El ADN de los Denisovanos antiguos influye en la inmunidad moderna
Un estudio de la Universidad de Yale revela que el ADN de los Denisovanos, antiguos parientes de los humanos, sigue influyendo en la biología moderna y en la respuesta inmunitaria de poblaciones actuales en Oceanía.
Un importante estudio realizado por la Universidad de Yale contribuyó a cerrar una brecha en la investigación genética al ofrecer un análisis exhaustivo de la diversidad genética humana en Oceanía. A pesar de la notable diversidad de poblaciones en el Pacífico Sur, estas han sido históricamente subrepresentadas en grandes estudios genéticos, que se han centrado mayormente en poblaciones de ascendencia europea, dejando sin respuesta preguntas fundamentales sobre la historia y biología humanas.
La autora principal, Serena Tucci, profesora asistente de antropología en la Facultad de Artes y Ciencias de Yale, explicó: "La drástica subrepresentación de los oceánicos limita nuestra comprensión de la evolución humana y podría exacerbar las desigualdades en salud a medida que la investigación genómica se utiliza para desarrollar nuevos tratamientos médicos". Para abordar esta falta de representación, el equipo de investigación emprendió un proyecto a gran escala para expandir el conocimiento sobre la variación genética humana, incluyendo variantes genéticas heredadas de homínidos extintos.
Publicada el 11 de junio en la revista Science, la investigación destaca cómo el ADN heredado de parientes humanos extintos sigue influyendo en la biología, salud y supervivencia de los humanos modernos.
Genomas de Oceanía Revelan Historia Humana Antigua
Los investigadores secuenciaron los genomas de 177 personas de 12 poblaciones en Near Oceania, que incluye Papua Nueva Guinea, el Archipiélago de Bismarck y las Islas Salomón. Estos datos se combinaron con 1,284 genomas previamente publicados de poblaciones de todo el mundo.
Al examinar la historia genética de algunas de las primeras personas que se asentaron en el Pacífico, que llegaron a la región hace al menos 45,000 años, el equipo descubrió nuevos detalles sobre la evolución y adaptación humana. Entre los hallazgos más sorprendentes se encontró evidencia de que los ancestros de las poblaciones de Near Oceania se cruzaron con al menos tres grupos distintos relacionados con los Denisovanos, un pariente humano extinto identificado por primera vez a partir de restos fósiles descubiertos en Siberia.
Tucci comentó: "Estudios anteriores mostraron que el ADN heredado de homínidos extintos, como los Neandertales y los Denisovanos, sobrevive disperso en los genomas de las poblaciones humanas actuales. Con este estudio hemos ido más allá de simplemente 'resucitar' este ADN, mostrando cómo activa y desactiva genes, lo cual es revolucionario. Este ADN no es solo un remanente de antiguas relaciones; sigue influyendo en nuestra biología hoy en día".
El ADN Denisovano Aún Influye en la Biología Humana
Según los investigadores, el cruce entre humanos antiguos y Denisovanos dejó muchas variantes genéticas que permanecen en las personas actuales. Algunas de estas variantes continúan desempeñando roles funcionales en el cuerpo humano.
Para investigar sus efectos, el equipo utilizó un método genómico avanzado llamado "ensayo de reportero masivamente paralelo". Esta técnica permitió a los investigadores probar directamente cómo las variantes genéticas heredadas afectan la actividad de los genes, identificando más de 3,100 variantes que alteran la expresión génica.
Los hallazgos proporcionan algunas de las pruebas más contundentes de que las variantes genéticas adaptativas de los Denisovanos siguen siendo biológicamente activas en los humanos modernos. Muchas de estas variantes estaban vinculadas a la vía de señalización de interferón-gamma, una parte clave del sistema inmunológico que ayuda a proteger el cuerpo contra enfermedades infecciosas.
El coautor del estudio, Patrick Reilly, investigador asociado en el Laboratorio de Genómica Evolutiva Humana de Yale, explicó: "El ADN de homínidos extintos —Denisovanos y Neandertales— ayudó a facilitar la adaptación humana a diversos entornos que las personas encontraron al migrar a esta región del mundo. Los patógenos son una de las presiones selectivas más fuertes a lo largo de la evolución humana. Encontramos evidencia de que los genes heredados de los Denisovanos reforzaron la inmunidad a virus y bacterias que los humanos antiguos encontraron en Near Oceania".
Genes Antiguos Relacionados con la Inmunidad y el Desarrollo Esquelético
El estudio también encontró evidencia de que el ADN de los Denisovanos contribuye al desarrollo esquelético. Los investigadores identificaron variantes adaptativas de Denisovanos en un gen conocido como TRPS1. Curiosamente, el mismo gen ha experimentado una fuerte selección positiva en cazadores-recolectores de la selva central africana y en poblaciones de tierras altas de Ecuador. Este hallazgo ilustra cómo la evolución puede favorecer repetidamente adaptaciones similares en diferentes poblaciones que viven en partes muy distintas del mundo.
Tucci concluyó: "Si bien los Denisovanos desaparecieron de la Tierra hace miles de años, esta investigación demuestra que nuestras historias siguen entrelazadas".
Los coautores del estudio incluyeron a Daniela Tejada-Martinez, Samantha L. Miller, Audrey Tjahjadi, Chang Liu, Alysa Pomer, Stephen Rong, Jared Akers, Margaret E. Prentice, D. Andrew Merriwether, Françoise R. Friedlaender, Jonathan S. Friedlaender y George Koki. La financiación para la investigación fue proporcionada por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas Generales y el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano de los Institutos Nacionales de Salud.
Lectura rápida
¿Qué revela el estudio?
El estudio muestra cómo el ADN de los Denisovanos antiguos influye en la inmunidad y biología de los humanos modernos.
¿Quién lideró la investigación?
La investigación fue liderada por Serena Tucci de la Universidad de Yale.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio se publicó el 11 de junio de 2026 en la revista Science.
¿Dónde se realizó el estudio?
Se realizó en poblaciones de Near Oceania, incluyendo Papua Nueva Guinea y las Islas Salomón.
¿Por qué es importante este estudio?
Es importante porque ayuda a entender cómo la herencia genética de los Denisovanos afecta la salud y adaptación de los humanos actuales.





