El cantante neuquino Jorge Rojas visitó junto a sus hermanos los estudios de Cadena 3 para hablar de su último trabajo musical, lanzado hace unos días y que ya se transformó en disco de oro.
En una amena entrevista con Mario Pereyra en el programa Juntos, el folclorista se refirió a su último disco, el comienzo de los festivales de verano y su hogar, en la localidad cordobesa de Anisacate.
Precisamente, admitió que en ese lugar del Valle de Paravachasca encontró su "lugar en el mundo" y admitió ser un "hombre feliz".
"Anisacate ha sido en estos tiempos el refugio para este proyecto. Hace tiempo necesitabamos crear los espacios para poder grabar. Allí
estamos todos juntos", dijo.
Sus hermanos bromearon y admitieron ser "parecidos a los gitanos o a los Carabajal".
Rojas dijo que lo bueno de su nuevo hogar es que en el mismo entorno logró tener varios espacios como el estudio y la sala de ensayo. "Años anteriores era todo muy complicado", explicó.
"Cuando estábamos con Los Nocheros habíamos logrado tener mucho trabajo por acá (en Córdoba) y Salta nos quedaba muy lejos. Por eso
primero me quedaba por quedarme y después me di cuenta de que era un lugar estratégico para viajar", reconoció.
En Anisacate, Jorge Rojas compone, vive, ensaya, sueña y proyecta un futuro aún lleno de música, guitarreadas y amigos.
"Todos vivimos ahí. Porque los changos mayores míos son el Lucio y el Alfredo. Cuando salí de Salta la idea era traer a los changos que arrancaron estudiando y me hicieron gastar una fortuna y no pasó nada", dijo entre risas.
En ese clima de guitarra, músicos y mucha disciplina, están creciendo sus tres hijos, dos varones y la nena.
"Esto ha sido muy natural. En la casa siempre hemos cantado con los changos. De mis hijos, al mayor de 17 años le gusta la música y está estudiando", contó.
También dijo que a otros de sus hijos le gustan mucho las matemáticas "y de Belén no sabemos todavía, vamos a esperar", dijo.
"Jamás los estuve induciendo. Lautaro solito empezó a agarrar los ritmos nuestros. Lo que atiné a hacer es decirle que si quiere estar en el mundo de la música, tiene que estudiar y dedicarse", sostuvo.
Relató que durante el verano lleva de gira a sus hijos. "Estoy feliz con mi vida, de poder hacer lo que uno siente lo que uno quiere. Junto con la familia", resumió.
Sobre su último trabajo, "Mi voz y mi sangre", dijo que "resume los viajes por todo el país en música y en paisajes".
Contó que la danza tendrá un papel importante en el nuevo espectáculo que presentará este verano
"Estamos mostrando la danza y aprendimos a bailar. El malambo es espectacular para bajar de peso", bromeó.
"Jorge es exigente"
Lucio y Alfredo dejan también sus impresiones sobre esta forma de vivir y trabajar en familia.
"Jorge es exigente, pero como decía él, siempre nos hemos tratado con mucho respeto", explicó Lucio, quien -según contó Jorge-, está en entrenamiento para ser el protagonista del próximo video.
Sobre Alfredo, Jorge bromeó y dijo que "hace piquete alguna vez. Cobra por adelantado, si no no se mueve".
Los hermanos Rojas, además de sus músicos, sus técnicos en sonido y toda la troupe que participa del montaje del show trabajan de una manera muy coordinada y con reglas internas muy claras.
"Hemos puesto algunas reglas internas. Dos o tres shows por fin de semana, más me cuesta mucho", admite Jorge.
"Algunos festivales no hemos podido asistir, o no tomamos más de tres por fin de semana, porque la temporada pasada he tenido un problemita en la garganta y me quiero cuidar", exlicó.
En las puertas de Cadena 3, en Alvear 139, un centenar de mujeres esperaba a Jorge Rojas para verlo de cerca y con un poco de suerte tocarlo o al menos poder cruzar las miradas.
Quienes no hayan podido hacerlo, podrán disfrutar de su actuación en Espacio Quality el 4 y 5 de diciembre.
Entrevista de Mario Pereyra.