El avance de la pobreza en la Argentina vuelve a poner en el centro del debate la dificultad para generar empleo, producir riqueza y garantizar que sus beneficios alcancen a todos los sectores de la sociedad. El padre Fabián Monte, vicepresidente de Cáritas Rosario y delegado episcopal de la Pastoral Social, aseguró que la realidad que observan diariamente en parroquias y centros de asistencia coincide con el deterioro que reflejan las estadísticas.
“Esto no es una cosa nueva, es una suba y baja que nos afecta a todos”, sostuvo Monte al analizar la situación social. Y agregó que detrás de cada número hay personas y familias que enfrentan dificultades para llegar a fin de mes. “Uno mira los dibujos, sube y baja, y cada uno son hermanos que van cayendo en situación de pobreza”, describió.
Para el sacerdote, el problema no se limita exclusivamente a la generación de riqueza, sino también a la manera en que esa riqueza se distribuye. “El problema está en cómo se distribuye esa riqueza que se genera porque si queda en pocas manos, bueno, sabemos cómo es”, planteó. En ese sentido, vinculó la situación con la concepción de justicia social que sostiene la Iglesia, orientada a que los beneficios alcancen también a los sectores más desprotegidos.
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Sociedad El Indec registró un aumento de 4,1 puntos porcentuales durante el primer semestre de 2026. La indigencia también creció y alcanzó al 7,5% de la población.
Perspectiva Nacional
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Monte explicó que en Cáritas no elaboran sus propias estadísticas sobre pobreza, pero que el contacto cotidiano con quienes buscan ayuda permite advertir una tendencia sostenida. “Nosotros manejamos por lo que vemos en las Cáritas, en las iglesias. Más allá de que los índices a veces dicen una cosa, dicen otra, lamentablemente lo que tengo que decir es que, por lo menos hace tres o cuatro años, nunca ha bajado: los índices han bajado, han subido, la demanda siempre constante, desgraciadamente”, señaló.
Según el referente de Cáritas Rosario, el crecimiento de la cantidad de personas que recurren a la asistencia se percibe especialmente en los últimos años. “La cantidad de gente que se nos va acercando, hermanos muy afligidos y personas que cada vez son más las que necesitan pedir una mano, una ayuda, es lo que nosotros palpamos en la calle”, afirmó.
El sacerdote utilizó una comparación para explicar la diferencia entre las estadísticas y lo que perciben quienes trabajan en territorio. “No es como cuando vos estás enfermo y tu mamá te ponía la mano en la frente, tenés fiebre, y a lo mejor el termómetro lo ponía a las dos o tres horas y te dabas cuenta que era fiebre. Vos la pensás sentir ya de antes”, ejemplificó.
Uno de los cambios que más preocupa a Cáritas es la aparición de nuevos perfiles entre quienes necesitan asistencia. “Tener un trabajo, incluso en blanco, como decimos, no es garantía de no estar en la pobreza”, remarcó Monte. Según explicó, muchas personas tienen empleo pero no logran cubrir sus necesidades porque los ingresos quedaron retrasados respecto de la inflación.
Entre los sectores que se acercan a pedir ayuda también aparecen cada vez más jubilados y personas mayores. “Muchos jubilados y personas mayores que se acercan a pedir ayuda, cosa que no era muy común”, señaló. También mencionó a matrimonios de adultos mayores que deben afrontar jubilaciones que perdieron poder adquisitivo y gastos crecientes en medicamentos y alimentos.
Monte puso como ejemplo el costo de la carne para dimensionar la pérdida del poder de compra. “Sacábamos nosotros un cálculo ayer en Cáritas: 70.000 pesos hace tres años eran 15 kilos de carne, hoy no te da cinco”, explicó. A esto sumó la situación de trabajadores de la construcción, changarines y cartoneros, que atraviesan períodos de empleo intermitente o ingresos extremadamente bajos.
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“Un muchacho decía: ‘Yo laburo 10 horas por día para conseguir 15 mil pesos de los cartones’”, relató el sacerdote. En ese contexto, describió la dimensión de la demanda que reciben en Rosario: “En Cáritas diocesana ya casi todas las mañanas tenemos 100, 150 personas para desayunar, que después se llevan un poquito más, que se acercan a todas las parroquias”.
Frente a este escenario, Monte destacó también la respuesta solidaria de la sociedad y valoró especialmente el resultado de la última colecta anual de Cáritas. “La solidaridad de la gente en tiempos de dificultades pone de manifiesto también un poco la generosidad y el alma solidaria de nuestro pueblo”, sostuvo. Según indicó, la recaudación creció por encima de la inflación, algo que calificó como excepcional después de varios años.
El sacerdote remarcó que los aportes provienen fundamentalmente de personas que realizan pequeñas contribuciones. “No tenemos grandes aportes de grandes empresas, son pequeños aportes. Así que lo poquito hace esa suma impresionante que, gracias a Dios, hemos recibido”, explicó. Finalmente, convocó a quienes puedan colaborar a acercarse a las parroquias, a Cáritas Rosario o a la sede diocesana, con alimentos, ropa o donaciones económicas, y también a generar oportunidades laborales cuando sea posible. “Eso significa también una ayuda”, concluyó.
Entrevista de Hernán Funes.
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¿Qué está aumentando en Argentina? La pobreza, que ha subido al 32,3% y afecta a más de 15 millones de personas.
¿Quién es el portavoz de Cáritas Rosario? El padre Fabián Monte es el vicepresidente de Cáritas Rosario y delegado episcopal de la Pastoral Social.
¿Cuándo se registró el aumento de pobreza? Durante el primer semestre de 2026, se registró un aumento de 4,1 puntos porcentuales en la pobreza.
¿Dónde se observa la creciente demanda de asistencia? En Cáritas diocesana de Rosario, donde se reciben diariamente entre 100 y 150 personas para desayuno y ayuda.
¿Por qué es preocupante la situación actual? Porque la pobreza afecta a nuevos perfiles, incluidos jubilados y personas mayores, que enfrentan dificultades económicas.