Córdoba tiene doctorado honoris causa en metáforas absurdas y apodos hilarantes
El habitante de esta provincia argentina no suele decir las cosas directamente, sino que elabora imágenes muy divertidas.
03/06/2026 | 22:22Redacción Cadena 3
-
Audio. Córdoba tiene doctorado honoris causa en metáforas absurdas y apodos hilarantes
Amamos Argentina
Juan Blondont, periodista de Cadena 3, analizó este miércoles con agudeza la particular forma en que los cordobeses utilizan el lenguaje, asegurando que la provincia posee un "doctorado honoris causa" en el uso de metáforas absurdas.
Según Blondont, el cordobés nunca dice las cosas de manera directa, sino que prefiere tomar la realidad y devolverla transformada en una "pintura verbal" o una imagen poética, que obliga al interlocutor a reírse y pensar al mismo tiempo.
Para el cronista, este recurso es casi una forma de arte callejero hablado, que define la identidad de la región.
Dentro de este universo lingüístico, las descripciones físicas ocupan un lugar central a través de comparaciones desopilantes.
Blondont citó ejemplos clásicos donde alguien no está simplemente despeinado, sino que tiene el "pelo como quincho abandonado", o no es meramente lento, sino que tiene "menos reacción que patada de astronauta en la luna".
Incluso, la delgadez extrema se traduce en imágenes visuales potentes, como decir que un sujeto tiene "menos carne que empanada de choclo".
La exageración es vista en Córdoba como un "servicio a la comunidad" para retratar situaciones cotidianas o desgracias con humor.
El periodista ejemplificó esto con figuras como la de alguien que, al caerse, se "desparramó como bolsa de escombros", o quien sufre la falta de piezas dentales y termina pareciendo una "mesita de luz a la que le han sacado el cajón".
También destacó metáforas de actualidad, como estar "transpirando más que empresario declarando en la Causa Cuadernos", logrando imágenes que quedan "tatuadas en el cerebro".
Un capítulo aparte merece lo que Blondont denomina "ingeniería lingüística" aplicada a los apodos, los cuales no buscan herir, sino integrar al individuo al grupo de pertenencia.
En este registro aparecen creaciones como "antena de wifi rural" para alguien de orejas prominentes, o "boliche de indio" para una persona robusta porque "no le entra ningún vaquero".
Otros ejemplos incluyen a la "paloma de iglesia", apodada así porque "le debe comer al padre", o el "televisor robado", por carecer de control.
Finalmente, el análisis destacó la capacidad de los cordobeses para el "freestyle humorístico", improvisando metáforas en tiempo real ante cualquier imprevisto.
Esta misión social del humor permite hacer más soportable la realidad, como cuando un choque de autos se alivia al escuchar que el paragolpes quedó como "empanada mordida".
Blondont concluyó que la esencia de este humor no requiere grandes escenarios, pues le basta con una reposera en la vereda y un vecino dispuesto a transformar lo común en algo inolvidable.
Lectura rápida
¿Quién analizó el uso del lenguaje en Córdoba?
Juan Blondont, periodista de Cadena 3.
¿Qué caracteriza al lenguaje cordobés según Blondont?
La utilización de metáforas absurdas y comparaciones desopilantes.
¿Cuál es un ejemplo de comparación utilizada en Córdoba?
"Pelo como quincho abandonado" para describir a alguien despeinado.
¿Qué función tiene la exageración en el humor cordobés?
Se considera un "servicio a la comunidad" para retratar situaciones con humor.
¿Cómo se aplica la "ingeniería lingüística" en los apodos?
Los apodos buscan integrar a las personas al grupo, no herir.





