Investigación de la Universidad Edith Cowan
05/05/2026 | 01:24
Redacción Cadena 3
En un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad Edith Cowan, se reveló que viajar podría ser una herramienta sorprendentemente efectiva para combatir el envejecimiento. Publicado en 2024 en el Journal of Travel Research, el trabajo analizó el turismo a través del concepto de entropía, sugiriendo que las experiencias de viaje positivas pueden ayudar al cuerpo a mantenerse equilibrado y resistente.
El estudio no afirma que viajar detenga el proceso de envejecimiento, sino que lo presenta como una forma de ayudar al cuerpo a conservar su equilibrio y capacidad de reparación. Las actividades como explorar nuevos lugares, mantenerse activo y conectar con otras personas pueden potenciar la inmunidad, el metabolismo y la recuperación del estrés.
Cómo influye el viaje en el envejecimiento
La entropía se describe comúnmente como el movimiento del universo hacia el desorden. En términos de salud, los investigadores sugieren que las experiencias pueden apoyar o interrumpir la capacidad del cuerpo para mantenerse organizado y funcionando de manera óptima. Mientras que las experiencias de viaje positivas pueden ayudar a reducir ese deslizamiento hacia el desorden, los viajes estresantes o inseguros pueden empujar al cuerpo en dirección contraria.
"El envejecimiento es un proceso irreversible. Aunque no se puede detener, sí se puede ralentizar", afirmó la candidata a doctora Ms. Fangli Hu.
De acuerdo con Ms. Hu, viajar podría mejorar el bienestar al colocar a las personas en nuevos entornos, fomentar el movimiento, aumentar la interacción social y generar emociones positivas. Estas ideas ya se reflejan en áreas como el turismo de bienestar, el turismo de salud y el turismo de yoga.
"El turismo no se trata solo de ocio y recreación. También podría contribuir a la salud física y mental de las personas", agregó Ms. Hu.
La terapia de viaje y los sistemas de defensa del cuerpo
Desde la perspectiva de la entropía, la terapia de viaje podría convertirse en una intervención de salud significativa. La idea es que las experiencias de viaje positivas, como parte del entorno de una persona, podrían ayudar al cuerpo a mantener un estado de baja entropía al influir en cuatro sistemas corporales principales.
Viajar a menudo combina entornos desconocidos con experiencias relajantes. Estos nuevos entornos pueden estimular el cuerpo, aumentar la actividad metabólica y ayudar a activar procesos de autoorganización que mantienen los sistemas biológicos funcionando sin problemas. Estas experiencias también pueden activar el sistema inmunológico adaptativo, que ayuda al cuerpo a reconocer y responder a amenazas externas.
Ms. Hu señaló que esta reacción mejora la capacidad del cuerpo para percibir y defenderse de amenazas externas.
"En términos simples, el sistema de autodefensa se vuelve más resistente. Se pueden liberar hormonas que favorecen la reparación y regeneración de tejidos, promoviendo el funcionamiento del sistema de autocuración", explicó.
Alivio del estrés, movimiento y envejecimiento saludable
Las actividades de viaje relajantes también pueden ayudar a reducir el estrés crónico y calmar una respuesta inmune hiperactiva. La recreación puede aliviar la tensión y la fatiga en los músculos y las articulaciones, apoyando el equilibrio metabólico y fortaleciendo la capacidad del cuerpo para resistir el desgaste.
Esto es relevante porque viajar rara vez implica estar inactivo. Los viajes suelen incluir caminar por ciudades, hacer senderismo, escalar, andar en bicicleta o simplemente pasar más tiempo de pie de lo habitual. Esta actividad física puede aumentar el metabolismo, el uso de energía y el movimiento de nutrientes por todo el cuerpo, todo lo cual puede apoyar los sistemas que mantienen el cuerpo reparado y resistente.
"Participar en estas actividades podría mejorar la función inmunológica del cuerpo y sus capacidades de autodefensa, fortaleciendo su resistencia a riesgos externos. El ejercicio físico también puede mejorar la circulación sanguínea, acelerar el transporte de nutrientes y ayudar a la eliminación de desechos, manteniendo colectivamente un sistema de autocuración activo. El ejercicio moderado es beneficioso para los huesos, músculos y articulaciones, además de apoyar el sistema del cuerpo contra el desgaste", afirmó Ms. Hu.
Un campo que sigue tomando forma
Desde el estudio de 2024, se ha continuado investigando la terapia de viaje como un posible enfoque de salud y bienestar. Una nota de investigación de 2025 realizada por Ms. Hu y sus colegas describió la terapia de viaje como un enfoque emergente en el que las experiencias de viaje positivas pueden promover el bienestar, al mismo tiempo que enfatiza la necesidad de sopesar los beneficios contra los riesgos.
Otro artículo de 2025 solicitó una colaboración más estrecha entre la medicina de viajes y el turismo, reflejando un creciente interés en cómo las vacaciones, los riesgos para la salud, la atención preventiva y el bienestar del viajero se superponen. Una revisión sistemática de 2025 también encontró que el turismo y el envejecimiento saludable se están convirtiendo en un área importante de investigación interdisciplinaria, pero sigue siendo poco explorada y necesita métodos más sólidos y direcciones de investigación futuras más claras.
Estos hallazgos más recientes apoyan una interpretación cuidadosa: viajar puede ofrecer beneficios reales relacionados con la salud, especialmente cuando incluye movimiento, conexión social, novedad y restauración, pero los investigadores aún están trabajando para comprender cuán fuertes son esos efectos y quiénes se benefician más.
Los riesgos detrás de los beneficios
La misma investigación también advierte que viajar no es automáticamente saludable. Los turistas pueden enfrentar enfermedades infecciosas, accidentes, lesiones, violencia, alimentos o agua inseguros, y otros riesgos vinculados a una mala planificación o elecciones de viaje inapropiadas.
"Por el contrario, el turismo puede involucrar experiencias negativas que potencialmente conducen a problemas de salud, paralelamente al proceso de promoción del aumento de entropía. Un ejemplo destacado es la crisis de salud pública de COVID-19".
El mensaje central no es que cualquier viaje ralentice el envejecimiento. Más bien, las experiencias de viaje positivas pueden ayudar al cuerpo y la mente a funcionar mejor al combinar novedad, relajación, actividad física y conexión social. Cuando viajar es seguro, restaurador y activo, puede hacer más que crear recuerdos. Podría ayudar a apoyar un envejecimiento más saludable desde adentro hacia afuera.
¿Qué sugiere el estudio?
El estudio sugiere que viajar puede ser una herramienta poderosa para frenar el envejecimiento y mejorar la salud física y mental.
¿Quién realizó el estudio?
El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad Edith Cowan.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado en 2024 en el Journal of Travel Research.
¿Dónde se puede aplicar esta investigación?
La investigación se puede aplicar en el ámbito del turismo de bienestar y salud.
¿Por qué es importante el estudio?
Es importante porque destaca cómo las experiencias de viaje positivas pueden influir en la salud y el envejecimiento.
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