La guerra en Irán impacta el mercado de combustibles y la economía africana
El conflicto en Irán provoca un alza en los precios del petróleo, afectando gravemente a las economías africanas, que dependen de las importaciones. Se prevé un aumento de la inflación y presión sobre las divisas en el continente.
09/03/2026 | 23:49Redacción Cadena 3
NAIROBI, Kenia — El reciente aumento de los precios del petróleo, impulsado por la guerra en Irán, tiene repercusiones significativas en las economías africanas, generando un potencial incremento en los costos del combustible, inflación creciente y una renovada presión sobre las divisas en todo el continente.
África importa la mayor parte de los productos petroleros que consume, lo que la hace altamente vulnerable a las interrupciones en el suministro provocadas por las tensiones en Oriente Medio, una región esencial para el flujo mundial de petróleo.
"África es un importador neto de productos petroleros, lo que significa que está muy expuesta a crisis como esta", afirmó Nick Hedley, analista de investigación en transición energética en Zero Carbon Analytics, un grupo internacional que proporciona datos y análisis sobre la crisis climática y la transición energética.
Cuando la oferta global de petróleo disminuye, añadió Hedley, los precios tienden a aumentar, mientras que las monedas africanas suelen debilitarse, ya que los inversores optan por activos más seguros como el dólar estadounidense.
Esta situación agrava el impacto de los aumentos de precios en mercados que dependen de las importaciones, como los de Kenia y Ghana.
Una situación similar se observó tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022, cuando el aumento de los precios del crudo y el debilitamiento de la moneda llevaron a que el costo del combustible para el transporte en Sudáfrica se incrementara en más de un 25% en seis meses, indicó Hedley.
"Los riesgos a corto plazo provienen principalmente del aumento de los precios del petróleo y el debilitamiento de las tasas de cambio, a medida que los inversores se trasladan a activos seguros", señaló Brendon Verster, economista sénior de Oxford Economics, una firma global de consultoría económica.
Los mercados petroleros son especialmente sensibles al conflicto debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, un estrecho pasaje marítimo por donde transita aproximadamente una quinta parte del crudo mundial.
El impacto del aumento de los precios del petróleo en África será desigual
Países como Kenia y Uganda reportan que su suministro se mantiene estable, aunque trabajan para garantizar la continuidad. Nigeria y Ghana producen crudo, pero importan la mayor parte de sus productos petroleros refinados, lo que limita los beneficios que obtienen del aumento de los precios globales.
"Es difícil decir si obtendrán ganancias netas", observó Hedley. "Los productores de petróleo podrían beneficiarse del aumento de los precios del crudo, pero los ciudadanos probablemente enfrentarán costos más altos de transporte y combustible, así como tasas de interés más elevadas".
Sin embargo, la persistencia de precios altos podría generar ganancias inesperadas para los principales exportadores de petróleo en África. Verster mencionó que Nigeria exporta aproximadamente 1,5 millones de barriles de petróleo al día y ha basado su marco fiscal a mediano plazo en precios del petróleo de entre 64 y 66 dólares por barril hasta 2028.
La guerra ha elevado los precios por encima de los 100 dólares por barril, un nivel que, de mantenerse, aumentaría significativamente los ingresos de exportadores como Angola, Argelia y Libia.
No obstante, para la mayoría de los hogares africanos, el efecto inmediato será un aumento en el costo de la vida.
"Esta es una preocupación seria", afirmó Hedley, quien destacó que la mayoría de los alimentos y bienes en África se transportan por carretera. "El aumento de los costos del combustible alimenta rápidamente una inflación más generalizada y reduce el poder adquisitivo de los hogares".
Peter Attard Montalto, director gerente de la firma sudafricana de asesoría Kruthan, indicó que la crisis también pone a prueba a las economías africanas.
"Hasta ahora, el impacto ha sido moderado en países como Sudáfrica", comentó, señalando que las reformas económicas recientes han ayudado a estabilizar la moneda y los mercados de bonos del país.
"Sin embargo, se prevé que el aumento en los precios del petróleo y el gas se traduzca en inflación en los próximos meses", agregó Montalto.
Los países que ya operan bajo programas del Fondo Monetario Internacional podrían enfrentar presiones adicionales a medida que las facturas de importación de energía agoten sus escasas reservas de divisas. Entre los más vulnerables se encuentran Sudán, Gambia, la República Centroafricana, Lesoto y Zimbabue.
A largo plazo, los analistas advierten que la crisis podría reafirmar la necesidad de que las naciones africanas diversifiquen sus sistemas energéticos y reduzcan su dependencia de los combustibles importados.
"Es estratégico que los países africanos aseguren su seguridad y soberanía energética a largo plazo", opinó Kennedy Mbeva, investigador asociado del Centro para el Estudio del Riesgo Existencial de la Universidad de Cambridge.
Lograrlo, añadió Mbeva, requerirá equilibrar las presiones fiscales a corto plazo con inversiones a largo plazo en energía limpia e industrialización verde.
Lectura rápida
¿Qué ha causado el aumento de precios del petróleo?
La guerra en Irán ha provocado un repentino aumento de los precios del petróleo a nivel global.
¿Cómo afecta esto a África?
Las economías africanas, que dependen de las importaciones de petróleo, están viendo un incremento en el costo del combustible y la inflación.
¿Qué países están más afectados?
Kenia y Ghana son ejemplos de países que enfrentan serias dificultades debido a su dependencia de las importaciones.
¿Qué medidas están tomando los países africanos?
Están trabajando para garantizar la estabilidad del suministro de petróleo y prepararse para los impactos económicos.
¿Qué implicaciones a largo plazo puede tener esta crisis?
Podría impulsar a los países africanos a diversificar sus fuentes de energía y reducir la dependencia de combustibles importados.
[Fuente: AP]





