A los 81 años, Barrionuevo apunta a ser el opuesto aliado a Milei
16/01/2025 | 14:50Redacción Cadena 3

Mucha política para un enero. El que acaba de sorprender es el sindicalista Luis Barrionuevo. Tiene 81 años y sufrió un ACV en septiembre. Pero no pierde las mañas. Anunció que el 7 de febrero relanzará su Movimiento Nacional Sindical Peronista para transformarlo en un partido y competir en las elecciones legislativas de este año.
Barrionuevo dice que lo hace para que vuelva a haber muchos sindicalistas en la Cámara de Diputados. En 1983 la CGT metió 35 legisladores en el Congreso. Y en estos 40 años esa representación nunca dejó de achicarse. En las últimas elecciones metieron 5.
En la jugada Barrionuevo va a mezclar el placer con su deber.
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Veamos el lado del deber. Este año el gobierno va a mandar un proyecto de reforma laboral al Congreso. Todavía no está escrita, pero por los trascendidos será muy ambiciosa. La ambición más grande del gobierno es dar de baja la irrenunciabilidad de parte de los beneficios laborales que se consiguen en convenios laborales. Hoy, un trabajador particular o un grupo de ellos, o el plantel entero de una empresa, no pueden renunciar a un beneficio o a un derecho adquirido. Por ejemplo, a un adicional salarial acordado por encima de lo que dice el convenio del sector. Puede hacerlo, pero para el empleador es incierto, porque luego el empleado puede reclamarlo judicialmente. Por ejemplo, alguien acuerda trabajar por menos durante 10 años pero, cuando se termina la relación o cuando lo despiden, puede exigir el retroactivo al que había renunciado. Para el sindicalismo es como ponerle una bomba al sistema, para algunos es incluso quitarle de hecho el carácter de ley que tienen los convenios.
Así que una banca sindical en el Congreso va a valer oro este año. Dará un enorme poder de negociación al que esté sentado allí.
Pero vamos al placer. Barrionuevo es enemigo jurado de Cristina Fernández. La acusa de haber ignorado a los sindicalistas como él durante 15 años. Y su partido, si llega a tener algún impacto electoral, lo tendría sobre todo en el conurbano bonaerense por tradición. Un golpe para el kirchnerismo. Aunque los votos que eventualmente saque Barrionuevo sean muy pocos, en una pelea tan ajustada como la que parecen que van a tener allí Cristina y Milei, incluso dos o tres puntos pueden ser una enorme diferencia.
Es el famoso partido peronista que puede “ir por fuera” del kirchnerismo, como ya lo hicieron otras veces Florencio Randazzo o Sergio Massa.
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Si todo esto se da, Barrionuevo sería, objetivamente, un aliado político fundamental de Milei en el distrito más importante. Nada nuevo: aunque se distanció de Milei cuando se alió con Patricia Bullrich, Barrionuevo puso toda su tropa en el asador para fiscalizar la primera vuelta de las últimas elecciones y custodiar los votos mileístas.
O sea que Barrionuevo apunta a ser al mismo tiempo un aliado subterráneo de Milei en las elecciones y un opositor explícito de Milei en el Congreso. Aunque tal vez, tratándose de Barrionuevo, ser aliado y opositor al mismo tiempo no sea necesariamente una contradicción.