Descubren el interruptor del dolor crónico en el cerebro
Un equipo de la Universidad de Colorado Boulder identificó un área del cerebro que podría ser la clave para controlar el dolor crónico, evitando su persistencia tras una lesión. Este avance podría transformar el tratamiento del dolor.
28/04/2026 | 09:02Redacción Cadena 3
Investigadores de la Universidad de Colorado Boulder anunciaron un hallazgo significativo en la comprensión del dolor crónico, al identificar un circuito cerebral que puede determinar si el dolor se convierte en un problema duradero. Este descubrimiento podría revolucionar la forma en que se trata el dolor, ofreciendo nuevas alternativas a los tratamientos actuales.
En un estudio publicado en el Journal of Neuroscience, los científicos se centraron en una región poco conocida del cerebro llamada corteza insular granular caudal (CGIC). Esta pequeña área actúa como un centro de mando, indicando al cuerpo que mantenga las señales de dolor activas mucho después de que una lesión ha sanado. Al desactivar este circuito en estudios con animales, los investigadores no solo previnieron la formación de dolor crónico, sino que también lograron eliminarlo una vez que ya se había establecido.
La autora principal del estudio, Linda Watkins, profesora distinguida de neurociencia conductual, destacó que "si este tomador de decisiones crucial se silencia, el dolor crónico no ocurre. Si ya está presente, el dolor crónico desaparece". Este avance se produce en un momento de rápido progreso en la investigación cerebral, donde nuevas herramientas permiten a los científicos controlar grupos específicos de células cerebrales con gran precisión.
El coautor del estudio, Jayson Ball, describió esta era como una "fiebre del oro en la neurociencia", impulsada por técnicas avanzadas que permiten identificar los caminos neuronales involucrados en condiciones complejas como el dolor crónico. Esta precisión podría guiar el desarrollo de nuevos tratamientos, incluidos infusiones específicas o interfaces cerebro-máquina, que ofrecen alternativas más seguras a los medicamentos opioides.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, aproximadamente uno de cada cuatro adultos experimenta dolor crónico, y casi uno de cada diez afirma que interfiere con su vida diaria. Un fenómeno común en el dolor relacionado con los nervios es la alodinia, donde incluso un toque ligero puede resultar doloroso.
El estudio reveló que la CGIC envía señales a la corteza somatosensorial, la parte del cerebro que procesa el tacto y el dolor, lo que a su vez instruye a la médula espinal para seguir transmitiendo señales de dolor. Cuando los científicos desactivaron esta vía poco después de una lesión, los animales experimentaron solo un dolor breve. En casos donde ya se había desarrollado dolor crónico, desactivar el circuito resultó en la cesación del dolor.
A pesar de estos avances, los investigadores aún no comprenden completamente qué desencadena a la CGIC para comenzar a enviar señales de dolor persistentes. Se requieren más estudios antes de que estos hallazgos puedan aplicarse a los seres humanos. Sin embargo, Ball vislumbra un futuro donde los médicos utilicen inyecciones o infusiones dirigidas para afectar células cerebrales específicas, evitando los efectos secundarios y el riesgo de adicción asociados con los opioides.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los científicos?
Identificaron un circuito cerebral que puede determinar si el dolor se convierte en crónico.
¿Quién realizó el estudio?
Investigadores de la Universidad de Colorado Boulder.
¿Cuándo fue publicado el estudio?
El 27 de abril de 2026.
¿Dónde se encuentra el circuito identificado?
En la corteza insular granular caudal (CGIC) del cerebro.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Podría ofrecer nuevas alternativas para tratar el dolor crónico, evitando el uso de opioides.





