Microbios en peces: clave para la salud de los océanos y el ciclo del carbono
Investigadores de la Universidad de Miami hallaron que microbios en el intestino de peces marinos ayudan a producir carbonato de calcio, esencial para la salud oceánica y el almacenamiento de carbono.
Un reciente estudio liderado por el exestudiante de la Universidad de Miami, Anthony Bonacolta, reveló que los microbios que habitan en el intestino de los peces podrían desempeñar un papel crucial en la regulación de la salud de los océanos. Según los hallazgos, estas bacterias colaboran con los peces marinos en la producción de carbonato de calcio, un mineral que es fundamental para la química oceánica y el ciclo del carbono.
Durante años, se pensó que este proceso era realizado únicamente por los peces. Sin embargo, la nueva investigación sugiere que los microbios intestinales son participantes esenciales en la producción de este mineral, lo que implica una asociación previamente ignorada entre los peces y sus microbios.
Colaboración entre peces y microbios
Los peces óseos, conocidos como teleósteos, ingieren constantemente agua de mar para mantenerse hidratados. A medida que procesan esa agua, eliminan el exceso de iones de calcio y carbonato, que se liberan como pellets sólidos de carbonato de calcio denominados icthyocarbonatos.
El autor principal del estudio, Martin Grosell, profesor de Ictiología y presidente del Departamento de Biología Marina y Ecología, comentó: "Este trabajo sugiere que el microbioma intestinal podría desempeñar un papel más amplio en la biología de los peces y en los ciclos de nutrientes marinos globales. Lo que antes se pensaba que era un proceso impulsado únicamente por los peces, puede reflejar en realidad una estrecha simbiosis entre el pez y su comunidad microbiana intestinal".
Pruebas en condiciones de salinidad diferentes
Para investigar el proceso, los investigadores realizaron experimentos de laboratorio utilizando pez sapo del golfo en agua con diferentes concentraciones de sal. Los peces fueron expuestos a agua brackish (9 ppt), agua de mar normal (35 ppt) y agua hipersalina (60 ppt).
El objetivo era determinar cómo la salinidad afecta la producción de icthyocarbonatos, que se sabe que aumenta a medida que los peces se adaptan a condiciones más salinas mediante la osmoregulación normal.
Los resultados mostraron diferencias claras. Los peces que vivían en agua de baja salinidad no produjeron icthyocarbonatos, mientras que aquellos mantenidos en agua de mar sí lo hicieron, y la producción aumentó aún más en el entorno hipersalino.
Pruebas del microbioma intestinal de los peces
El equipo de investigación recolectó muestras de varias áreas del intestino de los peces, de los icthyocarbonatos y del agua circundante. A través de análisis de ADN y ARN, los científicos examinaron tanto las comunidades microbianas que habitan en los peces como los patrones de actividad genética en los peces y los microbios asociados. La secuenciación genética se utilizó para identificar los microorganismos presentes, mientras que los estudios de expresión génica ayudaron a revelar funciones biológicas potenciales relacionadas con la formación de carbonato de calcio.
Los investigadores encontraron que los vibrios, especialmente Photobacterium damselae subsp. damselae, eran altamente abundantes tanto en el tracto intestinal como en los icthyocarbonatos. La evidencia genética sugirió que estas bacterias poseen capacidades asociadas con la producción de icthyocarbonatos, lo que indica que pueden contribuir directamente a la formación de minerales junto con sus anfitriones.
Implicaciones para la salud oceánica y el ciclo del carbono
Este descubrimiento resalta cómo los organismos microscópicos pueden influir en procesos ambientales a gran escala. Grosell añadió: "La mayor parte de la vida en la Tierra es microbiana, impulsando los ciclos de nutrientes y la función del ecosistema mientras revela nuevas dimensiones de la diversidad biológica a través de la simbiosis. El océano es especialmente rico en estas asociaciones, y la simbiosis entre el pez sapo y el vibrio, potencialmente vinculada a la producción de carbonato de calcio, es un nuevo y notable ejemplo".
Los hallazgos ofrecen una nueva perspectiva sobre las conexiones entre los animales marinos, sus microbiomas y los procesos globales que ayudan a regular la química oceánica y el almacenamiento de carbono.
La investigación fue apoyada por fondos iniciales de la Universidad de Miami y por el Proyecto PID2023-152522NB-I00 financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Hallaron que los microbios en el intestino de los peces ayudan a producir carbonato de calcio, crucial para la salud oceánica.
¿Quién lideró el estudio?
El estudio fue liderado por el exestudiante de la Universidad de Miami, Anthony Bonacolta.
¿Cuándo se publicó el estudio?
Los hallazgos se publicaron el 31 de mayo de 2026.
¿Dónde se realizó la investigación?
La investigación fue realizada en la Universidad de Miami.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Resalta la simbiosis entre peces y microbios, lo que podría influir en el ciclo del carbono y la química oceánica.





