enormes dificultades y bajo condiciones que todavía no terminan de consolidarse.
Para reunir los dólares necesarios, el Gobierno está comprando divisas en el mercado interno, aprovechando la liquidación del agro y algunos ingresos de capital vinculados a sectores estratégicos como energía y minería. Sin embargo, ese mecanismo tiene un costo evidente: los recursos que se destinan a pagar deuda no se vuelcan al crédito interno, limitando la recuperación económica.
Aquí aparece el efecto “crowding out”: el Estado absorbe tanto dólares como pesos, reduciendo la liquidez del sistema. A eso se suman las restricciones aplicadas el año pasado, cuando se elevaron los encajes bancarios para frenar la corrida cambiaria. El resultado fue menos dinero circulando, menos crédito y una recesión que todavía se siente.
Ahora, ese esquema empieza a modificarse. La flexibilización monetaria implica más circulación de dinero, tasas más bajas y mejores condiciones para que familias y empresas puedan ordenar sus deudas. Es una señal positiva para la actividad, aunque llega en un contexto delicado, con inflación todavía elevada y expectativas inestables.
En ese punto aparece la gran incógnita. Más liquidez puede ayudar a reactivar la economía, pero también tensionar los precios. Con una inflación que volvió a marcar 3,4% y con fuertes componentes inerciales, el margen de error es mínimo. El Gobierno apuesta a que este giro permita salir de la recesión sin perder el control, aunque incluso dentro del mercado ya circula una definición incómoda: hasta ahora, el presidente ha mostrado ser más eficaz como político que como economista.
Lectura rápida
¿Qué ocurrió ayer en la economía argentina? Ayer se buscaron despejar dudas sobre los vencimientos de deuda de junio y se vieron señales de cambio en la política monetaria.
¿Quién está involucrado en estos cambios? El Gobierno y el Ejecutivo son los principales actores en la gestión de la deuda y la política monetaria.
¿Cuándo vencen los pagos de deuda? Los vencimientos de deuda ascienden a cerca de 9 mil millones de dólares y son inminentes.
¿Dónde se están comprando divisas? El Gobierno está comprando divisas en el mercado interno, aprovechando la liquidación del agro y otros ingresos de capital.
¿Por qué es importante la flexibilización monetaria? La flexibilización monetaria puede aumentar la circulación de dinero y mejorar las condiciones para que familias y empresas ordenen sus deudas, aunque también puede tensionar los precios.





