Investigación de la Universidad de Massachusetts
06/04/2026 | 08:16
Redacción Cadena 3
Un nuevo estudio realizado por el geocientífico Michael Rawlins de la Universidad de Massachusetts Amherst presentó una visión clara de cómo el deshielo del permafrost en el Ártico está transformando los sistemas hídricos y liberando carbono que había permanecido congelado durante miles de años. El análisis, que abarcó 44 años de datos en alta resolución en el norte de Alaska, mostró que el escurrimiento de agua está aumentando, los ríos transportan más carbono disuelto y la temporada de deshielo se está extendiendo más allá del otoño.
La investigación reveló que el permafrost en el Ártico está afectando significativamente el clima global, ya que las corrientes de agua en esta región aportan alrededor del 11% del agua fluvial del mundo al océano, que solo contiene el 1% del volumen oceánico global. A medida que el clima se calienta, el deshielo del permafrost está permitiendo que más agua subterránea fluya hacia los ríos árticos, lo que contribuye a un ciclo de retroalimentación que intensifica el cambio climático.
El estudio encontró que el permafrost contiene grandes cantidades de material orgánico que se había mantenido congelado durante milenios. A medida que la capa activa del suelo se profundiza, más de este material se libera en forma de carbono orgánico disuelto (DOC), que finalmente llega al océano. Cada año, más de 275 millones de toneladas de carbono se convierten en dióxido de carbono, lo que contribuye al calentamiento global.
La modelización del Permafrost Water Balance Model, desarrollado por Rawlins durante 25 años, permite estimar procesos clave como la acumulación de nieve y el deshielo, mejorando la representación de las condiciones reales. En 2021, el modelo se amplió para simular el carbono orgánico disuelto, y en 2024 se aplicó a 22.45 millones de kilómetros cuadrados de tierras árticas.
Los investigadores hallaron que el mayor aumento en la exportación de carbono se estaba produciendo en el noroeste de Alaska, donde el terreno más plano favorece la acumulación de carbono antiguo en el permafrost. Este carbono antiguo, liberado durante el deshielo, podría tener implicaciones serias para los ecosistemas costeros y los ciclos de nutrientes en el Mar de Beaufort.
El estudio subrayó la importancia de realizar más investigaciones sobre cómo el DOC llega al océano a través de ríos y arroyos, lo cual es un aspecto del ciclo del carbono que aún no se comprende completamente. La investigación fue apoyada por la Fundación Nacional de Ciencia de EE. UU. y NASA.
¿Qué revela el estudio?
El estudio muestra cómo el deshielo del permafrost en el Ártico libera carbono antiguo, afectando el clima global.
¿Quién lideró la investigación?
La investigación fue liderada por el geocientífico Michael Rawlins de la Universidad de Massachusetts Amherst.
¿Cuándo se realizó el estudio?
El estudio analizó datos durante 44 años, desde 1980 hasta 2023.
¿Dónde se centró la investigación?
Se centró en el norte de Alaska, en una región que drena hacia el Mar de Beaufort.
¿Por qué es importante el estudio?
Es importante porque muestra cómo el deshielo del permafrost contribuye al calentamiento global y afecta los ecosistemas costeros.
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