Di María y Messi, símbolos de la Selección (Foto: David Klein / Reuters)

Qatar 2022

Y que sea

21/11/2022 | 18:52 |  

Redacción Cadena 3

Juan Schulthess

¿Qué es la felicidad? La pregunta, simple y profunda, inocente e inabarcable, debe ser una de las más repetidas en la historia de la humanidad. Y una de las más recurrentes en lo tácito de la contemporaneidad.

Posiblemente no haya una sola respuesta, si es que hay una respuesta. Podría decirse que todos podemos tener experiencias cotidianas cercanas a la felicidad: un café con leche con dos medialunas en una mañana de invierno, el colectivo al que esperaste menos de cinco minutos y encima pasó vacío o acostarse a dormir con el ruido de la lluvia.

Cada uno tiene sus propios parámetros que lo acercan a ese concepto tan deseado y misterioso. Sin embargo, ese oleaje diverso suele tener puntos en común. Como, paradójicamente, la tristeza. La tristeza entendida como terreno inevitable e inherente a la vida, como espacio que hay que habitar antes de maximizar esa felicidad. Porque el café con leche y las medialunas son un lugar más lindo cuando conocés el frío y el hambre, el colectivo vacío es un placer de lujo después de viajar como ganado y dormir con la lluvia como banda sonora es camuflar por un rato los mambos del día.

/Inicio Código Embebido/

Mirá también

/Fin Código Embebido/

Lionel Andrés Messi y Ángel Fabián Di María son dos de las personas que mejor encarnan esta analogía en el mundo del fútbol. El 10 de julio de 2021, en Brasil, pudieron encontrar la felicidad máxima dentro de su propia cotidianidad, la cotidianidad de tirar una pelota por arriba de un arquero o de abrazar con la sonrisa dibujada a un compañero. La felicidad en esas cosas, esas pequeñas cosas, esas pequeñas grandes cosas. La felicidad después de la tristeza.

Tanto “Leo” como “Angelito” saben lo que es pasarla mal. Y que las cosas no salgan. Y no encontrarle la vuelta, e intentar una, y otra, y otra vez, pero sin poder amigarse con el éxito, o con lo que mucha gente entiende por “el éxito”. Y elegir seguir. A pesar de todo, seguir. Y volver a llorar, de tristeza. Y volver a seguir. Y volver a llorar, de alegría.

La felicidad también está en la tranquilidad. La tranquilidad de aprender a frenar un toque y tomarse ese café con las medialunas, de sentarse en el bondi vacío o de entregarse sin culpa al hedonismo onírico de la almohada con las rebeldes gotas de lluvia de fondo. O, también, de ganar esa copa que tanto te exigieron y parecía que no llegaba.

/Inicio Código Embebido/

Mirá también

/Fin Código Embebido/

La inolvidable obtención de la Copa América en el Maracaná, quebrando una sequía de 28 años sin títulos, estuvo impregnada de alivio y desahogo. La Selección, y principalmente sus referentes, como Lionel y Ángel, se sacó una mochila enorme de sus espaldas ese día. Desde ahí, pudieron jugar con más libertad, con más inteligencia, con más fútbol. Con tranquilidad. Con felicidad.

Argentina tiene argumentos para sentarse en la mesa de los candidatos. Messi, el mejor de la historia, y Di María, otro jugador top del planeta, son dos de ellos. Un arquero sólido como “El Dibu”. Un muro en defensa como “El Cuti”. Un tractor en el mediocampo como De Paul. Y recambio, por si faltan los que esperamos que no falten. Un equipo. Por fin, un equipo, compuesto por individualidades que se potencian cuando forman ese equipo.

Todo equipo debe tener un mentor, y aquí hay un párrafo aparte para Lionel Scaloni, un entrenador que apareció casi de la nada y que fue injustamente criticado por muchos que confunden inexperiencia con incapacidad. 

/Inicio Código Embebido/

Mirá también

/Fin Código Embebido/

Sin cartel ni pergaminos para presumir, pero con trabajo serio y un cuerpo técnico del riñón albiceleste, se ganó la confianza de los jugadores, demostró personalidad cuando tuvo que hacerlo, transmite calma y cautela y de a poco le agarró la mano a un plantel que cree en él. Y que nos hizo creer a nosotros.

¿Qué es la felicidad? Es un café con leche con dos medialunas, un colectivo vacío y acostarse a dormir con lluvia. Es cuando juega Argentina. Es el Mundial, que ya arrancó, pero ahora arranca en serio. Es todo eso, y también algo más. Y que sea.


Te puede Interesar

Qatar 2022

    

Qatar 2022

En un hecho inédito en la radiofonía argentina, Cadena 3 realizará dos transmisiones en simultáneo desde Qatar de los partidos de Argentina. Los relatores que la llevarán a cabo lo analizaron. Video.

Qatar 2022