Los dinosaurios que podían erguirse como gigantes, pero solo de jóvenes
Investigadores revelaron que ciertos saurópodos más pequeños podían mantenerse en dos patas, facilitando su acceso a alimentos altos. Sin embargo, a medida que crecían, esta postura se volvía más difícil de sostener.
30/03/2026 | 12:16Redacción Cadena 3
Hace aproximadamente 66 millones de años, dos especies de dinosaurios de cuello largo y cuatro patas destacaron entre otros saurópodos. Se trataba del Uberabatitan de Brasil y el Neuquensaurus de Argentina, que tenían la capacidad de erguirse sobre sus patas traseras y mantenerse en esa posición durante períodos prolongados. Este comportamiento probablemente les permitió alcanzar hojas altas en los árboles y, al mismo tiempo, aparentar un tamaño mayor para intimidar a los depredadores.
Ambas especies, a pesar de ser consideradas pequeñas en comparación con otros saurópodos, alcanzaron tamaños similares al de los elefantes modernos. El Uberabatitan podía medir hasta 26 metros, convirtiéndose en uno de los dinosaurios más grandes conocidos de Brasil. Sin embargo, su capacidad para permanecer erguido por mucho tiempo parecía estar limitada a los ejemplares más jóvenes. Este hallazgo provino de un estudio financiado por la Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de São Paulo y publicado en la revista Palaeontology, liderado por investigadores de Brasil, Alemania y Argentina.
Cómo midieron el estrés óseo
Para comprender cómo estos dinosaurios lograban esta postura, los investigadores utilizaron un enfoque computacional similar al que se aplica en ingeniería. Su objetivo fue estimar cuánto estrés ejercía la gravedad y el peso corporal sobre el fémur cuando los animales estaban de pie sobre dos patas.
El investigador Julian Silva Júnior, autor principal del estudio y posdoctorado en la Escuela de Ingeniería de la Universidad Estatal de São Paulo, resumió: "Los saurópodos más pequeños como estos tenían una estructura ósea y muscular que les permitía mantenerse más fácilmente y durante más tiempo sobre sus patas traseras. Los más grandes probablemente también podían hacerlo, pero por menos tiempo y con mayor incomodidad, ya que la posición causaba mucho estrés en el fémur".
El equipo creó reconstrucciones digitales de los fémures de siete saurópodos diferentes, representando una variedad de ramas evolutivas, tamaños corporales y características esqueléticas. Los modelos se construyeron utilizando especímenes fósiles de colecciones de museos de todo el mundo.
Saurópodos sudamericanos muestran menor estrés
Los investigadores realizaron simulaciones utilizando el análisis de elementos finitos (FEA), un método que predice cómo los materiales responden a fuerzas y otras condiciones físicas. Esta técnica es común en proyectos de ingeniería, como el diseño de puentes.
Silva Júnior explicó: "Usamos esta técnica para realizar dos simulaciones. Una se ocupó del escenario extrínseco, simulando la fuerza que venía de fuera hacia adentro. En este caso, la gravedad y el peso del animal sobre el fémur al estar de pie sobre sus patas traseras. En la otra, analizamos el escenario intrínseco, la fuerza que los músculos ejercerían sobre el fémur".
Al combinar ambos escenarios, los investigadores estimaron el estrés total que cada dinosaurio experimentaba. Las dos especies sudamericanas, un juvenil Uberabatitan ribeiroi y el Neuquensaurus australis, mostraron los niveles de estrés más bajos en sus fémures. Ambos vivieron durante el periodo Cretácico tardío, hace aproximadamente 66 millones de años.
Silva Júnior destacó que estos dinosaurios tenían fémures más robustos y podían disipar mejor el estrés. Los más grandes contaban con músculos muy desarrollados y fémures gigantes, pero no lo suficiente para soportar su peso. Esto no significa que no pudieran erguirse, sino que probablemente elegían el mejor momento para hacerlo, ya que debía ser una posición incómoda.
Importancia de estar erguido
Erguirse sobre dos patas ofrecía varias ventajas. Como herbívoros, los saurópodos podían alcanzar vegetación más alta que de otro modo estaría fuera de su alcance. Esta postura también podría haber tenido un papel en el apareamiento, ayudando a los machos a montar a las hembras o a realizar exhibiciones visuales. Además, elevarse podría haberlos hecho parecer más grandes, lo que potencialmente disuadiría a los depredadores.
Limitaciones y perspectivas del estudio
Los investigadores señalaron que sus simulaciones no incluyeron el cartílago, que podría haber ayudado a absorber el estrés en las articulaciones. También no consideraron el papel de la cola, que podría haber proporcionado soporte adicional al equilibrar a los animales en una posición similar a un trípode.
Como el cartílago no fue estudiado directamente en ninguno de los especímenes, el equipo asumió que funcionaba de manera similar en todos ellos. "La herramienta que utilizamos es muy eficiente para comparaciones, incluso si la respuesta no es exacta para cada uno. Al comparar representantes de diferentes linajes, podemos obtener una imagen bastante precisa de cómo se comportaban estos animales hace millones de años", concluyó el investigador.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Que ciertos saurópodos pequeños podían erguirse en dos patas, facilitando el acceso a vegetación alta.
¿Quién lideró el estudio?
El estudio fue liderado por Julian Silva Júnior y financiado por la Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de São Paulo.
¿Cuándo vivieron estos dinosaurios?
Estos dinosaurios vivieron hace aproximadamente 66 millones de años durante el Cretácico tardío.
¿Dónde se encontraron los fósiles?
Los fósiles de Uberabatitan fueron hallados en Brasil y los de Neuquensaurus en Argentina.
¿Cómo midieron el estrés en los huesos?
Utilizaron un enfoque computacional de análisis de elementos finitos para estimar el estrés en los fémures al estar de pie sobre dos patas.





