Córdoba enfrenta el desafío de los basurales a cielo abierto en su ciudad
Los basurales clandestinos proliferan en Córdoba, con focos críticos en avenida Spilimbergo y circunvalación. Un informe revela la preocupante acumulación de residuos y la responsabilidad compartida de los vecinos.
02/01/2026 | 15:37Redacción Cadena 3
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Audio. Basurales a cielo abierto: problema que persiste en distintos puntos de Córdoba
Ahora país
Los basurales clandestinos continúan siendo un dolor de cabeza crónico en la capital cordobesa, agravado por la interrupción en la recolección de residuos durante las fiestas de fin de año.
Algunos sitios han mejorado gracias a intervenciones municipales, mientras que otros presentan acumulaciones alarmantes, con olores nauseabundos y arrojos ilegales captados en el momento.
El peor escenario se encontró en la Avenida Spilimbergo, cerca de la rotonda de la Universidad Siglo XXI, en la zona norte-noreste. Allí, el basural se extiende por unos 300-400 metros, con todo tipo de desechos: plásticos, bolsas, restos orgánicos, huesos e incluso animales muertos. El olor era tan intenso que dificultaba la filmación, agravado por las altas temperaturas. Durante la visita, se sorprendió a una utilitario descargando restos de poda de manera ilegal, un práctica que alimenta estos focos contaminantes.
Otro punto crítico fue el ingreso por calle Armenia a la circunvalación, considerado el segundo peor de los visitados. La acumulación se vio potenciada por la falta de recolección desde el mediodía del 31 de diciembre hasta el 1 de enero, un patrón que se repite en fiestas y que deja a la ciudad desbordada durante varios días.
En contraste, sitios como Jerónimo Cortés y las vías mostraron una mejora relativa, gracias a un muro de contención que limita el espacio para arrojar basura y residuos más recientes, sin olores intensos. Similar situación en Casio Roque Arias, barrio Las Palmas (pegado al Canal Maestro Sur), donde máquinas municipales estaban trabajando y el lugar luce mejor que meses atrás, cuando la basura invadía incluso la calzada.
Pese a limpiezas previas (como tras incendios), los vecinos y algunos irresponsables vuelven a usar estos espacios como vertederos ilegales. La acumulación post-fiestas es visible también en calles y barrios, donde la basura se amontona en contenedores y veredas tras el paro en la recolección.
Este problema no es nuevo: Córdoba enfrenta cientos de basurales a cielo abierto, con esfuerzos municipales constantes pero insuficientes ante el arrojo ilegal. Desde el municipio se insiste en multas y controles, pero la colaboración vecinal es clave para erradicar esta problemática ambiental y sanitaria que afecta a toda la ciudad.
Informe de Fernando Barrionuevo





