La clave para la salud cardíaca: calidad de alimentos, no solo cantidad
Un estudio de más de 200,000 adultos muestra que la calidad de los alimentos es más crucial que reducir carbohidratos o grasas para disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas.
17/02/2026 | 23:48Redacción Cadena 3
Un estudio reciente publicado en JACC, la revista insignia del American College of Cardiology, reveló que la elección de alimentos en dietas bajas en carbohidratos o grasas puede ser más determinante que simplemente recortar estos nutrientes. Los investigadores encontraron que cuando estas dietas se centraron en alimentos saludables y nutritivos, se relacionaron con un menor riesgo de enfermedad coronaria (CHD). En contraste, las versiones basadas en carbohidratos refinados y productos de origen animal mostraron un mayor riesgo de CHD y marcadores metabólicos menos favorables.
Las dietas bajas en carbohidratos y grasas son comunes en Estados Unidos. Sin embargo, los científicos no habían comprendido completamente sus efectos a largo plazo en la salud del corazón, especialmente en relación con la calidad de los alimentos incluidos en cada patrón. Esta investigación se destacó como una de las más grandes y detalladas hasta la fecha, examinando la calidad de la dieta, datos metabolómicos y el riesgo de CHD en casi 200,000 adultos estadounidenses seguidos durante más de 30 años.
Importancia de las fuentes alimenticias en las dietas
El autor principal del estudio, Zhiyuan Wu, investigador postdoctoral en la Harvard T.H. Chan School of Public Health, comentó: "Nuestros hallazgos resaltaron que no se trata simplemente de reducir carbohidratos o grasas, sino de la calidad de los alimentos que las personas eligen para construir esas dietas. La eficacia de las dietas bajas en carbohidratos y grasas para reducir el riesgo de CHD es un tema de debate continuo, y estudios anteriores mostraron resultados mixtos".
Wu observó que investigaciones anteriores podrían haber producido resultados contradictorios porque las personas pueden seguir una dieta baja en carbohidratos o grasas de maneras muy diferentes. Algunas priorizan verduras, granos enteros y grasas saludables, mientras que otras dependen más de granos refinados, alimentos procesados y grasas de origen animal.
"Centrarse solo en las composiciones nutricionales sin considerar la calidad de los alimentos puede no llevar a beneficios para la salud", afirmó.
Estudio a largo plazo de casi 200,000 adultos
Para comprender mejor estas diferencias, los investigadores analizaron datos de 198,473 participantes inscritos en tres estudios de cohorte importantes: el Nurses' Health Study (NHS), NHSII y el Health Professionals Follow-up Study. Juntos, los participantes fueron rastreados durante más de 5.2 millones de años-persona, durante los cuales se registraron 20,033 casos de CHD.
Los hábitos dietéticos se midieron mediante cuestionarios de frecuencia alimentaria. El equipo de investigación desarrolló sistemas de puntuación para separar versiones más saludables y menos saludables de dietas bajas en carbohidratos y grasas, según los tipos de alimentos consumidos y la calidad general de los nutrientes.
Patrones de dieta saludables versus no saludables
El análisis reveló varios patrones importantes:
- Las versiones saludables de dietas bajas en carbohidratos y grasas que enfatizaban alimentos de origen vegetal, granos enteros y grasas insaturadas se asociaron con un riesgo significativamente menor de CHD.
- Las versiones no saludables que eran altas en carbohidratos refinados y grasas y proteínas de origen animal se vincularon a un mayor riesgo de CHD.
- Las dietas de mayor calidad también se asociaron con niveles más bajos de triglicéridos, mayor colesterol HDL y reducción de la inflamación.
- Las pruebas metabolómicas respaldaron estos hallazgos, mostrando patrones de biomarcadores favorables entre las personas que siguieron patrones dietéticos más saludables.
"Estos resultados sugieren que las dietas saludables bajas en carbohidratos y grasas pueden compartir vías biológicas comunes que mejoran la salud cardiovascular", explicó Wu. "Centrarse en la calidad general de la dieta puede ofrecer flexibilidad a las personas para elegir patrones alimentarios que se alineen con sus preferencias mientras apoyan la salud del corazón".
Limitaciones del estudio y sus implicaciones más amplias
Los investigadores advirtieron que los hallazgos pueden no aplicarse a enfoques dietéticos más extremos con una ingesta muy baja de carbohidratos o grasas, como las dietas cetogénicas. Los resultados deben interpretarse dentro de los rangos de ingesta de macronutrientes observados en el estudio. Además, la información dietética fue autoinformada, lo que puede introducir errores de medición. Dado que los participantes eran profesionales de la salud con una mayor conciencia sobre la salud y mejor acceso a la atención, los hallazgos pueden no representar completamente a la población general, aunque los mecanismos biológicos involucrados probablemente no difieran sustancialmente.
El editor en jefe de JACC, Harlan M. Krumholz, comentó: "Este estudio ayuda a avanzar la conversación más allá del debate de larga data sobre las dietas bajas en carbohidratos versus bajas en grasas. Los hallazgos muestran que lo que más importa para la salud del corazón es la calidad de los alimentos que las personas consumen. Ya sea que una dieta sea baja en carbohidratos o grasas, enfatizar alimentos de origen vegetal, granos enteros y grasas saludables se asocia con mejores resultados cardiovasculares".
Lectura rápida
¿Cuál es el enfoque principal del estudio?
El estudio se centra en la importancia de la calidad de los alimentos en lugar de solo reducir carbohidratos o grasas para la salud del corazón.
¿Quién realizó el estudio?
El estudio fue llevado a cabo por investigadores del American College of Cardiology y la Harvard T.H. Chan School of Public Health.
¿Cuántos participantes hubo en el estudio?
El estudio incluyó a 198,473 participantes de tres grandes estudios de cohorte.
¿Qué se descubrió sobre los patrones dietéticos?
Se encontró que las dietas que enfatizan alimentos de origen vegetal y granos enteros reducen el riesgo de enfermedad coronaria.
¿Qué limitaciones tiene el estudio?
Los hallazgos pueden no aplicarse a dietas extremas y la información dietética fue autoinformada, lo que podría introducir errores.





