Investigación sobre meditación
10/08/2026 | 09:31
Redacción Cadena 3
Un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de California - San Diego reveló que un retiro intensivo de meditación de siete días puede provocar cambios significativos en el cerebro y el cuerpo. Este programa incluyó prácticas de meditación y actividades de sanación que, según los científicos, resultaron en alteraciones medibles en la actividad cerebral, la química sanguínea, la señalización inmunológica, el metabolismo y los sistemas de control del dolor del cuerpo.
Los participantes mostraron signos de mayor neuroplasticidad, que es la capacidad del cerebro para adaptarse, reorganizarse y formar nuevas conexiones. Estos hallazgos, publicados en la revista Communications Biology, ofrecen nuevas pistas sobre cómo las prácticas mentales y las experiencias conscientes pueden influir en la biología física.
El estudio se enmarcó en una iniciativa multimillonaria respaldada por el InnerScience Research Fund. Según los investigadores, es el primer estudio que mide de manera integral los efectos biológicos de varias prácticas mentales y corporales aplicadas en un programa corto e intensivo.
"Sabemos desde hace años que prácticas como la meditación pueden influir en la salud, pero lo sorprendente es que combinar múltiples prácticas de mente y cuerpo en un solo retiro produjo cambios en tantos sistemas biológicos que pudimos medir directamente en el cerebro y la sangre", afirmó el autor principal del estudio, Hemal H. Patel, Ph.D., profesor de anestesiología en la UC San Diego School of Medicine y científico investigador del Veterans Affairs San Diego Healthcare System. "Esto no se trata solo de alivio del estrés o relajación; se trata de cambiar fundamentalmente cómo el cerebro interactúa con la realidad y cuantificar estos cambios biológicamente".
El estudio involucró a 20 adultos sanos que participaron en un programa residencial de siete días dirigido por el educador en neurociencia y autor Joe Dispenza, D.C. El retiro incluyó conferencias diarias, aproximadamente 33 horas de meditación guiada y prácticas grupales de sanación.
Algunas de estas actividades de sanación se basaron en un enfoque de placebo abierto. A diferencia de un placebo tradicional, donde los participantes pueden no saber que reciben un tratamiento inactivo, en el placebo abierto los participantes son conscientes desde el principio de que no hay un ingrediente médico activo involucrado. Los investigadores han estudiado este enfoque porque las expectativas, la interacción social y la experiencia de participar en un tratamiento pueden producir efectos medibles incluso cuando no se administra un fármaco activo.
Antes y después del retiro, los científicos examinaron los cerebros de los participantes utilizando imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI). Este tipo de escaneo detecta cambios en el flujo sanguíneo asociados con la actividad cerebral, permitiendo a los investigadores observar qué áreas y redes son más o menos activas. También se recogieron muestras de sangre para examinar cambios en el metabolismo, la actividad inmunológica, la señalización molecular y otros procesos biológicos.
Los investigadores reportaron varias diferencias notables tras el retiro. La actividad cerebral se volvió menos pronunciada en regiones asociadas con el rumiante mental durante la meditación, interpretando este patrón como una señal de un funcionamiento cerebral más eficiente.
Se evidenció un aumento de la neuroplasticidad en experimentos de laboratorio. Cuando los científicos expusieron neuronas cultivadas en laboratorio a plasma sanguíneo recogido de los participantes después del retiro, las neuronas desarrollaron ramas más largas y formaron más conexiones, cambios comúnmente asociados con la capacidad de las células nerviosas para comunicarse y adaptarse.
El metabolismo también cambió. Las células expuestas a plasma recogido después del retiro mostraron un aumento en el metabolismo glucolítico (quema de azúcar). La glucólisis es una de las principales formas en que las células convierten la glucosa en energía utilizable, y los investigadores señalaron que el cambio apuntaba a un estado metabólico más flexible y adaptable.
El retiro también activó los mecanismos de control del dolor del cuerpo. Las concentraciones sanguíneas de opioides endógenos aumentaron después del programa. Los opioides endógenos son químicos producidos naturalmente que actúan sobre algunos de los mismos sistemas biológicos que los medicamentos opioides, ayudando al cuerpo a regular el dolor sin un fármaco externo.
