La Luna sigue encogiéndose y podría provocar más terremotos lunares
Científicos descubrieron más de mil nuevas crestas tectónicas en la Luna, lo que indica que sigue contrayéndose. Estas estructuras podrían señalar nuevos focos sísmicos en el satélite natural.
18/02/2026 | 23:48Redacción Cadena 3
Un equipo de investigadores presentó un mapa global y un estudio detallado sobre las pequeñas crestas de mareas (SMRs), que son características geológicas sutiles que indican actividad tectónica en la Luna. Este hallazgo, publicado en The Planetary Science Journal, provino de científicos del Centro de Estudios Planetarios y de Tierra del Museo Nacional del Aire y el Espacio, junto a sus colaboradores.
Por primera vez, se demostró que estas crestas son relativamente jóvenes y se extienden ampliamente por las mareas lunares, las amplias llanuras oscuras visibles desde la Tierra. Al determinar cómo se forman las SMRs, el equipo identificó nuevas fuentes potenciales de terremotos lunares que podrían influir en los lugares de aterrizaje de futuras misiones lunares.
Las diferencias tectónicas entre la Luna y la Tierra
Tanto la Tierra como la Luna experimentan fuerzas tectónicas, pero operan de manera diferente. En nuestro planeta, la corteza está dividida en placas móviles que chocan, se separan y se deslizan unas sobre otras. Estos movimientos generan montañas, profundas trincheras oceánicas y actividad volcánica en el Pacífico.
En cambio, la Luna no tiene tectónica de placas. En su lugar, la tensión se acumula dentro de su corteza continua. Esta tensión genera formas de relieve distintivas. Un ejemplo bien conocido son las escarpas lobulares, crestas formadas cuando la corteza se comprime y una sección se eleva sobre otra a lo largo de una falla. Estas escarpas son comunes en las tierras altas lunares y se formaron en el último mil millones de años, representando aproximadamente el 20% más reciente de la historia lunar.
Una Luna en contracción y el surgimiento de las SMRs
En 2010, Tom Watters, coautor y científico emérito del Centro de Estudios Planetarios, encontró evidencia de que la Luna se está encogiendo gradualmente. A medida que el interior se enfría, la superficie se contrae, generando las fuerzas compresionales que formaron las escarpas lobulares en las tierras altas.
Sin embargo, las escarpas lobulares no explican todas las características de contracción recientes de la Luna. También se identificó otra clase de formas de relieve, las pequeñas crestas de mareas, que se forman a partir de las mismas fuerzas compresionales que crean las escarpas lobulares. La diferencia radica en su ubicación. Las escarpas lobulares aparecen en las tierras altas, mientras que las SMRs se encuentran únicamente en las mareas. El equipo de investigación se propuso mapear sistemáticamente estas crestas a través de las mareas lunares e investigar su papel en la actividad tectónica reciente.
"Desde la era Apollo, hemos conocido la prevalencia de las escarpas lobulares en las tierras altas lunares, pero esta es la primera vez que se documenta la prevalencia generalizada de características similares en las mareas lunares", afirmó Cole Nypaver, geólogo de investigación postdoctoral en el Centro de Estudios Planetarios y primer autor del artículo. "Este trabajo nos ayuda a obtener una perspectiva global completa sobre el tectonismo lunar reciente, lo que llevará a una mayor comprensión de su interior, su historia térmica y sísmica, y el potencial de futuros terremotos lunares."
Identificación de miles de crestas jóvenes
El equipo compiló el primer catálogo integral de SMRs. En el proceso, identificaron 1,114 segmentos de SMR previamente no reconocidos en las mareas lunares del lado cercano. Esto eleva el número total de SMRs conocidas en la Luna a 2,634.
Su análisis indica que la SMR promedio tiene aproximadamente 124 millones de años. Esto coincide estrechamente con la edad promedio de las escarpas lobulares (105 millones de años) determinada en investigaciones anteriores por Watters y sus colegas. Estas edades comparables sugieren que las SMRs, al igual que las escarpas lobulares, se encuentran entre las características geológicas más jóvenes de la Luna.
El estudio también muestra que las SMRs se forman a lo largo de los mismos tipos de fallas que las escarpas lobulares. En algunas regiones, las escarpas en las tierras altas se transforman en SMRs dentro de las mareas, reforzando la idea de que ambas estructuras comparten un origen común. Cuando se combinan con datos existentes sobre las escarpas lobulares, el nuevo catálogo de SMRs ofrece una imagen mucho más completa de la contracción reciente de la Luna y su evolución tectónica.
"Nuestra detección de crestas pequeñas y jóvenes en las mareas, y nuestro descubrimiento de su causa, completa una imagen global de una Luna dinámica y en contracción", comentó Watters.
Implicaciones para los terremotos lunares y futuras misiones
Investigaciones anteriores de Watters vincularon las fuerzas tectónicas que producen escarpas lobulares con los terremotos lunares registrados. Dado que las SMRs se forman a través del mismo tipo de fallas, es probable que también ocurran terremotos lunares en las mareas lunares donde existan estas crestas.
Ampliar el mapa de fuentes potenciales de terremotos lunares brinda a los científicos nuevas oportunidades para estudiar el interior y el comportamiento tectónico de la Luna. Al mismo tiempo, resalta los posibles riesgos sísmicos para los astronautas que algún día podrían explorar o vivir en la superficie lunar.
"Estamos en un momento muy emocionante para la ciencia lunar y la exploración", afirmó Nypaver. "Los próximos programas de exploración lunar, como Artemis, proporcionarán una gran cantidad de nueva información sobre nuestra Luna. Una mejor comprensión de la tectónica lunar y la actividad sísmica beneficiará directamente la seguridad y el éxito científico de esas y futuras misiones."
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Descubrieron más de mil nuevas crestas tectónicas en la Luna, evidenciando su contracción continua.
¿Quién realizó el estudio?
El estudio fue llevado a cabo por científicos del Centro de Estudios Planetarios del Museo Nacional del Aire y el Espacio.
¿Cuándo se publicó el hallazgo?
Los resultados fueron publicados el 18 de febrero de 2026.
¿Dónde se encuentran las nuevas crestas?
Las crestas se hallan en las mareas lunares, las llanuras oscuras visibles desde la Tierra.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Este descubrimiento podría señalar nuevos focos sísmicos y riesgos para futuras misiones lunares.





