Homicidio
28/10/2026 | 11:40
Redacción Cadena 3
Juan Federico
Renato Iván Tabella (28) vivió buena parte de su vida en Huerta Grande. Con los años, pasó por dos poblaciones cercanas, Villa Giardino y La Falda, siempre en el mismo radio del valle de Punilla. Quienes lo conocieron desde adolescente, cuentan que siempre fue un joven con pocos recursos sociales. "Raro", es la palabra que eligen hoy para intentar definirlo. Sus pasiones se cuentan de manera simple: las piruetas en bicicleta BMX y el rock metalero. De allí aparecen algunos de los contactos que lo conocieron.
Hace pocos meses, se mudó junto a dos de sus hermanos a barrio Güemes, de la ciudad de Córdoba. Estaba buscando trabajo. Tabella hacía rato que se había convertido en un NiNi. Ni trabajaba ni estudiaba. Un joven sin ambiciones, que vivía su propio derrotero: quienes lo conocieron aseguran que hacía tiempo había caído en el consumo de las drogas. A lo que los investigadores le agregan otra adicción: el juego on line. Un ludópata.
Mientras repartía su currículum en Córdoba, Tabella desparramaba mensajes por Whatsapp recurriendo a antiguos contactos. Primero, les preguntaba si conocían a alguien que les pudiera dar trabajo, sobre todo si era vinculado a las bicicleterías. Pero después, subía la apuesta: empezaba a preguntar si podían prestarle dinero o, directamente, si conocían a un prestamista.
Adicto y endeudado, era presa fácil de los usureros. “Estaba obsesionado por conseguir dinero”, cuenta ahora alguien con quien tuvo contacto hasta hace pocos días.
Los investigadores hoy intentan unir este perfil a la atroz acusación que pesa en contra de Tabella: haber asesinado a dos mujeres en Córdoba y Buenos Aires en sólo cinco días.
Un joven, sin antecedentes penales, que a los 28 años atacó y mató dos veces en menos de una semana, desarrollando un método similar.
Por eso, ya se habla de un potencial asesino serial, aunque aún falta mucho por investigar.
Se sabe que Tabella utilizó una aplicación de encuentros sexuales pagos, Gemidos TV, para contactar a sus víctimas. Daniela Villalba, cordobesa de 29 años, madre de un niño, fue asesinada a puñaladas en su cama, dentro de un departamento de barrio Cofico, el lunes de la semana pasada a la noche.
A Daniela, le robó su teléfono celular. Pero se cree que pudo haberle quitado algo más: joyas o dinero.
“Estas jóvenes que trabajan como escort suelen cobrar en efectivo. Y existe la fantasía de que a veces tienen dólares y euros en sus domicilios. Él pudo haber ido a buscar eso”, asegura un investigador cordobés.
Daniela hacía tres semanas que se había mudado a ese departamento de bulevar Las Heras al 200. Al parecer, pronto se iba a mudar. La dinámica forma parte del mundo escort: contratan páginas como Gemidos para promocionar sus servicios, y buscan alquileres temporarios, para no atraer las miradas inoportunas del resto del vecindario. En esas páginas, las mujeres tratan de mostrar un alto nivel de vida, entre otras imágenes. Lo que a veces puede generar falsas impresiones.
Antes de irse, el asesino la tapó con una sábana e intentó limpiar la sangre de la escena del crimen. En una valija propiedad de la víctima, escondió su ropa interior, las toallas ensangrentadas, una alfombra también manchada y salió a pie. Caminó por el puente Antártida y despachó la valija en un contenedor de basura ubicado a tres cuadras de allí. Distintas cámaras de seguridad lo fueron tomando en su recorrido.
La pista del teléfono celular que le robó a Daniela llevó a los policías a barrio Güemes. Y así, recién el sábado siguiente, lograron empezar a identificar a Tabella.
A esa altura, el joven ya había escapado a Buenos Aires. Lo hizo el miércoles, sin ninguna dificultad: en la Terminal de Ómnibus compró un pasaje a su nombre, exhibiendo su documento de identidad.
