De Bell Ville, a la Intercontinental: el cordobés en Al-Ahly que sueña en grande
Juan Carlos Bernegger es el único representante de la provincia en el certamen. Es parte del cuerpo técnico del equipo egipcio, que enfrentará a Pachuca en semifinales. Contó a Cadena 3 cómo llegó allí. Escuchá.
11/12/2024 | 20:44Redacción Cadena 3
-
Audio. De Bell Ville, a la Intercontinental: el cordobés en Al-Ahly que sueña en grande
Tiempo de Juego
La escena podría ser digna de una historia de ficción: el hombre, mate en mano, tonada cordobesa, con los sueños de fútbol en la cabeza, analizando partidos de Botafogo y de Pachuca y con el Nilo de compañero, mira en el horizonte la posibilidad de jugar contra el poderoso Real Madrid. Podría ser de ficción. Pero es real.
Juan Carlos Bernegger, de él se trata, es de Bell Ville y es ayudante técnico en Al-Ahly de Egipto, equipo que está en semifinales de la Copa Intercontinental, instancia en la que enfrentará a Pachuca de México, que dejó este miércoles en el camino al Botafogo, reciente campeón de Brasil y de la Libertadores. El ganador de este partido, que será el próximo sábado, enfrentará, justamente, al Real Madrid en la final del certamen.
“Tenemos chances contra Pachuca. Esperemos tener revancha del año pasado”, dijo a Cadena 3 Bernegger, haciendo alusión a la derrota, en esta misma instancia, ante Fluminense en la edición 2023.
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/
La pregunta, más allá de la coyuntura deportiva, es obvia: ¿Cómo llegó a dirigir en Egipto? Y "El Gringo" lo repasa: "Estoy radicado en Suiza con mi familia. Hice mi carrera al dejar de jugar al fútbol por problemas de rodilla. Me formé allí como entrenador. Estuve trabajando en inferiores y conocí al técnico del Al Ahly. Fuimos dupla técnica a principios de los 2000, y ahí comenzó nuestra relación".
“Después nos separamos, y el año pasado me volvió a llamar y estamos nuevamente juntos en esta aventura”, acotó.
“El fútbol es tan dinámico, y uno tan apasionado, que la formación académica que me permitió Suiza en todos esos años la fui acumulando. Si te lleva cinco años hacer el diploma máximo, después del primero tenés que dirigir dos años de inferiores sub 14, al segundo, sub 16, y así el proceso, que a mí me ayudó para forjarme profesionalmente”, explicó.
En relación a cómo es el jugador egipcio, detalló: "Naturalmente es muy creativo e individualista. En situaciones de juego, son capaces de buscar una solución que no te la imaginás. Trabajar colectivamente es lo más difícil. La vida cotidiana del egipcio, con 110 millones de habitantes, un nivel alto de pobreza, es la lucha cotidiana de subsistir que se ve también en los campos de juego”.
“Sería un sueño jugar con el Real Madrid. Ojalá que se haga realidad”, cerró.
Entrevista de "Tiempo de Juego"