Además, los investigadores detectaron cambios en la señalización inmunológica. Tanto las señales inflamatorias como las antiinflamatorias aumentaron simultáneamente, sugiriendo que el sistema inmunológico estaba experimentando una respuesta adaptativa más complicada en lugar de simplemente volverse más o menos activo.
Los investigadores también mostraron interés en las experiencias subjetivas de los participantes durante la meditación. Los voluntarios completaron el Mystical Experience Questionnaire (MEQ-30), diseñado para medir experiencias que involucran sentimientos de unidad, trascendencia y conciencia alterada. Las puntuaciones promedio aumentaron significativamente, de 2.37 antes del retiro a 3.02 después.
Las personas que informaron experiencias místicas más fuertes tendieron a mostrar mayores cambios biológicos. En particular, puntuaciones más altas en el cuestionario se asociaron con una mayor integración de la actividad entre diferentes regiones del cerebro.
Una de las conclusiones más intrigantes involucró patrones de actividad cerebral que se asemejaban a los efectos previamente documentados en personas que utilizan sustancias psicodélicas. Los investigadores afirmaron que la meditación intensiva parecía ser capaz de producir algunos de los mismos tipos de conectividad neural asociados con experiencias psicodélicas, a pesar de que los participantes no tomaron drogas psicodélicas.
Los hallazgos sugieren que experiencias muy diferentes pueden a veces involucrar procesos cerebrales superpuestos asociados con estados alterados de conciencia. Esto ofrece un marco biológico potencial para entender cómo intervenciones de mente y cuerpo sin fármacos podrían apoyar la salud y el bienestar.
El aumento de la neuroplasticidad podría potencialmente respaldar procesos involucrados en la salud mental, el aprendizaje, la regulación emocional y la resiliencia al estrés. Los cambios en la actividad inmunológica podrían resultar importantes si investigaciones futuras demuestran que estos efectos son confiables y clínicamente significativos. El aumento de los opioides endógenos es especialmente interesante para la investigación del dolor, ya que estos químicos son parte del sistema regulador del dolor del cuerpo.
Sin embargo, el estudio se realizó en adultos sanos en lugar de pacientes con condiciones médicas diagnosticadas. Por lo tanto, serán necesarios ensayos clínicos controlados antes de que los investigadores puedan determinar si los cambios biológicos observados se traducen en beneficios significativos para el tratamiento.
El equipo está particularmente interesado en estudiar si retiros similares podrían ayudar a personas que padecen dolor crónico, trastornos del estado de ánimo o condiciones que involucran el sistema inmunológico.
Otro gran interrogante es qué partes del retiro fueron responsables de los efectos observados. Los participantes experimentaron varias intervenciones al mismo tiempo, incluyendo meditación, reconceptualización y sanación con placebo abierto. Debido a que estos elementos se combinaron, el estudio actual no puede establecer cuánto contribuyó cada práctica individual.
Investigaciones futuras examinarán los componentes por separado y en diferentes combinaciones. Los científicos también quieren determinar cuánto tiempo duran los cambios biológicos y si repetir las intervenciones puede fortalecer o mantenerlos con el tiempo.
"Este estudio muestra que nuestras mentes y cuerpos están profundamente interconectados: lo que creemos, cómo enfocamos nuestra atención y las prácticas en las que participamos pueden dejar huellas medibles en nuestra biología", concluyó el autor principal Alex Jinich-Diamant, estudiante de doctorado en los Departamentos de Ciencia Cognitiva y Anestesiología de UC San Diego. "Es un paso emocionante hacia la comprensión de cómo la experiencia consciente y la salud física están entrelazadas, y cómo podríamos aprovechar esa conexión para promover el bienestar de nuevas maneras".
¿Qué descubrieron los investigadores?
Que un retiro de meditación de siete días puede provocar cambios significativos en el cerebro y el cuerpo.
¿Quién realizó el estudio?
Investigadores de la Universidad de California - San Diego.
¿Cuándo se llevó a cabo el retiro?
El retiro se realizó durante siete días, y los resultados fueron publicados el 8 de agosto de 2026.
¿Dónde se llevó a cabo el estudio?
En un programa residencial en la Universidad de California - San Diego.
¿Por qué es relevante este estudio?
Los hallazgos sugieren que prácticas de mente y cuerpo pueden influir en la salud y el bienestar sin necesidad de fármacos.
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