Ciencia que protege
31/07/2026 | 00:10
Redacción Cadena 3
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Investigadores mendocinos usan perros rastreadores para proteger la fauna y prevenir enfermedades
La investigadora del CONICET en Mendoza, Mariella Superina, presentó este jueves en Cadena 3 el proyecto "Can Track", una innovadora iniciativa que utiliza perros rastreadores para la conservación de la fauna silvestre y la salud pública.
Según explicó la veterinaria, el proyecto surgió ante la dificultad de localizar al pichiciego, el armadillo más pequeño del mundo, que vive bajo tierra y es casi imposible de encontrar en el campo.
Al notar la eficacia de los canes en otros países, decidió aplicar esta técnica en Argentina para estudiar esta especie esquiva y, simultáneamente, detectar vectores de la enfermedad de Chagas.
El trabajo de estos canes se centra en dos objetivos fundamentales: la biodiversidad y la epidemiología. El pichiciego es una especie de la cual se conoce muy poco sobre su distribución y estado de amenaza; encontrarlo permite recolectar datos ecológicos básicos para asegurar su conservación a largo plazo.
En cuanto al Chagas, el perro está entrenado para localizar vinchucas silvestres, que se esconden en cuevas o vegetación nativa.
Debido al cambio en el uso del suelo, estos insectos pierden su hábitat y se acercan a las viviendas, por lo que el rastreo canino ayuda a mejorar la vigilancia y determinar dónde es necesario desinfectar.
El protagonista de esta labor es Roy, un pointer alemán de dos años que fue traído desde un criadero en Hungría y entrenado especialmente en Holanda durante ocho meses.
Superina detalló que se eligió esta raza por sus características físicas, ideales para el desierto de Mendoza: su tamaño le permite soportar el calor de la arena y su pelaje corto evita complicaciones con la vegetación espinosa de la zona.
Roy llegó a la provincia en abril de este año y es el primero de su tipo en el país dedicado a esta combinación de tareas científicas y de salud.
La investigadora hizo especial hincapié en que el entrenamiento de Roy se basa exclusivamente en el juego y la motivación. A través de la asociación de olores específicos, el perro aprende a buscar sus objetivos y, al encontrarlos, realiza una "marca" quedándose inmóvil y señalando con su hocico la fuente del aroma, recibiendo siempre un juguete como recompensa.
Este método es sumamente sensible, permitiendo detectar olores que se encuentran a varios centímetros bajo tierra, algo que las búsquedas manuales o tecnológicas no habían logrado con éxito hasta el momento.
Finalmente, Superina destacó que, pese al avance de tecnologías como cámaras térmicas o infrarrojas, ninguna ha superado la precisión del olfato canino para este tipo de investigaciones.
El éxito de Roy abre la puerta a que se realicen nuevos entrenamientos en el país, permitiendo que otros perros se sumen a la protección de la biodiversidad argentina.
La iniciativa demuestra que la colaboración entre la ciencia y la naturaleza ofrece soluciones prácticas para desafíos históricos, convirtiendo a un perro rastreador en un aliado indispensable para los investigadores del CONICET.
¿Qué presentó Mariella Superina? El proyecto "Can Track", que utiliza perros rastreadores para la conservación de la fauna silvestre y la salud pública.
¿Quién es la investigadora? Mariella Superina, del CONICET en Mendoza.
¿Cuándo se presentó el proyecto? Este jueves, en Cadena 3.
¿Dónde se lleva a cabo el proyecto? En Argentina, específicamente en la provincia de Mendoza.
¿Cómo ayuda el perro en el proyecto? Localiza al pichiciego y vectores de la enfermedad de Chagas.
¿Por qué es importante el proyecto? Permite la conservación del pichiciego y mejora la vigilancia contra el Chagas.
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