El colmo: Lemoine vino a enseñar libertad a Córdoba
14/01/2025 | 12:28Redacción Cadena 3

El fin de semana pasado, Villa Allende, un municipio cercano a Córdoba, se convirtió en el escenario de un episodio que reflejó la dualidad entre la seriedad y la farsa en el ámbito político. La diputada libertaria Lilia Lemoine asistió a una manifestación en contra del cierre de calles, un tema que, si bien es relevante para los vecinos, se transformó en una plataforma para un enfrentamiento político más amplio.
La manifestación, que no contaba con un fuerte respaldo libertario, reunió a vecinos y a algunos dirigentes políticos de diversas ideologías. Sin embargo, la presencia de Lemoine no tuvo como objetivo unirse a la causa vecinal, sino más bien criticar a la vicepresidenta Victoria Villarruel. Esta última, que había estado de vacaciones en Villa Allende, se convirtió en el blanco de las críticas debido a su coincidencia en el lugar y el momento con un proyecto controversial del intendente local.
El jefe comunal decidió posponer la iniciativa, permitiendo que los vecinos discutieran más sobre el tema. No obstante, Lemoine optó por desviar la atención hacia Villarruel, quien disfrutaba de su tiempo libre en la ciudad. En lugar de centrarse en el bienestar de la comunidad, la diputada, junto a otros miembros del sector más radical del libertarismo, encontró en esta manifestación una oportunidad para hacer política en lugar de escuchar las preocupaciones de los vecinos.
La situación evidenció que este episodio no era más que una farsa política. La lucha interna dentro del espacio libertario se manifestó en actos que, a pesar de poder parecer absurdos en un primer momento, carecían de la seriedad que la política requiere. Los cordobeses, que históricamente han votado en contra del populismo, no necesitan que nadie les explique el valor de la libertad. Lo conocen de primera mano, y no es necesario que una manifestación se utilice como escenario para dirimir diferencias internas.