Investigación de la Universidad de Varsovia
25/04/2026 | 21:02
Redacción Cadena 3
Investigadores de la Universidad de Varsovia han logrado crear diminutos "tornados ópticos", que son haces de luz que giran como remolinos. Este avance se realizó mediante un sistema sorprendentemente simple basado en cristales líquidos. En lugar de depender de complejas nanoteconologías, el equipo utilizó estructuras auto-organizadoras llamadas torones para atrapar y manipular la luz, provocando que esta gire y se mueva de formas intrincadas. Lo más notable es que lograron este efecto en el estado más estable y de menor energía de la luz, facilitando la generación de haces similares a los láseres con estas propiedades inusuales.
El profesor Jacek Szczytko, líder del grupo de investigación, explicó que su solución combina varios campos de la física, desde la mecánica cuántica hasta la ingeniería de materiales y la óptica. La inspiración provino de sistemas conocidos en la física atómica, donde los electrones pueden ocupar diferentes estados de energía, similar al papel que juegan las trampas ópticas en la fotónica, que confinan la luz en lugar de electrones.
Según Dr. Marcin Muszynski, primer autor del estudio, estos tornados ópticos pueden ser considerados como vórtices ópticos, donde la onda de luz gira alrededor de su eje, y su fase cambia de manera espiral. La polarización, es decir, la dirección de oscilación del campo eléctrico, también comienza a rotar. Estos estados estructurados de luz son atractivos para aplicaciones en comunicación cuántica y control de objetos microscópicos, aunque su producción suele requerir estructuras nanométricas complicadas.
El equipo optó por una estrategia diferente utilizando cristales líquidos, un material con propiedades intermedias entre líquido y sólido. A pesar de que puede fluir como un líquido, sus moléculas se organizan de manera ordenada, manteniendo una orientación fija y posiciones relativas, similar a un cristal. En este material, se pueden formar defectos especiales conocidos como torones, que se pueden imaginar como espirales retorcidas que actúan como trampas microscópicas para la luz.
El Dr. Piotr Kapuscinski explicó que una variabilidad espacial en la birrefringencia, es decir, la diferencia en la propagación de diferentes polarizaciones de luz, actúa como un campo magnético sintético para los fotones. Este comportamiento, aunque no físico, se asemeja al de un campo magnético, lo que permite que la luz se "curve" de manera similar a como lo hacen los electrones en órbitas de ciclotrón.
Para fortalecer el efecto, el torón se colocó dentro de una microcavidad óptica, una estructura hecha de espejos que refleja la luz repetidamente, manteniéndola confinada por períodos más prolongados. Esto incrementa considerablemente la intensidad del campo. Además, el tamaño de la trampa se puede controlar mediante un voltaje eléctrico externo, lo que permite modificar las propiedades de la luz.
Uno de los resultados más sorprendentes fue que, por primera vez, lograron obtener luz que transporta momento angular orbital en el estado fundamental, el de menor energía. El profesor Guillaume Malpuech destacó que este hallazgo es significativo porque el estado fundamental es el más estable y el que menos pérdidas presenta, facilitando el proceso de obtención de láser.
Para confirmar su trabajo, los investigadores introdujeron un colorante láser en el sistema, obteniendo luz que no solo gira, sino que también se comporta como luz láser, siendo coherente y con una energía y dirección de emisión bien definidas. El profesor Dmitry Solnyshkov añadió que este enfoque se inspira en teorías avanzadas que involucran una llamada carga vectorial, haciendo que los fotones se comporten como quarks, las partículas cargadas que componen los protones.
La profesora Wiktor Piecek concluyó que este descubrimiento abre un nuevo camino para crear fuentes de luz miniaturizadas con estructuras complejas. Este avance sugiere que en lugar de depender de complejas nanoteconologías, se pueden utilizar materiales auto-organizadores, lo que podría facilitar la creación de dispositivos fotónicos más simples y escalables para la comunicación óptica y tecnologías cuánticas.
¿Qué es un tornado óptico?
Es un haz de luz que gira como un remolino, creado a partir de estructuras auto-organizadoras llamadas torones.
¿Quién lideró la investigación?
El profesor Jacek Szczytko de la Universidad de Varsovia fue el líder del grupo de investigación.
¿Cuándo se realizó este descubrimiento?
El descubrimiento fue anunciado el 25 de abril de 2026.
¿Dónde se llevó a cabo la investigación?
En la Universidad de Varsovia, junto con otras instituciones como la Universidad Militar de Tecnología.
¿Por qué es importante este avance?
Permite la creación de fuentes de luz miniaturizadas con estructuras complejas, facilitando el desarrollo de tecnologías fotónicas y cuánticas.
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