Guerra en Irán: un legado de contaminación y riesgos ambientales por décadas
La guerra en Irán provoca una grave contaminación ambiental que amenaza la salud, el agua potable y la agricultura, dejando daños que podrían perdurar durante décadas, advierten expertos.
26/03/2026 | 14:33Redacción Cadena 3
La situación en Irán se ha vuelto crítica, con depósitos de petróleo emitiendo humo negro y escombros hundiéndose en el Golfo Pérsico. Los ataques aéreos han desencadenado una mezcla tóxica de sustancias químicas, metales pesados y otros contaminantes, poniendo en riesgo la agricultura, el agua potable y la salud de la población. Según expertos, los daños ambientales y los riesgos sanitarios derivados de esta guerra podrían durar varias décadas.
El científico iraní Kaveh Madani, director del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de Naciones Unidas, subrayó que la quema de campos de petróleo y gas, junto con los barcos y petroleros que arden o se hunden, contribuyen a una grave contaminación. "Esto significa contaminación", afirmó Madani, quien ha luchado por la sostenibilidad en la región, añadiendo que esta situación representa un retroceso significativo en los esfuerzos de protección ambiental.
Documentar los daños ha sido un desafío monumental, y Doug Weir, director del Conflict and Environment Observatory, una organización sin fines de lucro del Reino Unido, comentó que es difícil hacer un recuento completo de los impactos ambientales. El grupo utiliza tecnología de teledetección satelital y fuentes abiertas para identificar daños, registrando más de 400 incidentes preocupantes relacionados con el conflicto, aunque muchos aún son desconocidos debido a la falta de imágenes satelitales y el apagón de internet en Irán.
Los ataques a instalaciones vinculadas al petróleo y gas generan riesgos ambientales significativos, afectando la calidad del aire y contaminando el suelo y el agua. Weir añadió que los riesgos derivados de instalaciones militares bombardeadas son difíciles de cuantificar, ya que algunas están enterradas y otras se encuentran cerca de zonas pobladas, lo que añade incertidumbre sobre los posibles impactos.
Contaminación del aire y riesgos para la salud
Las imágenes más impactantes de la guerra son aquellas que muestran cielos oscurecidos por la infraestructura petrolera incendiada. Recientemente, se reportó lluvia negra cerca de Teherán, donde el hollín y las sustancias químicas tóxicas se mezclaron con las gotas de agua, resultando en una precipitación aceitosa y ácida que motivó advertencias para permanecer en interiores. Este tipo de contaminación eleva los riesgos de problemas pulmonares y cardíacos, además de potenciales riesgos de cáncer a largo plazo.
La contaminación también puede provenir de misiles y ataques a instalaciones de fabricación, liberando sustancias dañinas en toda la región. Mohammed Mahmoud, jefe de Política Climática y del Agua para Oriente Medio en el Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud, alertó sobre los peligros de ataques a plantas que producen amoníaco, que liberan sustancias químicas tóxicas si se dispersan.
Las emisiones de combustibles fósiles están aumentando los niveles de gases de efecto invernadero, y la plataforma de contabilidad de carbono Greenly estima que el ejército de Estados Unidos liberó cerca de 2.000 millones de toneladas métricas de gases en solo los primeros seis días de la guerra, lo que sugiere que la cifra total es aún mayor.
Afectaciones a la infraestructura hídrica
En la región del Golfo Pérsico, donde la escasez de agua es un problema crítico, los países dependen de plantas desalinizadoras para el suministro de agua potable. Los ataques a estas instalaciones aumentan los riesgos para la salud y la seguridad. Irán ha reportado daños a sus plantas desalinizadoras debido a ataques aéreos, y expertos advierten que más instalaciones podrían ser atacadas a medida que el conflicto se prolongue.
Madani enfatizó que el acceso al agua potable es una lucha constante en la región, y cualquier daño a la infraestructura hídrica puede tener consecuencias duraderas. Weir advirtió que la contaminación, incluyendo petróleo de barcos hundidos, podría obstruir las plantas desalinizadoras.
Riesgos nucleares y daño ambiental a largo plazo
El estado de las instalaciones nucleares en Irán es incierto, ya que el organismo de vigilancia nuclear de la ONU no ha tenido acceso a ellas. Los posibles ataques a estos sitios representan una preocupación adicional por sus efectos inmediatos y a largo plazo en la salud y el medio ambiente.
Después de la guerra, es probable que la reconstrucción se centre en la infraestructura energética y de agua, dejando el daño ambiental como una prioridad secundaria. Weir destacó que, tras la mayoría de los conflictos, el daño ambiental no se atiende adecuadamente debido a su alto costo y la primacía de las necesidades humanitarias. En Teherán, por ejemplo, la contaminación generada por ataques a edificios y zonas residenciales podría persistir mucho después de que finalice la guerra.
Lectura rápida
¿Qué está ocurriendo en Irán?
La guerra en Irán ha desencadenado una grave contaminación ambiental que amenaza la salud y el agua potable.
¿Quiénes están advirtiendo sobre los riesgos?
Expertos como Kaveh Madani y Doug Weir han señalado los peligros de la contaminación y sus efectos a largo plazo.
¿Cuándo comenzaron estos problemas ambientales?
Los problemas han surgido desde el inicio de la guerra, con más de 400 incidentes ambientales registrados.
¿Dónde se están viendo los efectos más graves?
Los efectos son notorios en Teherán y en las instalaciones de petróleo y gas afectadas por los ataques.
¿Por qué es preocupante la situación?
Los daños ambientales y riesgos para la salud podrían perdurar durante décadas, afectando a la población y los ecosistemas.
[Fuente: AP]





