Grondolandia
02/06/2011 | 21:28Redacción Cadena 3
Grondolandia es un país de fútbol donde “Todo Pasa”.
Para ser claros: Se trata de un lugar, en el que con la excusa de organizar el negocio-juego-espectáculo del fútbol, “Pasa de Todo” y “Todo Pasa por Don Julio”, quién a su vez es el “único que no Pasa”.
En síntesis, en Grondolandia: Todo pasa, menos Grondona.
En este país de ensueño (como en todas partes) hay ricos, muy ricos y pobres, muy pobres. Aquí no funciona la tan mentada redistribución.
La AFA, fortaleza desde donde ejerce su poder divino el crédito de Sarandí, es inmensamente rica y está llena de cortesanos .
Se trata de fieles servidores que reciben el noble título de DIRIGENTES DE FUTBOL.
En el Palacio de la calle Viamonte conviven alegres e impunes, el rey y sus bufones de turno, siempre bien dispuestos a dar el sí complaciente, el meditado voto necesario y la carcajada innecesaria, pero efectiva para alimentar el ego del mandamás.
Allí donde la conciencia tiene el precio de un buen viaje a algún punto del mundo, al cual en graciosa concesión Don Julio enviará, con su esposa y/o acompañantes gentiles, sus generosos viáticos, sus hoteles 5 estrellas,sus agotadores city tours, todo lo que han ganado con su inestimable lealtad y sus mentadas cualidades para succionar los zoquetes, siempre impecables del Jefe.
Los pobres, los plebeyos reciben el nombre de Clubes de fútbol. Deudores eternos de dineros y favores. Siempre al borde del concurso o la quiebra. Conformados por socios y Comisiones Directivas pecadoras que en nombre de la Institución gastan lo que no tienen para procurarles alegrías que no llegan, a un grupo de seguidores irracionales e incondicionales denominados hinchas de fútbol. Comprando mediocres jugadores al por mayor y vendiendo humo al mismo precio.
En su nombre todo: Robar, desquiciar, endeudar al club de sus amores con la complicidad del Pater Familia, Don Julio, quien primero todo lo perdona y luego todo lo exige.
Será él mismo el encargado de darles el salvavidas de plomo, que los convertirá muy pronto en súbditos incondicionales y dóciles. Simples títeres de su sabia voluntad veterana.
Grondolandia es un próspero territorio donde se puede ser rico con sólo tener una ferretería. Premio al mérito de saber “ dar en el clavo".
Don Julio es un lider omnipresente que sabe que notas tocar para que todo su reino baile al mismo ritmo, el que hábilmente elige y ejecuta como si fuera un gran director de orquesta.
Grondolandia es un territorio de consenso, donde nadie se atrevería siquiera a pensar. El Zar hace 32 años piensa y actúa por todos.
Grondolandia es un reino donde los virreyes no tienen espacio, por eso Carlos Bianchi jamás será el Técnico de una Selección, mientras Don Julio esté.
Grondolandia es una comarca donde los arrepentidos se arrepienten de haberse arrepentido, como le ocurrió a un periodista, que pasó de ser el crítico mayor desde los medios, a ser el vocero y la pluma de cada comunicado del reino.
Se trata de una nación en la que algunos aficionados visitantes son mal mirados y no se les permite ir a las canchas ajenas, es que parece ser que los violentos están sólo en la B Nacional, en las otras categorías los hinchas son monjes Tibetanos.
En Grondolandia los Barras Bravas son unos buenos muchachos que merecen nuestra comprensión, protección u omisión.
Más aún si son de las Hinchadas Unidas ( unidas hasta que la muerte los separe) que incluso, hacen bien en viajar con la nobleza de AFA en el mismo avión, sin olvidar que son una buena compañía para un plantel de Selección que va a jugar un Mundial, por eso van en el mismo vuelo, con la misma empresa de viajes que sugiere y negocia desde siempre con su Majestad Don Julio
En Grondolandia, no se habla otro idioma que el castellano,aunque se maneje con mensajes cercanos a algún Padrino Siciliano, con eso alcanza para ser Vicepresidente y administrador de una de las multinacionales que más facturan en el mundo como la FIFA, siempre sospechada … siempre sospechosa.
En este país , las normas están para ser violadas de acuerdo al interés del usuario.
Un arbitro puede dirigir dos veces consecutivas a un mismo club en caso de necesidad y urgencia.
Son arbitros digitados, designados a dedo, que serán o no sancionados en caso de error, según la entidad y el interés que representen.
Grondolandia es un territorio donde el “futbol es para todos” y los negocios que genera son para unos pocos amigos del que manda.
Grondolandia es un país de éxodo, las familias van cada vez menos al fútbol y fuera del país hay más de 1500 futbolistas de estas tierras, entre ellos un tal Lionel Messi.
Grondolandia, es una mornarquía democrática donde cualquiera puede ser campeón, pero lo que descienden son casí siempre los mismos porque el maldito promedio los condena antes de subir.
Grondolandía es un ámbito donde el fútbol es tan dramático como mediocre, tan apasionante como histérico, donde ganar como sea es lo único que importa.
Grondolandia está representada por una Selección que se ocupa de vender prestigio,a cambio cientos de miles de dólares en cualquier lugar del mundo donde se animen a pasear al equipo casting de Batista.
Una Selección que hace años no gana cosas importantes en Copa América o Mundiales. Que hace rato suma grandes jugadores y enormes decepciones. Por méritos o habilidades de Don Julio o demérito de la comunidad futbolera
Grondolandia, es el país futbolero que nos toca, mientras Grondona pueda andar.
Con casi 80 años de vida, en octubre irá por más, sin oposición.
Grondolandia tiene un gobernante vitalicio. Ese parece ser el límite. Es un país sin vuelo, sin sueños, sin ética, sin estética.
Sostenido desde la pelota, ese juguete soñado que condiciona nuestra cultura y nuestra vida. Desde el exceso de pasión por un juego maravilloso, por algún color que nos identifica y forma parte de nuestro ADN.
Grondolandia es el país de fútbol del todo pasa, donde todo pasa, Menos Julio Grondona.




