Alarmante: 4 de cada 10 alumnos faltan "porque no tienen ganas de ir al colegio"
El ausentismo se agrava en la secundaria argentina: el 51% de los estudiantes falta al menos 15 días al año, impulsado por una falta de motivación y una creciente permisividad familiar.
09/04/2026 | 10:16Redacción Cadena 3
-
Audio. Alarmante: 4 de cada 10 alumnos faltan "porque no tienen ganas de ir al colegio"
Siempre Juntos
La educación secundaria en Argentina atraviesa una crisis de presencialidad que enciende las alarmas. Según el último informe de Argentinos por la Educación, basado en datos del operativo Aprender, la mitad de los alumnos del último año de secundaria acumuló 15 o más inasistencias en lo que va del ciclo lectivo.
Sol Alzú, analista de datos de la organización, describe un panorama donde el sentido de la obligatoriedad escolar parece haberse desdibujado. "La situación es grave, es crítica. Hay un 10% que tiene más de 30 faltas; prácticamente pierde más de un mes de clases", señaló Alzú en diálogo con la prensa.
El factor "falta de ganas"
Lo más preocupante del informe no es solo la cantidad de días perdidos, sino los motivos que esgrimen los propios jóvenes. Si bien los problemas de salud encabezan la lista con un 62%, el segundo motivo más recurrente revela una desconexión profunda con el sistema educativo.
"Hay un 39% que directamente dice no tener ganas de ir a la escuela. Que casi 4 de cada 10 digan 'no voy porque no tengo ganas', y que esos padres los dejen faltar, es alarmante", sentenció Alzú.
Esta tendencia se acentúa en el sector privado, donde el desinterés escala al 49%. Para la especialista, esto responde a una combinación de factores: la flexibilización de las normas de reincorporación y una autonomía adolescente que no encuentra límites en el hogar. "Muchos chicos terminan teniendo cierta autonomía a la hora de decidir si ir o no, en un escenario que es el peor que podríamos ver", explicó.
/Inicio Código Embebido/
Crisis en la citricultura. De exportar limones a Rusia a vender en bolsitas por los pueblos de Misiones
Ricardo Ranger, productor citrícola, relató la dramática caída de su actividad: falta de demanda, pérdida de calidad y reducción de mano de obra. “Estamos peor que en 60 años de citricultura”, aseguró.
/Fin Código Embebido/
Un hábito que se pierde
El ausentismo no solo afecta el aprendizaje inmediato; también impacta en la formación de hábitos para la vida adulta. Alzú destacó que los directores de escuela identifican las inasistencias y la impuntualidad como los principales obstáculos para la enseñanza.
Además, el informe revela un patrón estratégico en las faltas: los estudiantes suelen ausentarse los lunes, viernes o en días cercanos a feriados y vacaciones. "El ausentismo termina siendo una herramienta para alargar los fines de semana largos. Se desdibuja la importancia de que el chico efectivamente vaya", advirtió la analista.
Disparidades provinciales
El fenómeno no golpea a todos por igual. Mientras que en la Provincia de Buenos Aires 2 de cada 3 alumnos (66%) faltan al menos 15 días al año, provincias como Jujuy presentan un panorama más controlado con un 30%.
Finalmente, Alzú subrayó que estar en el aula es la "condición necesaria" para cualquier aprendizaje y que la escuela debe recuperar su rol de formadora de responsabilidades. "Si el promedio de los empleados faltaran como faltan los alumnos, ¿a qué los estamos preparando? El colegio es un hábito y no se puede perder", concluyó.
Lectura rápida
¿Qué crisis atraviesa la educación secundaria en Argentina? La crisis de presencialidad, con la mitad de los alumnos acumulando 15 o más inasistencias.
¿Quién presentó el informe sobre la educación secundaria? La organización Argentinos por la Educación, con datos del operativo Aprender.
¿Cuándo se observó esta crisis de inasistencias? En el ciclo lectivo actual, con datos recientes del informe.
¿Dónde se registran mayores índices de ausentismo? En la Provincia de Buenos Aires, donde 2 de cada 3 alumnos faltan al menos 15 días al año.
¿Por qué es alarmante la situación según los analistas? Por la desconexión de los jóvenes con el sistema educativo y la permisividad de los padres ante el ausentismo.





