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03/06/2009 10:23 |
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Mi condición de hijo del lugar donde nació nuestro Conscripto Anacleto Bernardi, héroe surgido de la valentía puesta al servicio de los demás en tan triste tragedia me obliga a corregir la nota que ustedes publican y a efectos de que la información sea lo más exacta en los hechos.
Se ha obviado nombrar al héroe de ese naufragio y que es reconocido por la Marina de nuestro país como tal y se le rinde honores.
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| fontansa@yahoo.com.ar |
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02/06/2009 20:44 |
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Según mi abuela y relatos periodísticos, quienes se arrojaban al mar, además de contra las holas debían luchar contra los tiburones. Además, cuando se colgaban de los botes, estos se daban vuelta. Por ese motivo, los marineros recibieron ordenes de, para salvar la tripulación de los botes, de cortarles las manos si llegaba a hacer falta. Triste.
Una buena: 8 habitantes del mismo pueblo de mi abuela, que tenian pasaje en otro buque y para fecha anterior, cambiaron sus boletos para acompañarla y que no viaje sola. Quiso Dios que se salvaran todos, aunque antes de vivir esa alegría, tuvieron que pasar la angustia un par de días sin saber del otro,reencontrándose después de un par de días
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| ManGas |
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02/06/2009 20:32 |
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Mi abuela fué sobreviviente. Viajaba con mi tía, a quien mi abuelo no conocía ya que partió a estas tierras cuando ella estaba aún en el vientre.
Contaba mi abuela que, contrariando las órdenes de los marineros, no se separó de su hija, ingeniándosela para abrocharse ambas el mismo salvavidas (le costó una hernia a mi tía).
Aterrada y desorientada, escuchó a un marino que indicaba hacia donde estaban los botes. Paralizada, temió por nunca alcanzar ese bote pero, cuando quedaban unos pocos rezagados, el marino se detuvo, separó a unos pocos (los que justos llenarían un bote) y los guió de regreso al último bote que quedaba (según el marino).
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| ManGas |
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