Hallan vasos sanguíneos en huesos de T. rex que transforman la ciencia de los dinosaurios
Investigadores descubrieron vasos sanguíneos antiguos en un fósil de T. rex apodado Scotty. Este hallazgo, logrado mediante rayos X de sincrotrón, ofrece nuevas perspectivas sobre la biología de los dinosaurios.
26/04/2026 | 09:02Redacción Cadena 3
A pesar de los numerosos intentos, los científicos nunca lograron recuperar ADN de dinosaurios. La mayor parte de la investigación en paleontología se centra en la búsqueda de material orgánico original en los fósiles, pero el ADN no ha sobrevivido al paso del tiempo.
La comprensión actual sobre los dinosaurios se basa en gran medida en huesos y dientes fosilizados. Aunque estos restos se conservan bien, ofrecen información limitada sobre la vida de estos animales. Los tejidos blandos, en cambio, pueden revelar mucho más. Estos materiales fosilizados raros incluyen músculos, ligamentos, pigmentos e incluso piel, como escamas o plumas, proporcionando pistas importantes sobre su apariencia, movimiento y comportamiento.
Un tipo de tejido blando que a veces se conserva dentro de los huesos son los vasos sanguíneos. Un equipo de investigación identificó vasos sanguíneos preservados en un fósil de Tyrannosaurus rex, y los hallazgos fueron publicados recientemente en Scientific Reports.
Un descubrimiento que comenzó con la física
Durante mis estudios de física en la Universidad de Regina, me uní a un grupo de investigación que utilizaba aceleradores de partículas para estudiar fósiles. En ese tiempo, utilicé técnicas avanzadas de imagen 3D para examinar un hueso de T. rex y noté estructuras que parecían vasos sanguíneos.
Casi seis años después, continúo aplicando métodos basados en la física para mejorar el análisis de fósiles mientras persigo un doctorado.
El T. rex más grande jamás encontrado
Los vasos preservados provienen de un espécimen extraordinario conocido como Scotty. Este fósil, alojado en el Museo Real de Saskatchewan en Canadá, es el T. rex más grande jamás descubierto y uno de los más completos.
La evidencia sugiere que Scotty tuvo una vida difícil hace aproximadamente 66 millones de años. Muchos de sus huesos presentan signos de lesiones, posiblemente por combates con otros dinosaurios o enfermedades. Una costilla destaca, mostrando una gran fractura que solo se había curado parcialmente.
Cuando los huesos se dañan, el cuerpo aumenta la actividad de los vasos sanguíneos en la zona afectada para apoyar la curación. Las estructuras observadas en la costilla de Scotty parecen ser parte de ese proceso, formando una densa red de vasos mineralizados que se reconstruyeron mediante modelos 3D.
Imágenes avanzadas revelan estructuras ocultas
El estudio del interior de los huesos fósiles presenta dos desafíos principales. Primero, los investigadores necesitan observar sin dañar el espécimen. Segundo, los huesos fosilizados son extremadamente densos, ya que los minerales han reemplazado el material orgánico original a lo largo de millones de años.
Inicialmente consideramos usar una tomografía computarizada (CT), similar a las empleadas en medicina. Aunque este método es no destructivo, los escáneres CT estándar no pueden penetrar en la estructura densa de fósiles grandes.
Por ello, recurrimos a la luz de sincrotrón, una poderosa forma de rayos X de alta intensidad producida en instalaciones especializadas de aceleradores de partículas. Esta técnica permitió visualizar características internas diminutas, como los vasos sanguíneos, con notable claridad.
La imagen de sincrotrón también hizo posible analizar la composición química de las estructuras. Los vasos se habían preservado como moldes mineralizados ricos en hierro, un proceso común de fosilización. Curiosamente, aparecieron en dos capas distintas, reflejando una historia ambiental compleja que contribuyó a su preservación.
Qué revelan los vasos sanguíneos sobre la vida de los dinosaurios
La fractura parcialmente curada en la costilla de Scotty ofrece una oportunidad rara para estudiar cómo un T. rex se recuperó de una lesión. Al examinar los vasos sanguíneos preservados, los investigadores pueden obtener información sobre los procesos de curación y las estrategias de supervivencia en grandes dinosaurios depredadores.
Este trabajo también puede proporcionar una base para comparaciones con otras especies de dinosaurios y con animales modernos, como las aves, que están estrechamente relacionadas con los dinosaurios.
Los hallazgos podrían guiar futuros descubrimientos fósiles. Los huesos que muestran signos de lesiones o enfermedades pueden ser más propensos a preservar vasos sanguíneos u otros tejidos blandos, ayudando a los científicos a identificar especímenes prometedores.
Con la combinación de física, paleontología y tecnologías avanzadas de imagen, los investigadores están comenzando a desentrañar detalles sobre la biología de los dinosaurios que antes se consideraban imposibles de estudiar.
Lectura rápida
¿Qué se descubrió en los huesos de T. rex?
Se hallaron vasos sanguíneos antiguos en un fósil de Tyrannosaurus rex apodado Scotty.
¿Quién realizó el descubrimiento?
Un equipo de investigadores, incluyendo a Jerit Leo Mitchell, candidato a PhD en Física.
¿Cuándo se realizó el hallazgo?
Los hallazgos fueron publicados el 26 de abril de 2026.
¿Dónde se encuentra el fósil?
El fósil de Scotty está en el Museo Real de Saskatchewan, Canadá.
¿Cómo se analizaron los vasos sanguíneos?
Se utilizó tecnología de rayos X de sincrotrón para estudiar el interior de los huesos sin dañarlos.





