Protestas asedian al presidente boliviano Rodrigo Paz en medio de crisis
Las manifestaciones lideradas por la COB y sindicatos exigen aumentos salariales y abastecimiento de combustible. La situación en La Paz se agrava con hospitales desabastecidos y bloqueos en las carreteras.
LA PAZ, Bolivia — A tan solo seis meses de haber asumido la presidencia, Rodrigo Paz se enfrenta a un creciente asedio de protestas y bloqueos que mantienen a la capital boliviana en una situación crítica. Desde hace dos semanas, la Central Obrera Boliviana (COB), junto con sindicatos campesinos y mineros, ha llevado a cabo cortes de rutas que han dejado a La Paz con mercados desabastecidos y hospitales sin oxígeno, resultando en la muerte de tres personas por falta de atención médica, según informaron autoridades del gobierno.
Al finalizar la semana, las manifestaciones se tornaron violentas, y varios sectores comenzaron a exigir la renuncia de Paz, quien no cuenta con una mayoría legislativa ni un partido sólido que lo respalde. "Los que buscan desestabilizar la democracia irán a la cárcel", advirtió el presidente mientras las protestas se expandían por todo el país.
Las demandas iniciales de la COB incluían aumentos salariales y el abastecimiento de gasolina. Por su parte, los mineros, que recientemente se enfrentaron a la policía, han comenzado negociaciones por separado, mientras que los maestros públicos exigen mejoras en sus salarios. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que muchas de estas demandas han sido atendidas, pero acusó a "fuerzas oscuras" de intentar desestabilizar el gobierno, refiriéndose al expresidente Evo Morales.
Paz ha defendido su gestión diciendo que heredó un "Estado quebrado", aunque sus opositores le reprochan la falta de acción ante la crisis más severa de los últimos 40 años, marcada por escasez de combustibles y una inflación que alcanzó el 20% el año anterior.
El exmandatario Jorge Quiroga afirmó que el país atraviesa una situación de anomia, señalando que hay un movimiento subversivo que busca desestabilizar el nuevo gobierno. Por su parte, Morales, que se encuentra en el Chapare bajo una orden de arresto por no presentarse ante la justicia, ha sido acusado de instigar las protestas, aunque analistas consideran que ha perdido su capacidad de movilización.
En medio de la crisis, el gobierno ha optado por no utilizar la fuerza pública para despejar las carreteras, priorizando el diálogo y la negociación, aunque sin resultados visibles hasta el momento. Las pérdidas económicas por las paralizaciones se estiman en más de 50 millones de dólares diarios, con alrededor de 5.000 vehículos varados en las carreteras.
A medida que la situación se agrava, la falta de respaldo partidario se hace evidente. El Partido Demócrata Cristiano (PDC), con el cual Paz llegó al poder, se ha fragmentado en el Legislativo, y el mandatario enfrenta una abierta pugna con su vicepresidente, Edman Lara. Aunque su administración ha logrado atraer inversiones y créditos, la falta de dólares y la demora en las reformas prometidas continúan afectando la economía.
El presidente de la petrolera estatal, Sebastián Daroca, comentó que el país "vive al día" en cuanto a combustible, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre la gestión de Paz en la economía y la falta de recortes en el gasto público.
Lectura rápida
¿Qué está sucediendo en Bolivia?
El presidente Rodrigo Paz enfrenta protestas y bloqueos en La Paz por demandas de aumentos salariales y abastecimiento de combustibles.
¿Quiénes están detrás de las protestas?
Las protestas son lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB), sindicatos campesinos y mineros.
¿Cuáles son las consecuencias de las protestas?
Las manifestaciones han dejado a La Paz con mercados desabastecidos y hospitales sin oxígeno, resultando en muertes por falta de atención médica.
¿Qué dice el gobierno?
Rodrigo Paz asegura que no utilizará la fuerza pública y ha priorizado el diálogo, aunque sin resultados hasta ahora.
¿Cómo afecta esto a la economía?
Las paralizaciones provocan pérdidas diarias superiores a 50 millones de dólares y miles de vehículos varados en las carreteras.
[Fuente: AP]