El viernes, ya en Capital Federal, publicó en Internet que vendía a 1.500.000 pesos su bicicleta BMX. Otra vez: la búsqueda imperiosa de dinero. En esa publicación, indicaba que se encontraba en Buenos Aires. Ni siquiera se preocupaba por borrar su real ubicación.
Ese sábado, a la noche, volvió a atacar a otra trabajadora sexual. Ingresó en un departamento de Libertad al 1100, en el barrio porteño de Retiro, donde lo esperaba Tatiana Micaela Fernández (27). Según contarían luego sus amigas, Tatiana hacía poco que se había incorporado al mundo escort. Endeudada, había encontrado una salida económica. Junto a una amiga, habían alquilado ese departamento para poder concretar allí los encuentros también pactados a través de la misma aplicación, Gemidos TV.
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/Cuando trascendieron las fotografías de Daniela y de Tatiana, algunos trazaron un paralelismo entre ellas, para suponer que el asesino las eligió por algún rasgo en común. Pero en realidad, el matador había contactado a una amiga de Tatiana, quien le cedió a ella el encuentro ya que conocía que estaba apremiada económicamente.
Fue esta misma amiga la que se preocupó cuando después de la medianoche Tatiana le dejó de contestar los mensajes que, por seguridad, se iban enviando mientras estaban con algún cliente.
Ya en la madrugada del domingo, cuando entró en el departamento, la encontró sin vida, desnuda en la cama y tapada con una sábana. La autopsia determinó que había muerto por asfixia manual. Esta vez, el asesino no necesitó limpiar la escena del crimen.
La investigación del fiscal Matías Di Lello apunta a que el asesino estuvo una hora y 16 minutos dentro del departamento. Desde las 0.43 hasta las 1.59 del domingo. Tiempo en el que la mató y en el que, también, revolvió diferentes lugares. Se sabe que le robó el celular y también una cadenita. Y no se descarta que haya ido en busca de dinero en efectivo.
Los investigadores saben que estaba obsesionado para conseguir dinero. Apretado por las deudas y necesitado para seguir consumiendo. Contactar a mujeres a las que pensaba pudientes e ingresar sin dificultades en sus departamentos para robarles, parece formar parte de su plan. Pero los sabuesos saben que aún les falta algo más. ¿Por qué matarlas? Dos crímenes en sólo cinco días, teniendo como víctimas a jóvenes a las que nunca antes había conocido, asoma a una perversidad que desconcierta.
Tanto en Córdoba como en Buenos Aires ya lo imputaron de femicidio: homicidio agravado por mediar violencia de género. Un desprecio profundo por las víctimas.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, dijo que se trataba de una persona que no estaba en su sano juicio. Conviene hacer aquí una salvedad imperiosa: tanto en la causa en Buenos Aires como en la investigación en Córdoba, no hay dudas de que Tabella comprendía a la perfección sobre la criminalidad de sus actos. Lejos está de ser inimputable. Sino, todo lo contrario. La prisión perpetua asoma, ya a esta altura, como el único horizonte posible. Pero todavía quedan demasiadas respuestas pendientes.
¿Quién es Renato Iván Tabella?
Un joven de 28 años, originario de Huerta Grande, que se mudó a Córdoba y se convirtió en un NiNi.
¿Qué hizo Tabella recientemente?
Se le acusa de haber asesinado a dos mujeres en Córdoba y Buenos Aires en un lapso de cinco días.
¿Cómo contactó a sus víctimas?
Utilizó la aplicación de encuentros sexuales pagos Gemidos TV para establecer contacto.
¿Qué se sabe sobre las víctimas?
Las víctimas son Daniela Villalba y Tatiana Micaela Fernández, ambas trabajadoras sexuales asesinadas en sus departamentos.
¿Cuál es la situación legal de Tabella?
Se le imputó de femicidio y homicidio agravado por mediar violencia de género.
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