Investigación sobre emociones caninas
13/08/2026 | 17:31
Redacción Cadena 3
Los perros han demostrado ser expertos en leer las emociones humanas, desde sonrisas hasta lágrimas. Aunque esta habilidad ha sido reconocida por científicos y dueños de perros durante años, los mecanismos biológicos que la hacen posible han permanecido en gran medida desconocidos.
Un estudio publicado el 7 de agosto en la revista iScience proporcionó una visión más cercana de lo que sucede dentro del cerebro de un perro al ver diferentes expresiones faciales humanas. Los investigadores descubrieron que las sonrisas provocan una actividad distintiva en partes específicas del cerebro canino. Además, hallaron la primera evidencia de que los perros pueden diferenciar varias expresiones negativas, como la ira, la tristeza y el miedo.
"Los humanos son muy buenos para captar pequeños detalles en las caras, y los perros también lo son", comentó Raúl Hernández-Pérez, primer autor del estudio de la Universidad de Viena. "Esto hace que los perros sean muy interesantes. Al estudiar sus cerebros, podemos entender qué adaptaciones se han desarrollado para apoyar su notable comprensión social y emocional de los humanos".
La respuesta de los cerebros de los perros a las sonrisas humanas
Los investigadores comenzaron examinando la felicidad, ya que investigaciones anteriores sugirieron que las expresiones humanas positivas podrían ser especialmente significativas para los perros.
Escanearon los cerebros de ocho perros mientras observaban imágenes de personas desconocidas mostrando expresiones felices o neutras. Cuando los perros vieron rostros sonrientes, la actividad aumentó en la corteza temporal y el núcleo caudado, áreas del cerebro asociadas con el procesamiento cognitivo de alto nivel y la recompensa, respectivamente.
"La actividad en el núcleo caudado es particularmente interesante", dijo Laura Cuaya, también de la Universidad de Viena, quien inició la investigación en la Universidad Nacional Autónoma de México y luego la amplió a través de una colaboración en la Universidad Eötvös Loránd en Hungría. "Sugiere que los rostros humanos felices pueden tener un significado emocional para los perros".
Los científicos luego quisieron saber si estas mismas regiones del cerebro reaccionaban de manera diferente a otras emociones. En un segundo experimento, 12 perros fueron expuestos a imágenes de personas expresando felicidad, ira, miedo y tristeza. Los investigadores utilizaron aprendizaje automático para analizar los patrones resultantes de la actividad cerebral.
Los perros no respondieron a todas las expresiones negativas de la misma manera. La actividad en la red de la corteza temporal y el núcleo caudado fue particularmente distintiva cuando los perros vieron rostros felices, lo que facilitó a los investigadores separar las respuestas a las sonrisas de las respuestas a la ira, el miedo y la tristeza.
Los perros pueden diferenciar emociones negativas
Los hallazgos también mostraron que los perros estaban haciendo más que simplemente dividir las expresiones humanas en categorías positivas y negativas.
Un análisis completo del cerebro reveló diferentes patrones de actividad neuronal para el miedo en comparación con la ira y la tristeza. Según los investigadores, esta es la primera evidencia de que los perros pueden distinguir entre expresiones faciales humanas negativas específicas.
Esto no significa necesariamente que los perros experimenten emociones de la misma manera que los humanos. Los investigadores también señalaron que una imagen fija captura solo una pequeña parte de la comunicación del mundo real. Los perros normalmente interpretan a las personas utilizando muchas señales a la vez, incluyendo expresiones faciales, lenguaje corporal, tono de voz y olor.
"Cuando comparamos a los humanos con primates, estamos observando habilidades que pueden haber surgido de un ancestro común", comentó Laura Cuaya. "Con los perros, la historia es totalmente diferente. Siguiendo un camino evolutivo muy distinto, desarrollaron, a través de la domesticación, las habilidades sociales necesarias para entender y cooperar con nosotros".
La domesticación pudo haber moldeado las habilidades sociales de los perros
Todos los perros en el estudio eran mascotas que vivían con familias. Los investigadores notaron que los perros que viven en libertad, incluidos aquellos que viven en la calle, experimentan un entorno social muy diferente y pueden interpretar las señales humanas de manera distinta.
Los estudios futuros adoptarán un enfoque más centrado en los perros para explorar cómo combinan diferentes señales cerebrales al intentar entender a las personas que los rodean. Los investigadores también planean comparar cómo los perros y los humanos procesan la misma información emocional.
"Me gustaría que la gente viera a los perros como seres emocionales", concluyó Cuaya. "Han evolucionado con nosotros para entender nuestras expresiones y cooperar con nosotros, y reconocer esto puede cambiar la forma en que nos comunicamos y cuidamos de ellos".
¿Qué descubrieron los investigadores?
Los investigadores descubrieron que los perros pueden distinguir entre el miedo y la tristeza a través de su actividad cerebral al observar expresiones humanas.
¿Quién llevó a cabo el estudio?
El estudio fue realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Viena y la Universidad Nacional Autónoma de México.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 7 de agosto de 2026 en la revista iScience.
¿Dónde se realizó la investigación?
La investigación se llevó a cabo en varias universidades, incluyendo la Universidad de Viena y la Universidad Eötvös Loránd en Hungría.
¿Por qué es importante este estudio?
Este estudio es importante porque proporciona evidencia de que los perros tienen una comprensión emocional más profunda de los humanos de lo que se pensaba anteriormente.
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