Cibercrimen
23/04/2026 | 10:33
Redacción Cadena 3
Juan Federico
Profesional. Con más de 30 años de trayectoria en empresas del sector final. En octubre pasado, buscó darle forma a una idea que hacía tiempo le daba vuelta en su cabeza: invertir sus ahorros en acciones, para lograr mayores réditos que dejar el dinero “quieto” en el banco.
Puso en Google “cómo invertir en la compra y venta de acciones”, tras escuchar a amigos que se ufanaban de haber logrado buenos dividendos en algunas apuestas de este tipo. Y fue así que llegó a una escuela llamada “Drive Wealth” (Conduce poder), presentada como “una plataforma de tecnología financiera” radicada en Estados Unidos. O un “broker”, en el lenguaje diseñado en el mundo de las inversiones.
A poco de completar los primeros datos que le solicitaban en una página diseñada a la perfección, lo llevaron a un grupo de Whatsapp, “Academia de Negocios Drive Wealth-A911”. En total, había 90 miembros que recibían tentadores mensajes de la administradora, que se identificaba como “Paula”.
Decía ser asesora de un grupo de inversión profesional impulsado Drive Wealth, que supuestamente operaba en el mercado de acciones de Estados Unidos, especializado en inversiones en bloque.
La operación, les contó en el grupo de Whatsapp, consistía en que compraban acciones por cantidad, las negociaban con la empresa antes de que salieran al mercado procurando obtenerlas por un menor valor al mercado, generando así la ganancia. Y, para comprar acciones en cantidad, requerían de reunir dinero de diversas personas que desearan invertir.
Ellos, desde Drive Wealth –continuó “Paula” en los mensajes de Whatsapp-, les iban a indicar a los “alumnos” qué acción comprar y el momento oportuno para luego vender, dentro del plazo entre dos o tres días, con la garantía de lograr ganancias de entre 2 y el 34 por ciento. Toda la maniobra se iba a ejecutar en pesos, sin necesidad de invertir en dólares.
Y, sobre todo, terminaba “Paula”, los estudiantes que iban a invertir tenían la posibilidad de retirar sus ganancias en el momento que quisieran.
Drive Wealth decía estar apañado por el célebre financista estadounidense Joel Tillinghast, autor de varias publicaciones que son toda una referencia en el tema.
Pero todo era un enorme engaño. Drive Wealth no existía como tal y Joel Tillinghast jamás había estado vinculado a la misma.
La víctima jamás lo sospechó a tiempo. Todo había sido armado a la perfección. La página en Internet, el grupo de Whatsapp, los mensajes tentadores y, sobre todo, lo que iba a venir después: apenas se decidió a invertir por primera vez, le dieron acceso a la plataforma Drive Wealth, para comenzar a “operar”.
La simulación es impresionante: todo hace referencia a un auténtico home banking, donde las “inversores” van observando cómo los montos que enviaron comienzan a subir día a día.
En realidad, es todo cartón pintado: los fondos ya fueron tomados por los delincuentes. En esa pantalla, lo que observan ya no es real: en realidad, jamás se hizo una inversión en acciones ni nada.
Un supuesto “operador”, por chat, continúa seduciendo al inversor. Le indica que el monto se acreditó de manera adecuada y hasta le cuenta qué acciones están comprando. Así, todos los días. Y lo incita a invertir más y más. La tentación es enorme, porque en la pantalla, la víctima engañada cree que su billetera está creciendo a un ritmo asombroso.
Incluso, los delincuentes dejan que las víctimas puedan extraer algo del dinero invertido, para que no sospechen de que todo se trata de un enorme fraude. Convencidos de que el sistema funciona, por lo general, estos inversores comienzan a ingresar fuertes sumas.
Como hizo el profesional cuya historia estamos contando. 2.800.000 de pesos la primera vez, a lo que fue agregando en las semanas siguientes sumas similares. Luego, ya multiplicó la inversión: 10 millones y hasta 20 millones de pesos. Pero cuando dos meses después quiso retirar un monto más grande, se topó con la primera traba: desde Drive Wealth le indicaron que antes debía invertir otra suma millonaria en concepto de “impuestos”.
