Descubren fricción sin contacto: fuerzas magnéticas rompen una ley de 300 años
Un equipo de la Universidad de Konstanz reveló que la fricción puede ocurrir sin contacto físico, gracias a interacciones magnéticas. Este hallazgo contradice la ley de Amontons, vigente desde hace más de 300 años.
22/03/2026 | 19:48Redacción Cadena 3
Investigadores de la Universidad de Konstanz identificaron un nuevo tipo de fricción deslizante que ocurre sin contacto físico, emergiendo en cambio de la dinámica colectiva de elementos magnéticos. Sus hallazgos demostraron que la fricción no siempre aumenta de manera constante con la carga, como sostiene la ley de Amontons, sino que puede alcanzar un pico claro cuando el orden magnético dentro del sistema se ve frustrado.
Durante más de 300 años, la ley de Amontons había vinculado la fricción directamente con la fuerza que presiona dos superficies juntas. Esta relación se observaba en la vida cotidiana, donde objetos más pesados son más difíciles de mover que los más livianos. La explicación habitual es que las superficies se deforman levemente bajo presión, creando más puntos de contacto microscópicos que incrementan la resistencia.
En la mayoría de los sistemas tradicionales, estas deformaciones son menores y no alteran significativamente la estructura interna de los materiales durante el movimiento. Sin embargo, esta suposición podría no ser válida en sistemas donde el movimiento desencadena cambios internos significativos. Los materiales magnéticos son un ejemplo clave, ya que su movimiento puede reorganizar su orden magnético interno.
Un experimento magnético sin contacto
Para investigar esta posibilidad, los investigadores diseñaron un experimento de mesa con una matriz bidimensional de elementos magnéticos que giran libremente, posicionados sobre una segunda capa magnética. Aunque las dos capas nunca se tocan físicamente, su interacción magnética produce una fuerza de fricción medible.
Al ajustar la distancia entre las capas, el equipo pudo controlar la carga efectiva mientras observaban directamente cómo cambiaba la estructura magnética durante el movimiento.
"Al cambiar la distancia entre las capas magnéticas, pudimos llevar al sistema a un régimen de interacciones competidoras donde los rotores se reorganizan constantemente mientras deslizan", explicó Hongri Gu, quien llevó a cabo los experimentos.
Conflicto magnético genera un pico en la fricción
Los resultados revelaron un patrón inesperado. La fricción es más baja cuando las capas están muy cerca o muy lejos. Sin embargo, a distancias intermedias, la fricción aumenta drásticamente.
Este efecto se produce debido a preferencias magnéticas en competencia. La capa superior tiende a alinear sus momentos magnéticos en una configuración antiparalela, mientras que la capa inferior prefiere una disposición paralela. Estas tendencias conflictivas obligan al sistema a un estado inestable.
A medida que las capas se mueven, los imanes cambian repetidamente entre estas configuraciones incompatibles de manera histérica (lo que significa que el estado actual depende de su historia pasada). Este cambio constante aumenta la pérdida de energía y produce un pico pronunciado en la fricción.
Una nueva explicación para la fricción sin superficies
"Desde una perspectiva teórica, este sistema es notable porque la fricción no proviene de un contacto físico entre superficies, sino de la dinámica colectiva de momentos magnéticos", explicó Anton Lüders, quien desarrolló la descripción teórica.
Las interacciones magnéticas en competencia impulsan naturalmente las reorientaciones repetidas durante el movimiento, lo que lleva a una fuerza de fricción que no cambia de manera lineal con la carga. En lugar de ser una excepción, la ruptura de la ley de Amontons en este caso sigue directamente del comportamiento del orden magnético durante el deslizamiento.
"Lo notable es que la fricción aquí surge completamente de la reorganización interna", agregó Clemens Bechinger, quien supervisó el proyecto. "No hay desgaste, no hay rugosidad de superficie y no hay contacto directo. La disipación se genera únicamente por reorganizaciones magnéticas colectivas."
Aplicaciones futuras de la fricción magnética sin contacto
Debido a que la física subyacente no depende de la escala, estos hallazgos podrían aplicarse más allá del entorno experimental. Efectos similares podrían ocurrir en materiales magnéticos de grosor atómico, donde incluso pequeños movimientos pueden alterar el orden magnético. Esto abre nuevas formas de estudiar y controlar el magnetismo utilizando mediciones de fricción.
De cara al futuro, la investigación sugiere la posibilidad de una fricción que se puede ajustar sin desgaste físico. Mediante el uso de la histéresis magnética, podría ser posible ajustar la fricción de manera remota y reversible. Esto podría conducir a tecnologías como metamateriales friccionales, sistemas de amortiguación adaptativos y componentes de control sin contacto.
Los usos potenciales incluyen sistemas micro y nanoelectromecánicos, donde el desgaste limita la vida útil del dispositivo, así como rodamientos magnéticos, sistemas de aislamiento de vibraciones y materiales magnéticos ultradelgados donde el movimiento y el magnetismo están estrechamente relacionados. En un sentido más amplio, la fricción magnética proporciona una nueva forma de estudiar el comportamiento colectivo del spin a través de mediciones mecánicas, conectando los campos de la tribología y el magnetismo de una manera novedosa.
Lectura rápida
¿Qué se descubrió?
Se identificó un nuevo tipo de fricción que ocurre sin contacto físico, basado en interacciones magnéticas.
¿Quién realizó el estudio?
Investigadores de la Universidad de Konstanz llevaron a cabo la investigación.
¿Cuándo se hizo el descubrimiento?
El hallazgo fue reportado el 22 de marzo de 2026.
¿Dónde se realizó el experimento?
El experimento se realizó en la Universidad de Konstanz, Alemania.
¿Cómo se logró este descubrimiento?
Mediante un experimento con capas magnéticas que no se tocan físicamente, pero interactúan magnéticamente.





