Un fósil de serpiente de 100 millones de años revela secretos evolutivos
Un fósil excepcional de la serpiente Najash rionegrina, descubierto en Argentina, cambia nuestra comprensión sobre el origen de las serpientes, sugiriendo que eran grandes depredadores con patas traseras.
25/04/2026 | 01:02Redacción Cadena 3
Un descubrimiento sorprendente en el campo de la paleontología ha revelado un fósil excepcional de la serpiente Najash rionegrina, que vivió hace casi 100 millones de años en lo que hoy es Argentina. Este fósil no solo es notable por su conservación, sino que también desafía las nociones previas sobre la evolución de las serpientes, sugiriendo que sus ancestros eran depredadores grandes y de boca ancha, en lugar de pequeños excavadores como se pensaba anteriormente.
Los investigadores, liderados por Fernando Garberoglio de la Fundación Azara en Buenos Aires, realizaron un estudio que analizó el cráneo de Najash, el cual aún conservaba un hueso de mejilla, conocido como el hueso jugal, que casi ha desaparecido en las serpientes modernas. Garberoglio explicó: "Nuestros hallazgos apoyan la idea de que los ancestros de las serpientes modernas eran de cuerpo grande y boca ancha, en lugar de pequeñas formas excavadoras como se pensaba anteriormente".
El estudio también reveló que las serpientes primitivas mantuvieron sus extremidades traseras durante un período considerable antes de que las serpientes modernas, que son en su mayoría sin extremidades, se desarrollaran. Esto sugiere un proceso evolutivo más complejo y prolongado de lo que se había asumido.
Los fósiles de Najash, hallados en el norte de Patagonia, están vinculados a una antigua línea sureña que habitó los continentes de Gondwana. Para examinar el fósil sin dañarlo, el equipo utilizó tomografía computarizada de microescaneo (micro-CT), lo que les permitió reconstruir el cráneo con un detalle excepcional, incluyendo los caminos de nervios y vasos sanguíneos, así como huesos ocultos dentro de la roca.
Estos detalles ayudaron a resolver un debate anatómico que había perdurado durante generaciones. Los autores del estudio argumentaron que estos nuevos cráneos y esqueletos clarificaron la secuencia de pérdida de huesos que eventualmente produjo los cráneos altamente especializados de las serpientes modernas. Michael Caldwell, profesor en el Departamento de Ciencias Biológicas y Ciencias de la Tierra y Atmosféricas, y coautor del estudio, mencionó: "Esta investigación revoluciona nuestra comprensión del hueso jugal en serpientes y lagartos no serpientes".
El estudio, titulado "Nuevos cráneos y esqueletos de la serpiente con patas del Cretácico Najash, y la evolución del plan corporal de la serpiente moderna", fue publicado en Science Advances en 2019. Sin embargo, investigaciones posteriores han agregado más matices a la historia del origen de las serpientes.
Por ejemplo, un estudio de 2020 describió a Boipeba tayasuensis, una serpiente ciega del Cretácico tardío de Brasil, lo que sugiere que algunas serpientes ciegas tempranas eran mucho más grandes que sus parientes actuales. A medida que se publicaron más investigaciones, se empezó a considerar que la evolución de las serpientes en Gondwana era más diversa y a menudo de mayor tamaño de lo que se había asumido.
A pesar de estos nuevos descubrimientos, Najash sigue siendo una de las ventanas más claras hacia una etapa crucial de la evolución de las serpientes. Captura un momento en que las serpientes aún tenían extremidades traseras y mantenían un cráneo más parecido al de los lagartos, lo que hace que este fósil sea invaluable. No solo muestra una serpiente antigua, sino una serpiente en transición.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los científicos?
Un fósil de Najash rionegrina que revela que las serpientes antiguas tenían patas traseras y un hueso de mejilla que casi ha desaparecido en las modernas.
¿Quién lideró el estudio?
El estudio fue liderado por Fernando Garberoglio de la Fundación Azara en Buenos Aires, Argentina.
¿Cuándo vivió Najash?
Najash rionegrina vivió hace casi 100 millones de años, en el periodo Cretácico.
¿Dónde se encontró el fósil?
El fósil fue encontrado en el norte de Patagonia, Argentina.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
El fósil cambia la comprensión sobre la evolución de las serpientes, sugiriendo que sus ancestros eran grandes depredadores y no pequeños excavadores.





