Malasia y Japón impulsan un innovador proyecto de captura de carbono en el sudeste asiático
Japón y Malasia están desarrollando un proyecto de captura de carbono, que incluye el transporte de emisiones, a pesar de las críticas sobre su efectividad en la lucha contra el cambio climático.
17/02/2026 | 04:15Redacción Cadena 3
BANGKOK — Japón planea enviar emisiones de dióxido de carbono a Malasia en un proyecto innovador para la captura y almacenamiento de este gas, una estrategia que ha generado controversia por su eficacia real en la lucha contra el cambio climático. Críticos argumentan que esta iniciativa podría ser más simbólica que efectiva.
A pesar de las objeciones, Malasia se está posicionando como un líder en el sudeste asiático en esta tecnología, que implica un proceso en tres etapas: captura, transporte y almacenamiento del dióxido de carbono, un gas que contribuye significativamente al calentamiento global. Actualmente, cerca del 81% de la electricidad en Malasia proviene de combustibles fósiles, y muchos activistas climáticos consideran que la captura de CO2 distrae de la urgencia de adoptar energías renovables.
Japón, uno de los principales emisores de dióxido de carbono globalmente, tiene la intención de enviar las emisiones de sus industrias más contaminantes, que incluyen sectores como la generación eléctrica y la refinación de petróleo, a Malasia en los próximos años. Expertos advierten que si el proyecto resulta exitoso, podría servir de modelo para otros países de la región, como Indonesia y Tailandia, que también poseen potencial para el almacenamiento de CO2.
Sin embargo, detractores sostienen que este tipo de proyectos podría frenar los esfuerzos globales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, que ya están alejándose de sus metas establecidas. Rachel Kennerley, del Center for International Environmental Law, expresó que "el plan traslada peligrosamente la carga del cambio climático a Malasia en lugar de a Japón".
Dudas sobre la captura de dióxido de carbono
El proceso de captura de dióxido de carbono comienza al capturar emisiones directamente desde fuentes contaminantes, como refinerías o plantas de energía. Existen diversas técnicas para lograrlo, que van desde adaptar instalaciones existentes hasta crear sistemas de aspiración para captar los gases.
Aunque Japón y Malasia no han compartido detalles específicos sobre el proyecto, se anticipa que será necesario separar el dióxido de carbono de otros gases durante los procesos industriales. Posteriormente, el gas será licuado y transportado en barcos diseñados para ello hacia lugares de almacenamiento, probablemente en yacimientos de gas agotados frente a la costa de Sarawak, en la isla de Borneo.
Una vez inyectado el CO2 en el subsuelo, se requerirá un monitoreo constante para detectar posibles fugas. Algunos gobiernos y empresas de combustibles fósiles, como Exxon Mobil y Shell, promueven esta estrategia como una solución temporal que permitiría a los países e industrias avanzar hacia energías más limpias.
La primera instalación de almacenamiento de CO2 en el mar en Europa, que capturará emisiones de Dinamarca, comenzará a operar a mediados de 2026. Además, una instalación en Noruega inaugurada recientemente está realizando pruebas de envíos transfronterizos.
Grant Hauber, del Institute for Energy Economics and Financial Analysis, comentó que hay un "aumento teórico casi fantasioso" en el interés por la captura de CO2, señalando que "ofrece una promesa tentadora que simplemente no se cumplirá". Aunque la Agencia Internacional de la Energía considera la captura y almacenamiento de dióxido de carbono como una herramienta para mitigar el cambio climático, su pronóstico más reciente sugiere que contribuirá a menos del 5% de las reducciones de emisiones necesarias para 2050.
Malasia impulsa el proyecto de captura
El año pasado, Malasia aprobó una ley para fomentar la industria de captura de CO2, y aunque no se brindaron detalles, el Ministerio de Economía proyecta que este sector podría aportar hasta 250.000 millones de dólares a la economía en 30 años. La empresa estatal de petróleo y gas Petronas lidera la construcción de una instalación de almacenamiento de CO2 en alta mar, valorada en 1.100 millones de dólares, que se espera comience a operar hacia finales de la década.
Eqram Mustaqeem, un activista contra la captura de carbono en Malasia, advirtió que en lugar de invertir en soluciones probadas como la energía solar, se están destinando grandes recursos a una tecnología que no ha demostrado su eficacia.
Japón prueba un modelo transfronterizo
El uso de combustibles fósiles es predominante en Japón, que se encuentra entre los cinco mayores emisores de dióxido de carbono. El país está invirtiendo en nueve instalaciones de almacenamiento, tres de las cuales estarán en Malasia, con la meta de almacenar 20 millones de toneladas de gas al año para 2030, lo que representaría aproximadamente el 2% de sus emisiones anuales.
Se espera que Malasia reciba una compensación, aún no determinada, por cada tonelada de emisiones almacenadas, lo que permitiría a Japón restar esas emisiones de su total. Funcionarios de las agencias estatales japonesas involucradas en el proyecto no han respondido a las solicitudes de comentarios.
Captura de dióxido de carbono o "colonialismo climático"
Ayumi Fukakusa, del grupo activista Friends of the Earth Japan, calificó la idea de exportar emisiones como "colonialismo del carbono". Además de cuestionar la efectividad de la captura de CO2, los críticos se oponen a la gestión de emisiones en lugar de su reducción directa.
Kennerley, del Center for International Environmental Law, advirtió que Japón podría continuar contaminando mientras "limpia" sus emisiones enviándolas a Malasia, lo que convertiría a este país en un "vertedero de dióxido de carbono" y desaceleraría la acción climática.
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Lectura rápida
¿Qué están planeando Japón y Malasia?
Desarrollar un proyecto de captura y almacenamiento de dióxido de carbono.
¿Cuáles son las preocupaciones sobre este proyecto?
Críticos sostienen que es simbólico y podría desviar la atención de acciones efectivas contra el cambio climático.
¿Qué papel jugará Malasia en este proyecto?
Se convertirá en un centro para el almacenamiento de CO2 y recibirá compensaciones por las emisiones almacenadas.
¿Qué tecnologías se utilizarán?
Captura de emisiones, licuefacción y transporte en barcos a sitios de almacenamiento.
¿Qué dicen los activistas sobre esta estrategia?
La consideran una forma de "colonialismo del carbono" y critican la falta de reducción de emisiones.
[Fuente: AP]