Como ya no tenía ese dinero, el inversor solicitó préstamos bancarios. La facilidad con la que las entidades bancarias terminaron por darle estas sumas, aún por encima de sus ingresos mensuales, es otra pata del problema. Otra víctima del mismo engaño fue un albañil, de ingresos humildes, que logró que diversos bancos le giraran más de 20 millones en préstamos que ahora no sabe cómo cubrir.
A principios de 2026, cuando el profesional ya había girado más de 30 millones, aún ilusionado con que iba a retirar finalmente una suma superior a los 100 millones de pesos, como resultado de toda su inversión, los contactos se cortaron para siempre. Fue entonces que cayó en la cuenta de que había sido víctima de un enorme engaño.
Hoy, despojado de los ahorros de toda la vida, mientras pena judicialmente, tiene otro frente abierto: los bancos lo intiman para que salde las deudas de los millonarios préstamos que solicitó.
El caso lejos está de ser una excepción. En la fiscalía de Cibercrimen de Córdoba, a cargo de Franco Pilnik, no dejan de multiplicarse las denuncias por estafas similares. Varones y mujeres de todas las edades, de distintas clases sociales, con estudios universitarios y que no terminaron el primario, involucradas en el mismo drama: cayeron en las garras del “cuento de las inversiones”.
Drive Wealth es solo una pantalla de una extensa red de plataformas creadas con el mismo fin: engañar. Hoy, en el infinito universo de Internet, asoman no menos de 50 firmas ficticias de inversiones, que en realidad esconden una enorme estafa.
Contado ahora, puede parecer insólito que las víctimas hayan confiado. Pero mirado de cerca, se observa una elaboración delictiva planificada al detalle. Un engaño muy bien armado. Con páginas virtuales diseñadas al detalle, que generan confianza en un primer momento. Lejos está de ser una estafa básica, sino que detrás aparece un armado muy elaborado.
Incluso, han utilizado Inteligencia Artificial (IA) para lograr que reconocidos divulgadores económicos del país “promocionen” a estas plataformas.
A fines de 2025, ante la proliferación de este tipo de estafas en diversas provincias de la Argentina, el Ministerio de Economía de la Nación, divulgó una alerta nacional.
“Estas modalidades de fraude comienzan habitualmente con publicaciones o contactos directos que prometen ganancias rápidas y seguras. También, utilizan logos, nombres, dominios de correo electrónico y diseños web que imitan instituciones y/o empresas reales. A menudo, recurren al uso de la imagen de figuras públicas, celebridades o de expertos financieros para validar el fraude”, se indicó en el sitio oficial.
Y continuó: “Luego de captar la atención de la víctima, los estafadores simulan operaciones financieras o bursátiles y solicitan sucesivas transferencias de dinero bajo distintos pretextos —como “impuestos”, “tasas”, “derechos” o “caídas de plataforma”— con el objetivo de prolongar el engaño”.
Y recomendaron:
1. Verificar siempre si la entidad o plataforma está registrada o autorizada por la CNV (aquí).
2. Buscar información fidedigna sobre ofrecimientos que reciban o vean por redes sociales o mensajería. Si los mismos prometen ganancias altas, rápidas o garantizadas, es probable que esté ante un posible fraude.
3. Nunca transferir dinero ni comparta datos personales o bancarios a cuentas o contactos no verificados.
No obstante, en las fiscalías de Cibercrimen de todo el país, las denuncias no han dejado de multiplicarse en los primeros meses de este 2026. El cuento de las inversiones, el nuevo boom de las estafas virtuales en Argentina.
¿Qué buscaba el profesional mencionado en el artículo? El profesional buscaba invertir sus ahorros en acciones para obtener mayores réditos que dejar el dinero “quieto” en el banco.
¿Quién es “Paula” y qué rol desempeñaba? “Paula” era la administradora del grupo de Whatsapp y se presentaba como asesora de un grupo de inversión profesional de Drive Wealth.
¿Cuándo se dio cuenta el profesional del engaño? A principios de 2026, tras haber girado más de 30 millones, se dio cuenta de que había sido víctima de un enorme engaño.
¿Dónde se originó la estafa? La estafa se originó en una plataforma llamada Drive Wealth, que operaba bajo la apariencia de ser una entidad legítima en Estados Unidos.
¿Por qué se multiplican las denuncias en la fiscalía de Cibercrimen? Las denuncias se multiplican debido a la proliferación de estafas similares que afectan a personas de diversas edades y clases sociales en Argentina.
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